La gobernación bonaerense tienta a varios: quiénes piden pista en el PJ
Las aspiraciones suelen aparecer primero como comentarios al pasar, luego como gestos políticos y finalmente como definiciones más explícitas. En las últimas horas, el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, decidió dar un paso más en ese recorrido y blanqueó su deseo de competir por la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
“Me gustaría ser candidato a gobernador. Llegó la hora de que un intendente sea gobernador de la Provincia”, afirmó el jefe comunal, al mismo tiempo que reivindicó el liderazgo del actual mandatario provincial al señalar que “el único candidato que tenemos hoy es Axel Kicillof para pelear por la Presidencia”.
La declaración no pasó inadvertida dentro del oficialismo. No solo porque Menéndez es uno de los intendentes con mayor peso territorial del conurbano, sino porque su pronunciamiento terminó de confirmar algo que en la política bonaerense ya se percibe con claridad: la discusión por la sucesión de Kicillof empezó mucho antes de que se abra formalmente el calendario electoral.
En el peronismo bonaerense la carrera hacia 2027 no se plantea todavía como una competencia abierta, pero sí como un proceso de posicionamiento gradual donde cada dirigente intenta construir volumen político propio.
Algunos lo hacen a través de la gestión, otros mediante recorridas por la provincia y varios a partir de acuerdos con distintos sectores del oficialismo. En ese escenario empiezan a aparecer más de una decena de nombres.
Uno de los dirigentes que viene desplegando actividad política es el intendente de La Plata, Julio Alak, una figura histórica del peronismo bonaerense con fuerte vínculo con el gobernador. En las últimas semanas mantuvo encuentros con dirigentes de distintos sectores internos, desde el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, uno de los principales críticos de la conducción del PJ bonaerense que encabeza Máximo Kirchner, hasta el jefe comunal de Lanús, Julián Álvarez, dirigente de La Cámpora.
Katopodis y Bianco dentro del círculo del gobernador
Dentro del espacio político que responde directamente a Kicillof también empiezan a perfilarse posibles candidatos. Uno de los nombres que aparece con mayor frecuencia es el del ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, quien en los últimos meses intensificó sus recorridas por distritos del conurbano y del interior supervisando obras públicas y firmando convenios con intendentes.
Ese despliegue territorial le permitió consolidar vínculos políticos dentro del peronismo y fortalecer su perfil de gestión.
En ese mismo universo también aparecen el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, considerado uno de los principales estrategas políticos del actual gobernador.
Dentro del oficialismo hay quienes señalan que Bianco podría transformarse en una opción si el kicillofismo decide impulsar un candidato propio para sostener el proyecto político del actual mandatario.
Otro de los nombres que empezó a ganar centralidad es el de Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes en uso de licencia y diputada provincial. La dirigente es una de las principales figuras de La Cámpora en la provincia y mantiene una relación política directa con Cristina Fernández de Kirchner.
En los últimos meses combinó su agenda local con viajes internacionales vinculados a la búsqueda de financiamiento para obras públicas y con actividades políticas ligadas al kirchnerismo, entre ellas la campaña #CristinaLibre.
Dentro de ese sector del peronismo la ven como una dirigente con capacidad de proyección provincial, especialmente en un escenario donde la conducción política del espacio vuelva a gravitar con fuerza en la definición de candidaturas.
Intendentes que empiezan a mirar más allá de sus distritos
La discusión sobre la gobernación también reavivó las aspiraciones de varios intendentes del conurbano bonaerense. Además de Menéndez, aparecen en el radar dirigentes como Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, quien en los últimos meses comenzó a recorrer distritos del interior provincial.
Otro jefe comunal que consolidó un perfil de gestión con proyección política es Federico Achával, intendente de Pilar, uno de los dirigentes jóvenes con mayor crecimiento dentro del peronismo del conurbano norte.
En paralelo, la intendenta de Moreno y referente del Movimiento Evita, Mariel Fernández, también dejó entrever sus aspiraciones políticas en distintas entrevistas recientes. Aseguró que “se anima a todo” y planteó que la política debe servir como herramienta de transformación social.
Su estructura territorial —apoyada en organizaciones sociales— le da un perfil distinto dentro del peronismo bonaerense. En los últimos meses, además, comenzaron a aparecer pintadas en distintos distritos del conurbano con la consigna “Se viene Mariel”, una señal de instalación política temprana.
El factor Massa y el Frente Renovador
En las últimas semanas también volvió a aparecer en la conversación el nombre de Sergio Massa. Desde el Frente Renovador, el diputado nacional Sebastián Galmarini planteó que el espacio “no descarta ningún escenario”, lo que reactivó las especulaciones sobre una eventual candidatura del ex ministro de Economía a la gobernación bonaerense.
Si bien durante mucho tiempo se lo proyectó como una figura con aspiraciones presidenciales, su posible desembarco en la competencia provincial introduciría una nueva variable en la interna del peronismo.
La definición del próximo candidato a gobernador no dependerá únicamente de las aspiraciones individuales. En el peronismo bonaerense conviven varias discusiones que pueden influir directamente en ese proceso. Una de ellas es la posibilidad de desdoblar las elecciones provinciales de las nacionales, una estrategia que permitiría ordenar el poder territorial de los intendentes y darle mayor autonomía al armado bonaerense.
Otra discusión clave es la ley que limita las reelecciones de los intendentes. Más de 80 jefes comunales quedarían fuera de competencia en 2027 si la normativa no se modifica, lo que podría generar un fuerte reacomodamiento interno dentro del peronismo.
Mientras esa discusión empieza a tomar forma, Axel Kicillof continúa concentrado en la gestión provincial y en la construcción política de su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
En su entorno aseguran que la prioridad sigue siendo consolidar la estructura política en la provincia antes de avanzar en un proyecto nacional. Eso implica un equilibrio delicado: mantener la unidad entre sectores del peronismo que compiten por la sucesión sin que esa disputa termine debilitando al oficialismo.