Morón lidera las tasas más altas de robos y hurtos en el Oeste: los números que vuelven a complicar a Ghi
Los números oficiales volvieron a poner a Morón en el centro de la discusión por la inseguridad. El último informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), publicado por el Ministerio de Seguridad Nacional con datos correspondientes a 2025, muestra que el municipio gobernado por Lucas Ghi registró las tasas más altas de robos y hurtos entre ocho distritos analizados de la zona Oeste del Conurbano.
En Morón se contabilizaron 1.046,5 robos cada 100.000 habitantes durante 2025 y la ciudad quedó entre los cinco partidos con mayor tasa general de delitos de los 24 municipios del Gran Buenos Aires, con alrededor de 2.841 hechos cada 100.000 habitantes, frente a un promedio de 2.378 para el Conurbano.
Los datos corresponden a hechos registrados por fuerzas de seguridad y otros organismos oficiales receptores de denuncias. El propio Ministerio de Seguridad Nacional explica que el SNIC consolida esa información para elaborar las estadísticas criminales del país.
La fotografía estadística también contiene un dato que la administración municipal utiliza para defender su política de seguridad: los robos bajaron entre 2024 y 2025. Morón pasó de 5.209 hechos registrados en 2024 a 3.449 en 2025, lo que representa una disminución del 33,8%.
El problema es que, aun después de esa reducción, la cantidad de casos en relación con la población dejó al municipio con la tasa más alta entre los ocho distritos del Oeste relevados.
También hay indicadores en los que Morón no aparece encabezando la región. En robos agravados por lesiones o muerte tuvo durante 2025 una tasa de 26,4 cada 100.000 habitantes, inferior al promedio bonaerense de 36,9. En homicidios dolosos registró una tasa de 4,9, por encima del 4,4 provincial pero por debajo de Moreno, La Matanza y Merlo dentro del Oeste.
De los números a la calle: el ataque frente a una escuela
Los registros de 2025 se conocieron después de un septiembre de 2026 en el que la inseguridad volvió a ocupar el centro de la agenda política de Morón.
El 10 de septiembre, un comisario mayor retirado fue baleado cuando llevaba a su hija al Colegio Emaús, en El Palomar. Tres delincuentes que circulaban en una camioneta intentaron asaltar a padres que se encontraban en los alrededores del establecimiento durante el horario de ingreso escolar.
El episodio produjo una reacción inmediata. Padres y vecinos marcharon hasta la vivienda de Ghi, ubicada a pocas cuadras del lugar del ataque, y posteriormente continuaron con los reclamos frente al municipio.
“Sentimos desprotección y miedo”, dijo una madre de alumnos durante la protesta. Otra vecina resumió: “No podemos vivir más así”. Los testimonios recogidos durante la manifestación señalaron robos reiterados en los alrededores de la escuela y una organización creciente entre las familias para evitar que los alumnos circulen solos.
Una mujer aseguró que durante los tres meses anteriores había ocurrido algún episodio prácticamente todas las semanas en la zona. Otros padres señalaron que comenzaron a utilizar grupos de WhatsApp para coordinarse y evaluar medidas de prevención para los estudiantes.
El reclamo no terminó en la calle. El Concejo Deliberante aprobó una interpelación para que el Ejecutivo explicara el funcionamiento de los patrulleros, los corredores escolares, el despliegue territorial y las medidas adoptadas frente a los hechos de violencia.
“Nos vimos superados”
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, Ghi decidió no concurrir personalmente a esa interpelación. Utilizó la posibilidad reglamentaria de designar a un representante y envió al secretario de Seguridad Ciudadana, Damián Cardoso.
No era la primera vez durante 2026 que ocurría. En junio, el intendente tampoco había asistido a otra convocatoria legislativa vinculada con el caso de Luna Ortigoza, exfuncionaria municipal investigada judicialmente por delitos vinculados con estupefacientes, y Cardoso también había ocupado su lugar ante los concejales.
Durante la nueva exposición, el secretario de Seguridad reconoció las limitaciones del operativo desplegado ante el episodio del Emaús. “Nos vimos superados por esta situación, lo aceptamos”, afirmó. Según explicó, se trató de un “raid inusual” protagonizado por una banda que operó entre Tres de Febrero y distintos sectores de Morón.
El funcionario aseguró que, después del ataque, se reforzó la prevención alrededor del colegio y se firmó un acta con sus autoridades. También explicó que la Secretaría trabaja sobre un mapa de 184 establecimientos educativos para organizar recorridos municipales y coordinar acciones con la Policía bonaerense.
Pero los cuestionamientos vecinales por la seguridad ya habían aparecido con fuerza meses antes. En enero, GRUPOLAPROVINCIA.COM informó sobre una balacera ocurrida a pocas cuadras del centro de Morón, donde un oficial de la Policía de la Ciudad y una cadete fueron heridos durante un intento de robo. Disparos impactaron además contra viviendas de la zona.
Una vecina describió una secuencia de peleas, corridas y situaciones vinculadas con venta de drogas en los alrededores y afirmó: “Hicimos miles de denuncias y nadie hace nada”.
En ese mismo testimonio apuntó directamente contra el Ejecutivo municipal: “El intendente no nos apoya, no nos cuida”. Se trató de la evaluación de una vecina afectada por los episodios y no de una determinación institucional sobre responsabilidades.
En octubre de 2025, este medio había recogido cuestionamientos similares durante una entrevista con el entonces concejal electo Pablo Miño. El dirigente mencionó entraderas, escruches y robos de ruedas, además de reclamos por iluminación y patrullaje. “Es un cotidiano de todos los días el tema de la inseguridad”, aseguró. Su descripción formó parte de las críticas opositoras a la administración municipal.
La crítica también llegó desde adentro del peronismo
La última interpelación mostró que las objeciones no provienen únicamente de los bloques opositores. El concejal de Nuevo Encuentro Diego Spina, alineado con Martín Sabbatella y enfrentado políticamente con Ghi, cuestionó que fuera Cardoso quien compareciera ante el cuerpo.
“Nosotros no estamos interpelando al secretario de Seguridad, estamos interpelando al intendente Lucas Ghi”, afirmó. Luego agregó: “Vos tenés que venir a poner la cara”.
Desde La Libertad Avanza también se cuestionó la ausencia de Ghi y se pidieron precisiones sobre recorridos de móviles, consumo de combustible, funcionamiento de los corredores escolares y cantidad de agentes afectados a las tareas preventivas.
Esas críticas se producen en un contexto de ruptura dentro del oficialismo local. Ghi se encuentra alineado con el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof, mientras el sector de Sabbatella profundizó durante este año sus diferencias con la conducción municipal.