“No queremos más promesas”: trabajadores de casinos endurecen el conflicto y apuntan al instituto provincial
La tensión en los casinos de la provincia de Buenos Aires volvió a escalar en los últimos días y expone un combo explosivo: reclamos salariales sin resolver, denuncias de falta de gestión y una parálisis en decisiones clave que impactan de lleno en la recaudación y en la estabilidad laboral de miles de trabajadores.
La Asociación Gremial de Empleados de Administración, Maestranza y Servicios de Casinos (AMS) realizó este sábado una retención de tareas en todas las salas provinciales y advirtió que las medidas “se irán incrementando” si no hay respuestas.
El conflicto no es nuevo, pero en esta etapa suma un elemento adicional: el cuestionamiento directo a la conducción del Instituto Provincial de Loterías y Casinos, encabezado por Gonzalo Atanasof, por demoras en licitaciones, promesas incumplidas y falta de inversión.
Paritarias trabadas y pérdida salarial
El frente más caliente sigue siendo el salarial. Los gremios —entre ellos AMS y la Asociación de Empleados de Casinos Nacionales (AECN)— ya habían activado un paro total a comienzos de marzo tras rechazar la oferta oficial por considerarla insuficiente frente a la inflación.
El eje del reclamo es claro: recomposición del poder adquisitivo y equiparación de la Bonificación Compensatoria con la Caja de Empleados. “A igual tarea, igual remuneración”, sintetizaron desde AMS, al remarcar que se trata de trabajadores que cumplen las mismas funciones bajo el mismo régimen laboral.
Según denunciaron, la propuesta oficial incluyó un 25% adicional para los domingos que, en los hechos, “no alcanza ni para pagar el colectivo”. El planteo expone la distancia entre la oferta y las expectativas de un sector que declaró la emergencia salarial y anticipa un conflicto de largo aliento si no hay una nueva convocatoria.
Además, los sindicatos reclaman adicionales por nocturnidad, rotación horaria y el pago doble de los jornales dominicales, junto con una revisión integral del esquema laboral frente a la transformación del sector.
Gestión bajo cuestionamiento y licitaciones frenadas
Pero el conflicto excede lo salarial. El comunicado gremial apunta de lleno a la gestión del Instituto y describe un escenario de parálisis administrativa con impacto directo en la actividad.
“Las licitaciones se anunciaron con bombos y platillos el año pasado, se adjudicaron, pero hasta el día de hoy los contratos no se firmaron”, advirtieron. La prórroga de las concesiones hasta diciembre de 2026, en ese contexto, es leída por los trabajadores como una señal de incertidumbre que podría agravarse en un año preelectoral.
A esto se suma el retraso en la implementación del sistema de pagos con código QR, que había sido anunciado para el primer trimestre del año y todavía no funciona. Para el gremio, la demora no es menor: afecta la recaudación en un momento en que el juego online avanza sin regulación efectiva dentro del sistema presencial.
“La recaudación cae. Y esa caída la pagan nuestros salarios”, señalaron, al explicar que ingresos como la Caja de Empleados, la Productividad y la Bonificación Compensatoria dependen directamente de lo que generan las salas.
En paralelo, también plantearon la necesidad de integrar a los trabajadores al crecimiento del juego online, una discusión que el propio Gobierno reconoce como inevitable pero que, según denuncian, no tiene aún un canal concreto de participación para el sector.
Alertas por cierres y deterioro edilicio
El conflicto también tiene un costado territorial que preocupa. AMS puso el foco en dos casos que consideran críticos: Sierra de la Ventana y Necochea.
En el primero, el estado del edificio encendió todas las alarmas. “Falta inversión, falta mantenimiento, falta gestión”, describieron. El antecedente de un cierre de tres meses y medio el año pasado alimenta el temor a una clausura definitiva.
En Necochea, en tanto, el recuerdo de lo ocurrido en Mar de Ajó —donde trabajadores debieron ser trasladados a más de 60 kilómetros para conservar sus empleos— funciona como advertencia. El gremio busca evitar que ese esquema se repita y reclama garantías para sostener las fuentes laborales en cada distrito.
El trasfondo es más amplio: la crisis del sector presencial frente al avance del juego digital y un contexto económico adverso marcado por el ajuste nacional y la caída de ingresos provinciales. Desde AMS vinculan directamente la situación con la política económica del gobierno de Javier Milei y con la deuda que, aseguran, la Nación mantiene con la provincia.
En ese escenario, la conflictividad se profundiza y combina reclamos históricos con demandas urgentes. La advertencia final del gremio sintetiza el clima interno: “Hoy tenemos que elegir. O nos ponemos de pie para defender nuestros salarios, nuestros casinos y nuestro futuro, o nos quedamos de rodillas esperando que otros decidan por nosotros”.