Economía Por: Andrés Montero03 de diciembre de 2025

Riesgo país: Argentina continúa en el fondo del ranking sudamericano

Pese al desplome del riesgo país, Argentina continúa por detrás de casi toda la región y a más de 550 unidades del primer puesto.
Tras la caída del riesgo país, Argentina aún muestra uno de los peores indicadores de América Latina.

Luego del triunfo del gobierno de Javier Milei en los comicios legislativos, el riesgo país experimentó una caída abrupta de más de 400 puntos básicos respecto de los 1.100 que registraba antes de las elecciones. Sin embargo, pese al retroceso, el nivel argentino continúa por encima del promedio regional y ubica al país entre los últimos puestos del ranking sudamericano.

En noviembre, el indicador tocó las 597 unidades, su nivel más bajo desde enero de 2025. No obstante, después volvió a superar las 600 unidades, un movimiento que complica el objetivo del equipo económico de regresar a los mercados voluntarios de deuda y refinanciar los vencimientos previstos para los próximos meses.

Actualmente, el riesgo país argentino se sitúa en 648 puntos básicos. Este índice, elaborado por JP Morgan, mide la probabilidad de que un país incurra en cesación de pagos y surge de comparar el rendimiento de los bonos soberanos con los títulos del Tesoro de Estados Unidos, que rinden alrededor del 4% anual y son considerados libres de riesgo. Con los niveles actuales, Argentina debería emitir deuda a una tasa superior al 10% anual en dólares, un costo que afectaría las finanzas públicas.

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Los compromisos de deuda y la estrategia oficial

Para el Gobierno, la dinámica del riesgo país es central porque en 2025 enfrenta vencimientos por USD 4.200 millones en enero y otros USD 4.200 millones en julio. El presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, anticiparon que recurrirán al swap estadounidense para cubrir esos pagos si no logran volver a colocar deuda en el mercado internacional. Una reducción del riesgo país hacia la zona de 300 o 400 puntos básicos facilitaría la renovación de compromisos y evitaría desembolsos en efectivo a los acreedores privados.

Cómo se distribuye el riesgo país en América Latina

El ranking regional muestra una amplia dispersión entre los países latinoamericanos:

Uruguay: 72
Chile: 95
Perú: 124
Paraguay: 125
Guatemala: 156
Costa Rica: 165
Panamá: 174
Brasil: 197
México: 227
Honduras: 250
Colombia: 276
El Salvador: 351
Ecuador: 521
Argentina: 648
Bolivia: 670
Venezuela: 11.222

Con 648 puntos, Argentina se ubica más de 550 unidades por encima del país mejor posicionado, Uruguay, que encabeza la tabla con 72 puntos básicos. El promedio regional, de 318 puntos, muestra una brecha importante respecto del nivel local, que coloca al país entre los de mayor riesgo, solo por encima de Bolivia y muy lejos del caso extremo de Venezuela, cuyo indicador supera los 11.000 puntos.

En el resto de la región, economías como Chile (95) y Perú (124) mantienen índices considerablemente más bajos. Incluso países con desafíos estructurales relevantes, como Guatemala (156), Costa Rica (165) y Brasil (197), exhiben números significativamente menores que los argentinos.

El regreso de emisiones privadas y públicas

Tras la victoria del oficialismo en las elecciones, se produjo un rally de colocación de deuda externa por parte de empresas argentinas. Las obligaciones negociables emitidas recientemente se colocaron a tasas cercanas al 8,5%. En paralelo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires regresó a los mercados internacionales con la colocación de USD 600 millones mediante la Serie 13 del Bono Tango, a una tasa del 7,8%. Estos datos entusiasman al Gobierno nacional, que aspira a obtener rendimientos similares si logra reducir el riesgo país hacia los 400 puntos.

Un informe de MegaQM analizó la situación y señaló: “Las tasas se están acomodando para poder hacer alguna operación por debajo del 9%. El problema parecen ser las garantías y el plazo, para un mercado que tiene muy frescos los problemas recientes de la deuda local. Los fundamentos parecen estar por arriba de las valuaciones, excepto en un aspecto, el nivel de reservas que no se ha logrado consolidar y que todavía no muestra una política clara de acumulación”.

La relevancia de acumular reservas

Desde la óptica de los analistas, “el apoyo de Estados Unidos es muy fuerte para la deuda en circulación, pero enfrenta sus propias limitaciones políticas internas para garantizar nuevas emisiones; todavía queda un largo camino para terminar de recortar la brecha que se abrió en el año versus comparables de la región”.

En este contexto, advirtieron que la desaceleración en la baja del riesgo país “parece haberle puesto un piso más alto a las tasas reales en pesos”. Además, destacaron que esta situación vuelve “cada vez más importante lograr un regreso rápido al mercado de capitales para emitir deuda en dólares”.

Un informe reciente de Fundación Capital remarcó que “la clave de un esquema exitoso es la credibilidad”. Siguiendo esa perspectiva, señaló que “un mayor nivel de reservas internacionales podría limitar la incertidumbre y darle previsibilidad al esquema cambiario y monetario”.

Finalmente, los economistas de la consultora destacaron que “con compras de divisas (por parte del Tesoro o el Banco Central) que permitan una acumulación constante, explicitada o no, podría incrementarse el ratio de reservas sobre el producto que hoy se encuentra muy por debajo de nuestros pares de la región (considerando las reservas brutas, que incluyen el swap con China no activado, apenas superan el 6%, mientras en otros países latinoamericanos se ubican por encima del 13%)”.

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