Paro universitario: docentes llevan 3 semanas sin clases
Este lunes 30 de marzo comienza la tercera semana consecutiva de paro nacional universitario, una medida de fuerza impulsada por las principales federaciones docentes que buscan visibilizar el reclamo por la “aplicación inmediata” de la Ley de Financiamiento Universitario.
La protesta, encabezada por Conadu y Conadu Histórica, se inscribe en un conflicto que combina dos ejes centrales: la falta de actualización del presupuesto para las universidades públicas y el deterioro sostenido de los salarios frente a la inflación.
Reclamo salarial y pérdida del poder adquisitivo: Sueldos en mínimos históricos
El reclamo docente está atravesado por una fuerte caída del poder adquisitivo. Según un informe presentado por docentes de la UBA, el salario real se ubica en su nivel más bajo de las últimas décadas: un 35,6% por debajo de noviembre de 2023 y hasta 2,7% por debajo de los peores registros de 2004.
En la misma línea, gremios universitarios denuncian que, durante la actual gestión, los sueldos perdieron alrededor de un 34% de su poder de compra, en un contexto de inflación persistente y aumentos considerados insuficientes.
Paritarias sin convocatoria
Otro de los puntos críticos es la falta de negociación salarial. Los sindicatos aseguran que no hay convocatoria a paritarias desde hace meses y cuestionan los incrementos otorgados de manera unilateral por el Gobierno: 2,5% en enero, 2,2% en febrero y 2% en marzo.
De acuerdo a los gremios, estos ajustes quedan muy por debajo de lo necesario para recomponer los ingresos. Estiman que la deuda salarial acumulada ronda el 49%, mientras que la aplicación de la ley de financiamiento implicaría una recomposición cercana al 55,4%.
Universidades afectadas y alcance del paro: Medida nacional con fuerte adhesión
El paro tiene alcance nacional y afecta tanto a universidades como a colegios preuniversitarios. La modalidad es sin asistencia a los lugares de trabajo, lo que implica la suspensión de clases en numerosas instituciones.
Entre las universidades que confirmaron medidas de fuerza se encuentran la Universidad Nacional de Luján (UNLu), que realiza una semana completa de paro docente y no docente, y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde el gremio ADULP también adhiere a la protesta durante toda la semana.
Además, el calendario amplifica el impacto: tras los tres días de paro (30, 31 de marzo y 1 de abril), se suman feriados que extienden la interrupción de actividades académicas.
Clases públicas y protestas contra el ajuste: Una semana con acciones en la calle
El plan de lucha incluye no solo el paro, sino también actividades de visibilización. Entre ellas, se destacan clases públicas, concentraciones y posibles movilizaciones en distintos puntos del país.
Una de las acciones más resonantes se llevará a cabo en la Ciudad de Buenos Aires, donde docentes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA realizarán una clase pública en las inmediaciones de un inmueble vinculado al vocero presidencial Manuel Adorni. La actividad busca exponer lo que los gremios consideran una contradicción entre el discurso oficial de ajuste y la situación patrimonial de funcionarios.
Financiamiento universitario en debate: Presupuesto en caída y recortes estructurales
El conflicto también tiene un fuerte componente presupuestario. Informes del sistema universitario señalan que el presupuesto perdió un 45,6% de su poder adquisitivo desde el inicio de la actual gestión.
El impacto se refleja en múltiples áreas:
- Reducción del 100% en fondos para infraestructura
- Caída al 38% del financiamiento en ciencia y técnica
- Actividades de extensión reducidas al 1%
- Fuerte deterioro en becas estudiantiles como el Progresar
En cuanto a los gastos de funcionamiento, el nivel actual equivale a apenas el 40% del poder de compra que tenían en enero de 2023.
El eje de la ley de financiamiento
Desde el sector docente y académico insisten en que la clave para destrabar el conflicto es la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso, que contempla una ampliación de recursos para garantizar el funcionamiento del sistema.
Según estimaciones oficiales, su implementación implicaría un costo equivalente a alrededor del 0,23% del PBI en 2025, un punto que alimenta la discusión sobre las prioridades fiscales del Gobierno.
Un conflicto en escalada
Con una adhesión creciente y sin señales de negociación inmediata, el paro universitario entra en su tercera semana con riesgo de profundizarse. En algunas casas de estudio, incluso, ya se evalúa la posibilidad de extender las medidas de fuerza por tiempo indeterminado si no hay respuestas concretas.
El escenario mantiene en vilo a estudiantes, docentes y autoridades, mientras el sistema universitario público atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años.