Escándalo por la fuga de Bolsonaro: la oposición exige explicaciones a Milei y el Gobierno niega haber colaborado
La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil rumbo a Estados Unidos, después de perder el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva, abrió un nuevo frente político para el gobierno de Javier Milei. La difusión de versiones sobre una posible escala del dirigente brasileño en territorio argentino provocó fuertes cuestionamientos de la oposición, que exigió explicaciones sobre el funcionamiento de los controles fronterizos y reclamó determinar si existió algún tipo de colaboración oficial para facilitar su salida.
La controversia comenzó este martes cuando trascendió que el senador brasileño, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, habría cruzado hacia la provincia de Misiones y utilizado un avión privado para dirigirse a Estados Unidos. El episodio adquirió especial relevancia porque el dirigente tenía prohibido abandonar Brasil por orden del juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero.
El Gobierno argentino rechazó las versiones sobre una eventual participación en la maniobra. “No tenemos nada que ver”, aseguraron fuentes oficiales a La Nación, mientras que la Dirección Nacional de Migraciones informó que no encontró registros de ingreso de Bolsonaro al país.
La fuga de Bolsonaro y las sospechas sobre su paso por Argentina
La situación se desencadenó pocas horas después de que Flávio Bolsonaro desconociera inicialmente su derrota electoral frente a Lula y anunciara que cuestionaría el resultado de los comicios brasileños.
El lunes 26 de octubre, el magistrado Alexandre de Moraes dispuso que el excandidato entregara sus pasaportes y permaneciera en territorio brasileño, mientras avanzaba una investigación judicial relacionada con presuntas operaciones de lavado de dinero.
La causa involucra al abogado Willer Tomaz y movimientos financieros que están siendo examinados por las autoridades brasileñas. La decisión judicial buscaba impedir que el senador abandonara el país durante el desarrollo de las actuaciones.
Sin embargo, durante la madrugada del martes comenzaron a circular versiones sobre su salida hacia Estados Unidos. Algunas publicaciones indicaron que habría cruzado la frontera utilizando documentación brasileña y abordado una aeronave privada en el Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú, en Misiones.
La información provocó actuaciones de verificación por parte de las autoridades argentinas y brasileñas. Según publicó Folha de S. Paulo, la Policía Federal de Brasil comenzó a revisar registros fronterizos y movimientos aéreos para establecer cómo había salido el dirigente. En los primeros controles no se encontraron constancias de un cruce regular hacia Argentina.
Colaboradores del excandidato confirmaron posteriormente a medios internacionales que había emprendido viaje hacia Estados Unidos, aunque el itinerario exacto y la eventual utilización de territorio argentino no quedaron acreditados.
“No tenemos nada que ver”: la respuesta de la Casa Rosada
Frente a la difusión de las versiones, funcionarios del gobierno de Javier Milei negaron haber intervenido en la salida de Bolsonaro y rechazaron cualquier colaboración institucional con el operativo.
La Dirección Nacional de Migraciones emitió un comunicado en el que aseguró que “no registra ingreso alguno de Flávio Bolsonaro a la República Argentina”. El organismo informó que, ante las versiones sobre la presencia de una aeronave privada en Puerto Iguazú, las autoridades realizaron controles sobre el avión y su tripulación.
De acuerdo con la explicación oficial, la documentación de la empresa se encontraba en regla y no existía un plan de vuelo que incluyera a integrantes de la familia Bolsonaro.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, también descartó que el Gobierno hubiera recibido un pedido formal de protección política del dirigente brasileño. “No hay ningún pedido de asilo de Bolsonaro”, sostuvo durante su intervención ante la prensa.
“El Presidente tiene que contestar”: Bregman exige explicaciones
Una de las primeras dirigentes en reclamar una investigación fue la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, quien cuestionó la falta de precisiones sobre el itinerario del senador brasileño.
“Las máximas autoridades del Gobierno deben aclarar si Bolsonaro, el amigo en fuga de Milei, pasó por la Argentina”, sostuvo la legisladora, al señalar la necesidad de establecer si el dirigente utilizó el territorio nacional para abandonar Brasil pese a la prohibición judicial.
Bregman también cuestionó las relaciones políticas entre el mandatario argentino, la familia Bolsonaro y el presidente estadounidense Donald Trump.
La diputada apuntó contra las contradicciones que, a su entender, existen entre el discurso de mano dura de esos sectores y el tratamiento de las investigaciones judiciales que involucran a dirigentes de sus propios espacios. “Proclaman que ‘el que las hace las paga’ y hacen alarde de su mano dura, salvo cuando se trata de ellos mismos”, afirmó.
En la misma línea, el legislador porteño y dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano reclamó esclarecer si existió alguna intervención de las autoridades argentinas. “Debe investigarse si Milei no colaboró con Bolsonaro para que se fugue de Brasil”, sostuvo el dirigente, quien también cuestionó los vínculos políticos internacionales del oficialismo.
El reclamo también llegó desde el peronismo. La senadora Juliana Di Tullio exigió que el Ejecutivo explique si el excandidato brasileño utilizó la frontera argentina para escapar de su país. “El Gobierno argentino, a través de Diego Santilli, debe explicar si Bolsonaro usó nuestra frontera y nuestro territorio para escapar de Brasil”, manifestó la legisladora.
La exigencia se produjo en medio de las versiones que ubicaban al dirigente brasileño en las inmediaciones de Puerto Iguazú y de las dudas sobre la ruta utilizada para llegar a Estados Unidos.
El diputado nacional Esteban Paulón, del Partido Socialista, avanzó con una presentación parlamentaria para solicitar información a las autoridades nacionales. El legislador pidió que el Poder Ejecutivo informe si existen registros de ingreso y egreso de Flávio Bolsonaro, así como eventuales comunicaciones oficiales recibidas desde Brasil sobre restricciones para abandonar ese país.
La iniciativa también busca determinar si las autoridades argentinas fueron notificadas de la orden judicial que pesaba sobre el senador y si se realizaron controles específicos sobre los vuelos privados que operaron en la zona fronteriza. Paulón reclamó conocer los procedimientos aplicados y las actuaciones realizadas por los organismos competentes.
El vínculo con Milei y las tensiones con Lula
La controversia también adquirió una dimensión diplomática por la relación política que mantiene Javier Milei con la familia Bolsonaro y por sus diferencias con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
Durante la campaña electoral, el mandatario argentino expresó su respaldo a Flávio Bolsonaro y participó de actividades políticas vinculadas con el Partido Liberal brasileño.
En julio, Milei estuvo junto al excandidato durante un encuentro partidario en San Pablo. También manifestó públicamente su apoyo al expresidente Jair Bolsonaro, condenado por su participación en el intento de golpe de Estado de 2022. Más recientemente, el Presidente mantuvo un encuentro en Washington con Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio, en el marco de sus contactos con dirigentes conservadores de la región.
El vínculo político volvió a quedar bajo discusión después del balotaje del domingo 25 de octubre, cuando Lula consiguió su reelección con aproximadamente el 51,7% de los votos, frente al 48,2% obtenido por su adversario.
A diferencia de otros gobiernos, la Casa Rosada evitó emitir una felicitación formal al mandatario brasileño por su triunfo. El vocero Adrián Ravier se limitó a señalar que el Ejecutivo “tomó nota” del resultado electoral, una expresión que generó nuevas críticas opositoras.
El diputado de Fuerza Patria Juan Grabois cuestionó la posición del Presidente y afirmó que “Milei siempre antepone sus intereses personales y su posición ideológica por sobre el interés nacional”. El dirigente sostuvo que esa actitud perjudica las relaciones exteriores argentinas y reclamó un reconocimiento institucional de la victoria de Lula.