Visitas a represores: Rocío Bonacci se despegó de Benedit y dijo que Menem sabía
Tras el escándalo por la visita de varios diputados nacionales de La Libertad Avanza (LLA) a Alfredo Astiz y otros represores presos por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura cívico-militar que se extendió entre 1976 y 1983, la legisladora Rocío Bonacci, que participó de esos encuentros, dijo que fue víctima de un “engaño” y que no comparte la reivindicación de esos genocidas realizada por Beltrán Benedit, otro de los diputados libertarios que estuvieron ahí.
“Sentí un engaño”, dijo Bonacci; “no se me proporcionó la información completa del objetivo de la visita.”
La diputada dijo que habló tres veces con Benedit y que fue “un error” haber confiado en su compañero de bloque; dejó entrever, también, que podría abandonar la bancada.
“No comulgo con las ideas que propone Beltrán”, enfatizó Bonacci. “No reivindico a estos genocidas.”
La legisladora libertaria también dijo que la visita “tenía, aparentemente, el OK de Martín Menem (presidente de la Cámara de Diputados) y de la Casa Rosada”, ya que se concretó con “una combi oficial que se pide a la Cámara teniendo el OK dado desde Presidencia” de la misma.