¿Unidad real o tregua táctica? Kicillof y Massa activan la mesa chica del peronismo rumbo a 2027
Pamela Orellana
La reunión reservada entre Axel Kicillof y Sergio Massa en la Gobernación bonaerense reordenó, al menos por unas horas, el tablero interno del peronismo. Sin fotos ni comunicados oficiales, el encuentro dejó un mensaje que en La Plata buscan instalar como línea política: sostener la unidad en medio de una coyuntura económica adversa y frente a un gobierno nacional que, según coinciden distintos referentes del espacio, descarga el peso del ajuste sobre las provincias.
El cónclave entre el gobernador y el ex candidato presidencial se dio en un contexto de movimientos múltiples, tanto dentro del peronismo como en la oposición. Mientras Kicillof avanza en la consolidación de su estructura política con proyección nacional, Massa vuelve a mostrarse en escena, dosificando apariciones y manteniendo su rol de articulador.
Unidad forzada y señales cruzadas
En el entorno de ambos dirigentes minimizaron el encuentro y lo ubicaron dentro de una dinámica habitual de diálogo. Sin embargo, la simultaneidad con otras reuniones de alto voltaje político —como los contactos de Kicillof con dirigentes provenientes de Cambiemos o las gestiones de sectores de centroderecha para armar una alternativa competitiva— le otorgan una densidad política difícil de relativizar.
Kicillof y Massa representan dos de las principales vertientes que conviven dentro de Fuerza Patria, junto al sector referenciado en Cristina Fernández de Kirchner. La reciente asunción del gobernador al frente del PJ bonaerense, desplazando a Máximo Kirchner, reconfiguró equilibrios internos que todavía están en proceso de estabilización.
El diálogo entre ambos incluyó un repaso de la situación económica nacional —con impacto directo en la provincia— y un análisis de las perspectivas electorales hacia 2027. En ese horizonte, Kicillof aparece como el dirigente mejor posicionado dentro del peronismo para disputar la presidencia, mientras Massa no descarta volver a competir por ese mismo objetivo.
Intendentes, crisis y rechazo a la interna
Desde el territorio, los intendentes buscan bajar el tono de la disputa. El jefe comunal de Merlo, Gustavo Menéndez, rechazó la idea de una confrontación directa entre Kicillof y Massa y puso el foco en la gestión cotidiana, atravesada por la crisis económica.

“Estamos muy cerca, siempre intercambiando las experiencias que nos tocan vivir en esta etapa tan difícil para gobernar en la República Argentina, con un Estado nacional absolutamente ausente, fugado de un montón de responsabilidades que le corresponden por nuestra normativa legal vigente”, planteó.
En esa línea, advirtió sobre el impacto de las políticas nacionales en las finanzas provinciales y municipales: “No solamente por la baja en la coparticipación, producto de ese incumplimiento del Estado nacional, sino que además también bajó la recaudación por la tremenda crisis económica que atraviesan el 90% de los argentinos, o más”.
Menéndez también relativizó las lecturas electorales sobre los encuentros entre dirigentes. Según explicó, las reuniones entre referentes del PJ y del Frente Renovador son frecuentes y forman parte de una dinámica de coordinación política y gestión. Incluso la reciente aparición de Massa en un encuentro informal con intendentes —con partido de fútbol y asado incluido— fue inscripta en esa lógica.
Sobre las versiones de candidaturas, el intendente fue categórico: “Ayer no hablamos de candidaturas. Sergio no habló de candidaturas”. Aunque dejó abierta una puerta al señalar que “no sería muy descabellado suponer que a lo mejor en algún lugar del corazón de Sergio está la posibilidad de volver a proponerse como candidato a presidente”.
En ese marco, descartó por ahora la hipótesis de una primaria entre el gobernador y Massa: “No, por ahora no. Hay muchas maneras hoy de medir quién interpela mejor a la ciudadanía”.
El jefe comunal insistió en que la prioridad pasa por la gestión en un contexto adverso: “Tenemos que cuidar mucho a la provincia, cuidar mucho a nuestro gobernador, dedicarnos a la gestión, que vuelvo a repetir, en un momento muy difícil de gestionar”.

Y lanzó una crítica directa al gobierno nacional, vinculando incluso la discusión electoral con el rumbo económico: “Se ha dicho que tiene intención de adelantar las elecciones porque cada día que pasa su plan económico está más fallido. Yo creo que el plan económico del gobierno nacional es un plan que ya ha fracasado”.
Kicillof acelera armado y suma volumen político
Mientras tanto, Kicillof combina gestión, armado político y proyección internacional. En paralelo a estos movimientos internos, el gobernador comenzó a desplegar su estructura nacional a través del Movimiento Derecho al Futuro, con referentes encargados de medir el pulso en distintas provincias.
En la agenda inmediata, se sumará al reclamo de intendentes por fondos adeudados por la Nación y participará de actividades en Europa en el marco del Movimiento Global Progresista, invitado por el presidente español Pedro Sánchez. Ese esquema busca posicionarlo como referencia opositora frente al gobierno de Javier Milei.

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