Tres tribus, un solo poder: la pelea por la comisión de Reforma Política paraliza Diputados
La Legislatura bonaerense continúa atrapada en un laberinto político que impide su funcionamiento. No se trata de una demora menor ni administrativa: sin comisiones constituidas, el Parlamento está virtualmente paralizado.
El conflicto expone una tensión estructural que atraviesa a todos los bloques, pero que tiene su epicentro en el oficialismo. La disputa por la integración y, sobre todo, por la conducción de las comisiones estratégicas se convirtió en un campo de batalla donde se define mucho más que cargos: se juega el control de la agenda política y electoral de la provincia.
El principal foco de tensión está puesto en la comisión de Reforma Política y del Estado. No es un espacio más: por allí deben pasar todos los proyectos que busquen modificar las reglas electorales en la provincia de Buenos Aires.
En un contexto donde distintas fuerzas impulsan cambios de fondo —desde la implementación de la Boleta Única Papel hasta la eliminación de las PASO o la vuelta de las reelecciones indefinidas—, controlar esa comisión implica tener la llave del proceso electoral hacia 2027.
La Libertad Avanza reclama su presidencia bajo el argumento de que corresponde a la oposición, mientras que el peronismo busca retenerla consciente del peso estratégico que tendrá en un año atravesado por definiciones electorales.
Internas en el oficialismo: el verdadero nudo
Como contamos en GRUPOLAPROVINCIA.COM, dentro de Unión por la Patria, la negociación no solo es con la oposición. La puja más compleja es interna: kirchnerismo, axelismo y massismo disputan espacios en un delicado equilibrio de poder.
El gobernador Axel Kicillof necesita ordenar ese frente para avanzar con su estrategia electoral, pero las diferencias persisten. El antecedente del año pasado —con debates ásperos, proyectos sin consenso y tensiones públicas— todavía pesa en las negociaciones actuales.
Del otro lado, la oposición tampoco logra mostrar cohesión. La Libertad Avanza, que busca mayor protagonismo tras su crecimiento electoral, enfrenta tensiones internas entre distintos sectores de poder.
El PRO, en tanto, cuestiona la falta de conducción del oficialismo, pero reconoce dificultades propias para ordenar posiciones. La UCR también atraviesa divisiones internas que complejizan cualquier acuerdo.
Este escenario multiplica los actores en la negociación y vuelve más difícil alcanzar un consenso que permita destrabar la conformación de las comisiones.
El trasfondo: reformas y estrategia electoral
Detrás de la disputa institucional se esconde una discusión de fondo: cómo se votará en la provincia en los próximos años. En ese marco, sobre la mesa aparecen distintas iniciativas que tensionan el escenario político, como la implementación de la Boleta Única Papel, la posible eliminación o modificación de las PASO, el regreso de las reelecciones indefinidas y el debate sobre un eventual desdoblamiento o la unificación del calendario electoral.