Kicillof refuerza sus lazos con el socialismo español en medio de la disputa entre Milei y Sánchez
El gobernador Axel Kicillof recibió el jueves 29 de octubre a la presidenta de Navarra, María Chivite, en una reunión que combinó una agenda de cooperación entre gobiernos con coincidencias políticas sobre el papel del Estado. La dirigente socialista española defendió la inversión pública y, después del encuentro, cuestionó al presidente Javier Milei por sus políticas económicas y su cercanía con el partido de ultraderecha Vox.
La conversación se desarrolló durante el viaje institucional de Chivite por Perú y Argentina. Según la información difundida sobre la reunión, ambos mandatarios abordaron la protección del empleo, la financiación de infraestructura, el impulso a la industria y la reducción de desigualdades. También destacaron la importancia de los recursos públicos para sostener el mercado interno y las políticas sociales.
La visita tiene un contexto político particular. Chivite pertenece al mismo espacio partidario que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, blanco de reiteradas críticas de Milei. A su vez, Kicillof mantiene contactos con dirigentes socialistas y progresistas europeos desde su gira por España de abril pasado, cuando presentó su postura económica y cuestionó el programa de la Casa Rosada.
Chivite, el PSOE y sus críticas a Milei
Chivite gobierna la Comunidad Foral de Navarra desde 2019 y es secretaria general del Partido Socialista de Navarra (PSN-PSOE). Su identidad política está ligada a la socialdemocracia: defiende los servicios públicos, la igualdad, el empleo de calidad y la intervención estatal para promover el desarrollo económico. En octubre ratificó su intención de volver a competir por la presidencia navarra en 2027.
Tras reunirse con Kicillof, la mandataria española estableció un vínculo político explícito entre Milei y Vox. Sostuvo que el acercamiento entre ambos es claro y afirmó que durante su visita había conversado sobre las consecuencias sociales que atribuye a las medidas del Gobierno argentino.
Chivite mencionó el aumento de la pobreza, la desnutrición infantil y los problemas de empleo como parte de su evaluación de la situación argentina. También advirtió que las políticas de desregulación impulsadas por Milei representan, a su entender, un ejemplo de lo que podría ocurrir en España si la ultraderecha llegara al Gobierno.
Tras la reunión con Kicillof, Chive apuntó contra Milei.
Sus declaraciones incorporaron al encuentro una dimensión que excede la agenda institucional. Mientras Kicillof plantea que el Estado debe intervenir para proteger la producción, la obra pública y los ingresos, Milei defiende la disciplina fiscal, las reformas orientadas al mercado y la reducción de la intervención estatal. Esa diferencia constituye uno de los principales ejes de la discusión política argentina.
Milei, Vox y la campaña electoral española
El cruce ocurre después de la visita de Milei a Madrid del 20 y 21 de octubre. Durante ese viaje, el presidente argentino volvió a descalificar a Sánchez, cuestionó al socialismo y mantuvo un encuentro con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y dirigente del Partido Popular (PP).
También reiteró su afinidad con Santiago Abascal, líder de Vox, aunque no concretó un encuentro presencial con él. En sus intervenciones, Milei llamó a desplazar del poder a los socialistas españoles y volvió a utilizar expresiones descalificadoras contra el jefe del Ejecutivo.
Durante una exposición en el Nueva Economía Fórum de Madrid, Milei volvió a lanzar fuertes ataques contra Pedro Sánchez.
La escala madrileña coincidió con la precampaña de las elecciones generales españolas del 29 de noviembre, convocadas anticipadamente mediante un decreto publicado el 6 de octubre. El PSOE de Sánchez enfrenta la competencia del PP y Vox, en un escenario donde el rumbo económico, los servicios públicos y las políticas migratorias forman parte de la disputa.
Las intervenciones de Milei se sumaron a una confrontación que ya había provocado tensiones diplomáticas entre ambos gobiernos en 2024. La relación tendrá un nuevo capítulo la próxima semana: fuentes de la Presidencia argentina confirmaron que el mandatario participará de la Cumbre Iberoamericana de Madrid, prevista para el 4 y 5 de noviembre. Todavía no se anunció una reunión bilateral con Sánchez.
Los antecedentes de Kicillof con el progresismo español
Para Kicillof, el encuentro con Chivite se incorpora a una secuencia de actividades internacionales que comenzó meses atrás. En abril viajó a Madrid y Barcelona, donde combinó conversaciones con empresarios sobre inversiones bonaerenses y contactos con referentes del centroizquierda europeo.
En Madrid se reunió con Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo española, para intercambiar experiencias sobre regulación laboral, derechos de las trabajadoras y plataformas digitales. También dialogó con representantes de los sectores energético, tecnológico y alimenticio, y con fondos de inversión interesados en proyectos provinciales.
En Barcelona mantuvo un encuentro con el alcalde socialista Jaume Collboni y participó de la Movilización Global Progresista. Allí compartió actividades con dirigentes internacionales y se reunió con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero y autoridades vinculadas al socialismo europeo.
En esos espacios, el mandatario bonaerense defendió la inversión pública y planteó la necesidad de respuestas internacionales frente al avance de fuerzas de derecha. Su participación formó parte de una agenda que busca combinar la cooperación económica con los debates sobre desarrollo, democracia y políticas sociales.
La continuidad de esos contactos volvió a quedar expuesta en septiembre, cuando Kicillof participó en Nueva York de una actividad sobre economía organizada por el alcalde Zohran Mamdani, junto con Sánchez y otros dirigentes extranjeros. Esa agenda incluyó también reuniones financieras y empresariales.
Una visita institucional en medio de la precampaña
El viaje de Chivite también provocó controversias en Navarra. Unión del Pueblo Navarro (UPN) pidió a la Junta Electoral suspenderlo por su proximidad con las elecciones generales españolas, mientras Vox reclamó información sobre gastos, participantes y posibles actividades vinculadas con el voto en el exterior.
La Junta Electoral Provincial de Navarra desestimó la solicitud de suspensión al no encontrar elementos suficientes para considerar que el desplazamiento infringiera la legislación electoral. El organismo mantuvo la posibilidad de examinar actuaciones concretas si surgieran denuncias sobre eventuales irregularidades.
La presidenta navarra incluyó en su agenda una reunión con el embajador español en Argentina, Joaquín María de Arístegui Laborde, y contactos con organizaciones de la comunidad navarra. Argentina concentra 9.614 residentes registrados como navarros, según datos oficiales de 2025, y cuenta con centros de esa colectividad en Buenos Aires, Rosario, Mendoza y Bolívar.
El itinerario también contempló actividades relacionadas con la cooperación internacional y los derechos humanos, entre ellas una visita al predio de la ex ESMA y encuentros vinculados con Abuelas de Plaza de Mayo. Esos compromisos forman parte del carácter institucional del desplazamiento, además de su significado político.
La proyección de Kicillof hacia 2027
El recibimiento a Chivite se produce mientras el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político de Kicillof, amplía su organización fuera de Buenos Aires. El gobernador todavía no anunció una candidatura presidencial para 2027, pero sus actividades nacionales e internacionales se desarrollan en paralelo a la construcción de una alternativa política al oficialismo de Milei.
En ese recorrido, el acercamiento a dirigentes socialistas españoles muestra coincidencias en temas como producción, trabajo y políticas sociales. No se anunció durante la reunión un nuevo acuerdo formal de cooperación ni una alianza partidaria. La novedad, más allá de la fotografía institucional, es que Chivite explicitó sus críticas a Milei después de compartir con Kicillof una agenda centrada en el papel del Estado.
La visita dejó así otra expresión de las diferencias entre los vínculos políticos que desarrollan los principales referentes del oficialismo nacional y del gobierno bonaerense en España: Milei mantiene relaciones con dirigentes de la derecha española, mientras Kicillof consolida contactos con representantes del socialismo y otras fuerzas progresistas, en un escenario atravesado por las elecciones españolas de 2026 y el horizonte presidencial argentino de 2027.