La interna municipal suma tensión: respaldo a Kicillof, choque con Correa y agenda internacional
La disputa que atraviesa a los trabajadores municipales bonaerenses entró en una nueva etapa. Después de semanas marcadas por protestas, reclamos salariales y la pelea por la integración del Consejo del Empleo Municipal, las principales organizaciones del sector muestran estrategias cada vez más diferenciadas.
Mientras la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Buenos Aires (FSTMPBA) respaldó el camino abierto por el gobierno de Axel Kicillof, FESIMUBO profundizó sus cuestionamientos al Ministerio de Trabajo y mantiene su ofensiva gremial.
El contraste quedó expuesto con una nota que la FSTMPBA remitió al ministro Walter Correa. Allí la organización valoró el avance en la conformación del Consejo previsto en la Ley 14.656, sostuvo que se trataba de un reclamo planteado durante distintas reuniones y congresos y agradeció tanto a Kicillof como al titular de la cartera laboral por haber dado respuesta a esa demanda.
La Federación definió al Consejo como una herramienta central para garantizar el diálogo social y darle a la representación de los trabajadores un ámbito donde discutir condiciones salariales y laborales de los 135 municipios. El pronunciamiento marcó una posición de reconocimiento hacia la Provincia en un escenario en el que otra de las grandes estructuras municipales mantiene una lectura muy diferente.
FESIMUBO endurece el choque con Correa
Del otro lado aparece FESIMUBO, conducida desde este año por Hernán Doval, que no dio por cerrado el conflicto con los movimientos realizados por el Ministerio de Trabajo. La Federación viene cuestionando la forma en que se reglamentó la integración del Consejo y sostiene que la representación sindical debe ajustarse estrictamente a los criterios establecidos en la Ley 14.656.
La tensión subió un escalón con las declaraciones de Rubén “Cholito” García, histórico referente de la organización. Durante un encuentro en Morón, apuntó directamente contra Correa y aseguró que “no hay dónde ir a reclamar en la provincia de Buenos Aires”. También acusó a la cartera laboral de convalidar salarios a la baja en un momento atravesado por el aumento de las tarifas, el transporte y los alimentos.
García incluso llevó la crítica al terreno político. Cuestionó que el ministro priorice actividades vinculadas con el armado político del gobernador y planteó que la falta de respuestas a los conflictos laborales puede terminar perjudicando a Kicillof. El planteo mostró que la discusión que comenzó por la conformación del Consejo ya desbordó ese punto y alcanzó la relación entre una parte del sindicalismo municipal y el Ministerio de Trabajo.
El conflicto arrastra, además, problemas que FESIMUBO viene colocando por encima de la discusión institucional: salarios que en algunos municipios ubica por debajo de la línea de indigencia, contrataciones mediante monotributos y becas, falta de estabilidad y diferencias profundas entre los 135 distritos.
Durante septiembre, la Federación sostuvo su denominado plan de lucha “total, permanente y prolongado”, con medidas regionales y movilizaciones. Después de los primeros cortes en las rutas 6 y 205, la protesta pasó por distintos puntos del territorio y tuvo otra expresión en Ituzaingó, donde delegaciones del oeste bonaerense reclamaron aumentos, empleo registrado y cumplimiento efectivo de la legislación municipal.
Dos federaciones y una pelea que excede los lugares
La diferencia con la FSTMPBA deja al descubierto que la interna no pasa únicamente por conseguir que el Consejo funcione. También está en disputa quién representa a los trabajadores, bajo qué reglas y con qué relación frente al Gobierno provincial.
Mientras la Federación que respaldó la actuación de la Provincia considera que el avance permite recuperar un ámbito institucional largamente reclamado, FESIMUBO cuestiona el esquema de representación definido para conformarlo y sostiene que su puesta en marcha debe respetar la correlación sindical prevista en la legislación.
Ese contraste atraviesa un universo especialmente fragmentado: los salarios y modalidades de contratación de los municipales dependen de cada comuna, por lo que las condiciones pueden variar drásticamente entre distritos. El Consejo aparece justamente como el espacio desde el cual las organizaciones pretenden llevar parte de esas diferencias a una discusión provincial.
La cuestión salarial continúa así en el centro del conflicto. FESIMUBO intenta que la discusión no quede limitada al funcionamiento formal del organismo y sostiene que su objetivo es avanzar sobre pisos de ingresos, estabilidad y condiciones laborales, además de frenar modalidades de contratación que considera precarizadoras.
Doval lleva la agenda municipal a Viena
En paralelo con la pelea bonaerense, Hernán Doval proyectó la agenda del sindicalismo municipal al plano internacional. Como secretario general de la Confederación de Trabajadores Municipales de la República Argentina (CTM), participó durante los últimos días de una serie de encuentros en Viena, Austria, junto con organizaciones de servicios públicos de distintos países.
Doval intervino en la conferencia denominada “La Contraofensiva de los Servicios Públicos”, organizada en el marco de las actividades de younion, sindicato austríaco de trabajadores municipales y de servicios públicos. Allí compartió espacios con organizaciones de Europa, Estados Unidos y otras regiones para discutir derechos laborales, condiciones de trabajo y el rol de los servicios estatales.
También participó del Congreso Federal de younion y mantuvo reuniones bilaterales con dirigentes internacionales, entre ellos Thomas Kattnig y Daniel Bertossa, secretario general de la Internacional de Servicios Públicos. La agenda incluyó además contactos con representantes parlamentarios y autoridades de la Municipalidad de Viena.
El viaje no tuvo como eje específico la conformación del Consejo bonaerense, pero se produjo mientras FESIMUBO sostiene en la Provincia su discusión sobre salarios, precarización y representación sindical. Doval combinó así el despliegue territorial de la Federación que conduce con una agenda internacional centrada en la defensa de los trabajadores municipales y los servicios públicos.
El escenario deja, por ahora, dos estrategias a la vista: una FSTMPBA que reconoce los avances de Kicillof y Correa y apuesta al Consejo como ámbito de diálogo, y una FESIMUBO que mantiene la presión sobre la Provincia, cuestiona su conformación y busca sostener una agenda gremial que ya excede las fronteras bonaerenses.