
El plan de Kicillof: rescate de universidades ante los recortes de Milei
Juan Manuel Villarreal


El gobierno de la provincia de Buenos Aires, bajo la conducción de Axel Kicillof, lanzó oficialmente el Plan de Infraestructura Universitaria, un ambicioso programa destinado a reforzar la educación superior en territorio bonaerense. La iniciativa, que fue oficializada a través del Decreto Nº 2797/24, tiene como objetivo abordar los recortes presupuestarios impulsados por la administración nacional de Javier Milei, que dejaron varias obras universitarias en stand by y con financiamiento insuficiente.
Un rescate necesario para las universidades bonaerenses
El plan presentado por la provincia se propone dar un giro a la falta de recursos que enfrentan las casas de estudios del territorio bonaerense, que hasta ahora dependían en gran medida del financiamiento nacional. El Decreto aprobado detalla que el objetivo central es “incrementar el acceso a la educación superior” y “expandir la infraestructura universitaria”, optimizando el uso de los espacios y mejorando la calidad educativa mediante obras de infraestructura clave, como laboratorios, bibliotecas, centros de investigación, y servicios esenciales como comedores y hospitales universitarios.

“Es una respuesta política y social ante el ajuste impuesto por el gobierno nacional”, expresó Kicillof, destacando que las universidades bonaerenses sufren una paradoja: mientras el Estado provincial hace un esfuerzo por sostener la educación superior, las promesas del gobierno nacional para financiar obras se han visto frustradas. Este plan llega en un momento crítico, dado que muchas de las obras que se habían comenzado en el marco de acuerdos con Nación, se encuentran paralizadas o abandonadas por el incumplimiento de los compromisos federales.
Financiamiento integral y reinicio de obras
El nuevo decreto otorga al Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia la capacidad de financiar hasta el 100% de los proyectos presentados por las universidades, lo que permitirá no solo llevar a cabo nuevas obras, sino también retomar aquellas que fueron abandonadas por causas ajenas a la voluntad de las autoridades universitarias. Además, el plan establece que el saldo pendiente de ejecución de las obras paralizadas podrá ser cubierto por el gobierno bonaerense, permitiendo retomar proyectos que habían quedado en el limbo.
“Este plan representa un alivio para las universidades y sus estudiantes, que ven cómo el Estado provincial asume lo que la Nación ha dejado de hacer”, dijo Gabriel Katopodis, Ministro de Infraestructura de la Provincia, quien señaló que su cartera será la encargada de implementar la normativa y asegurar el avance de las obras en tiempo y forma.
Un contexto de desajuste nacional
El impulso de este plan también responde a una serie de desacuerdos entre el gobierno nacional y las universidades. En 2025, el país firmó un contrato con la Corporación Andina de Fomento (CAF) para financiar proyectos de infraestructura universitaria en todo el territorio nacional. Sin embargo, la falta de cumplimiento de los compromisos federales llevó al abandono de obras esenciales, dejando a muchas universidades con proyectos a medio terminar y sin fondos suficientes para completarlos.

Con el Plan de Infraestructura Universitaria, la provincia se propone paliar estos déficits, financiando desde obras de infraestructura básica hasta el equipamiento de laboratorios y centros de investigación que son fundamentales para la formación de los estudiantes. En paralelo, Kicillof subrayó la importancia de las universidades como motor de desarrollo regional y local, apuntando a la mejora de la cobertura educativa en el interior de la provincia.
Respuesta ante el ajuste federal
El gobernador Axel Kicillof no dudó en calificar esta medida como una "respuesta directa" al ajuste llevado adelante por el gobierno de Javier Milei, quien ha implementado recortes significativos en el presupuesto destinado a la educación superior en el país. Para el mandatario bonaerense, la acción provincial es una clara defensa del sistema educativo, que sigue siendo una prioridad en la agenda de la provincia de Buenos Aires, a pesar de la situación económica compleja.
“Estamos compensando lo que el gobierno nacional ha abandonado”, concluyó Kicillof, haciendo referencia a las 38 obras en universidades nacionales que el gobierno provincial se comprometió a financiar con más de $26.000 millones, como parte de una estrategia para asegurar el acceso a la educación de calidad para todos los bonaerenses.


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