Stellantis recorta en El Palomar y deja al descubierto el límite del modelo exportador
Pamela Orellana
La decisión de Stellantis de reducir su esquema productivo en la planta de El Palomar, en Tres de Febrero, no aparece como un hecho aislado sino como una señal más del deterioro que atraviesa la industria automotriz en la provincia de Buenos Aires.
En un contexto marcado por la caída de exportaciones —especialmente hacia Brasil— y un mercado interno que no logra compensar esa pérdida, la automotriz avanzará desde mayo con la eliminación de un turno y la implementación de un plan de retiros voluntarios.
“Es una readecuación de producción por la baja de exportación. Nuestra fuerza estaba en Brasil y eso disminuyó un montón”, explicaron fuentes de la compañía, al confirmar que el menor volumen de ventas externas obliga a producir menos. La planta pasará así de dos turnos a uno, aunque desde la empresa aclararon que el turno restante aumentará su nivel de actividad.
Exportaciones en baja y un mercado interno que no alcanza
El núcleo del problema está fuera de las fronteras. Durante 2025, la planta de El Palomar exportó unas 21.000 unidades, lejos de las 28.000 del año anterior, y la tendencia negativa se profundizó en el inicio de 2026.
La menor demanda brasileña —históricamente el principal destino de los vehículos argentinos— se combina con dificultades estructurales: menor posicionamiento de la marca en ese mercado y una carga impositiva que encarece los precios de exportación.
En paralelo, el mercado local tampoco ofrece un alivio suficiente. Si bien modelos como el Peugeot 208 continúan entre los más vendidos, el desplome es evidente: en el primer bimestre del año no alcanzó las 5.000 unidades, contra más de 8.000 en igual período de 2025, lo que implica una caída del 41,5%. El Peugeot 2008 también retrocedió un 19,9%, con cerca de 2.800 unidades comercializadas.

La combinación de estos factores termina de configurar un escenario donde la demanda total no justifica el nivel de producción previo. De allí que la empresa avance con un esquema más acotado, mientras prepara un plan de retiros voluntarios que será comunicado en abril y comenzará a ejecutarse en mayo, aunque sin precisiones sobre la cantidad de trabajadores alcanzados. Actualmente, la planta emplea a unas 2.300 personas.
Una industria en retroceso y el impacto en el conurbano
El ajuste de Stellantis se inscribe en una tendencia más amplia que golpea con fuerza al entramado productivo bonaerense. Según datos de ADEFA, la producción automotriz cayó 30,1% en el primer bimestre de 2026 en términos interanuales, mientras que las exportaciones retrocedieron 23,4%. A su vez, las ventas a concesionarios acumulan una baja del 11,4% en el mismo período.

El sector suma así ocho meses consecutivos de caída interanual en la producción, en un contexto donde también crece la participación de vehículos importados, lo que incrementa la presión sobre la industria local. Otras terminales ya adoptaron medidas similares: General Motors aplicó suspensiones programadas, mientras Volkswagen y Renault frenaron líneas de producción para reorganizar sus proyectos. Nissan, en tanto, dejó de fabricar vehículos en el país en octubre pasado.
Este freno productivo impacta directamente en el empleo. Según el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, “en 2025 se perdieron 106.232 empleos registrados” y, desde la asunción de Javier Milei, “la destrucción neta supera los 277.000”. El funcionario remarcó además que la provincia de Buenos Aires concentra el 36% de los puestos asalariados privados perdidos.
En el conurbano, donde se concentra buena parte de la industria, el efecto es más profundo. Según el INDEC, la desocupación alcanzó el 9,5% y se consolida como la más alta del país. Intendentes del interior también vienen advirtiendo sobre el impacto en cadena de la caída de la actividad. “Hay una baja muy importante en el consumo, entre un 8 y un 10%”, señaló el jefe comunal de Chacabuco, Darío Golía, quien vinculó el deterioro con la pérdida de poder adquisitivo.
Entre la readecuación y la incertidumbre laboral
Desde Stellantis insisten en que la medida no implica un cierre de la planta ni la discontinuidad de sus operaciones. Por el contrario, sostienen que la readecuación busca garantizar la sostenibilidad en el largo plazo de un complejo que fue seleccionado para producir vehículos híbridos, el único en el país con esa capacidad.
Sin embargo, la secuencia reciente muestra un proceso de ajuste en marcha. Desde diciembre, la planta registró interrupciones en la producción, con extensión de vacaciones hasta fines de febrero y nuevas suspensiones durante marzo. Ese antecedente anticipaba un escenario que ahora se formaliza con la reducción de turnos.
El movimiento también se da en medio de un clima de tensión creciente entre el Gobierno nacional y el sector industrial. Entidades empresarias bonaerenses advirtieron que la falta de previsibilidad y los mensajes oficiales impactan en las decisiones de inversión. “Las decisiones de inversión se sustentan en la previsibilidad, la estabilidad y la confianza institucional”, señalaron en un comunicado conjunto.
En ese marco, el gobernador Axel Kicillof viene cuestionando el rumbo económico nacional. “Los datos no dejan lugar a dudas: la Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico es un fracaso”, afirmó recientemente. En la misma línea, la vicegobernadora Verónica Magario sostuvo: “Lo único que se produce en la Argentina de Milei es desempleo y flexibilización, cierre de empresas, caída del consumo minorista y mayorista”.

Universidades en crisis: el presupuesto cayó 45% y crece el paro docente


El gobierno mantiene el bono congelado para jubilados desde el 2023

El consumo y la industria empujaron la caída económica y preocupa al Gobierno

La paradoja de Milei, bajo la lupa del Bapro: ¿Crecimiento sin bolsillo?


Pascuas con precios calientes: alimentos suben hasta 63% y el consumo no reacciona

Suben prepagas, colectivos alquileres y servicios: así arranca abril

Encuesta: Se hunde la imagen oficial y crece el pedido de cambio

Kicillof activa su armado universitario en medio del derrumbe del sistema público y la escalada del conflicto con Milei




