El mapa que cambia: 82 intendentes bonaerenses no podrían competir en 2027
En la política bonaerense hay debates que nunca se clausuran: apenas se enfrían, vuelven. La reelección de los intendentes es uno de ellos. Con el calendario rumbo a 2027 ya en el horizonte, la ley que limita los mandatos consecutivos regresó al centro de la escena y reabrió una discusión que mezcla poder territorial, internas partidarias y una pregunta de fondo que atraviesa a todo el sistema político: ¿renovación o continuidad?
Si la normativa vigente no se modifica, 82 de los 135 intendentes de la provincia de Buenos Aires quedarán impedidos de competir por un nuevo mandato. Detrás del número, se esconde una reconfiguración profunda del mapa político bonaerense.
La ley 14.836 fue sancionada en 2016 y fijó el límite de dos mandatos consecutivos para cargos ejecutivos municipales. En 2021, una modificación habilitó interpretaciones que permitieron a varios intendentes volver a competir en 2023. Ese “paréntesis” se cerró, y ahora el límite vuelve a ser rígido: quienes asumieron en 2019 y fueron reelectos en 2023 no podrán presentarse en 2027.
El dato explica la tensión política. No se trata solo de nombres propios, sino de control territorial, armado electoral y proyección de poder. Para el oficialismo provincial, y en particular para el espacio que lidera Axel Kicillof, la continuidad de los intendentes es una pieza clave para sostener músculo político en una provincia que concentra casi el 40% del padrón nacional.
El peronismo, el más comprometido
El peronismo es, por lejos, el espacio más afectado. De los 84 municipios que gobierna, 53 quedarían sin posibilidad de reelección, lo que representa el 63%. Dentro de ese universo, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que impulsa el gobernador, reúne a 44 intendentes, de los cuales 28 están alcanzados por la prohibición.
En el conurbano, la situación es todavía más delicada: 13 de los 20 intendentes peronistas no podrían volver a competir, es decir, el 65%. Allí aparecen nombres de peso político y distritos clave.
Entre los jefes comunales que quedarían fuera de carrera figuran Ariel Sujarchuk (Escobar), Mario Ishii (José C. Paz), Mariel Fernández (Moreno), Lucas Ghi (Morón) y Julio Zamora (Tigre). También aparecen los camporistas Mauro García (General Rodríguez), Leonardo Boto (Luján) y Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes), y los massistas Javier Osuna (General Las Heras) y Juan Andreotti (San Fernando).
A la lista se suman Mariano Cascallares (Almirante Brown), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Fernando Espinoza (La Matanza), Mayra Mendoza (Quilmes), Nicolás Mantegazza (San Vicente) y Blanca Cantero (Presidente Perón).
En el interior bonaerense, el escenario no es menos sensible. Quedarían impedidos, entre otros, Pablo Zurro (Pehuajó), Gustavo Barrera (Villa Gesell), Marcos Pisano (Bolívar), Iván Villagrán (Carmen de Areco), Javier Gastón (Chascomús), Sebastián Ianantuony (General Alvarado), Alfredo Zavatarelli (General Pinto), Alberto Gelené (Las Flores) y Sergio Bordoni (Tornquist).
El reparto interno explica buena parte del conflicto. Como viene informando GRUPOLAPROVINCIA.COM, La Cámpora considera que la ley abre una oportunidad para el recambio dirigencial. El Frente Renovador, impulsor original de la norma en 2016, mantiene su rechazo a modificarla y se consolida como actor clave para bloquear cualquier intento de reforma.
El Moviento Derecho al Futuro, en cambio, concentra la mayor presión. En diálogo con este medio, el intendente de Bragado, Sergio Barenghi, lo planteó sin rodeos desde una mirada democrática: “Lo único importante en este proceso es lo que opina la gente. Si la gente define que un dirigente es valioso y quiere seguir acompañándolo, tiene todo el derecho de hacerlo”.
Otro jefe comunal alineado con el MDF, que quedará impedido de competir, fue aún más explícito en declaraciones al medio: “Esta ley le prohíbe a la gente elegir. La legitimidad se construye en las urnas, no en los límites legales”.
Radicales y PRO: menos golpeados, pero atentos
La UCR gobierna 27 municipios y 17 de sus intendentes no podrían volver a competir. El dato es sensible para un partido que sostiene su estructura principalmente en el interior. En la lista aparecen Miguel Lunghi (Tandil), Maximiliano Suescún (Rauch), Esteban Reino (Balcarce), Osvaldo Dinápoli (General Belgrano), Matías Rappallini (Maipú), Érica Revilla (General Arenales) y José Luis Salomón (Saladillo), entre otros.
En el PRO, los alcanzados son siete: Sebastián Abella (Campana), Javier Martínez (Pergamino), Francisco Ratto (San Antonio de Areco), Jorge Etcheverry (Lobos), Pablo Petrecca (Junín), Guillermo Montenegro (General Pueyrredón) y Lisandro Matzkin (Coronel Pringles). En varios casos, ya se analizan planes de transición o saltos a cargos legislativos.
La Libertad Avanza tiene un solo nombre afectado: Diego Valenzuela (Tres de Febrero), con peso simbólico pero escaso impacto estructural en el armado libertario.
Entre los vecinalistas, quedarían fuera de carrera Guillermo Britos (Chivilcoy), Arturo Rojas (Necochea) y Carlos Bevilacqua (Villarino), en distritos con dinámicas locales fuertes pero menor incidencia provincial.
Modificar la ley requiere acuerdos legislativos complejos. Sin los votos del Frente Renovador, el oficialismo necesita sumar voluntades externas que hoy no están garantizadas. Como GRUPOLAPROVINCIA.COM viene informando, la oposición plantea que cualquier cambio debería discutirse dentro de un paquete más amplio, que incluya PASO y Boleta Única.
Mientras tanto, el debate por las reelecciones volvió a exponer una trama de presiones territoriales, resistencias internas y cálculos de poder que atraviesan al oficialismo bonaerense. Con la mira puesta en 2027, el reloj político corre. Y, como ya ocurrió otras veces, la discusión promete ser tan intensa como decisiva.