El MDF muestra músculo en la Segunda Sección y articula una respuesta política al ajuste de Milei
En un contexto económico cada vez más asfixiante para los municipios, la Segunda Sección Electoral empezó a moverse con lógica propia. La reunión de intendentes y dirigentes en Arrecifes no fue una foto más: dejó expuesta una estrategia en construcción, con anclaje territorial y proyección política, que busca ordenar demandas dispersas bajo una misma bandera.
El encuentro reunió a jefes comunales, legisladores y referentes del peronismo regional con un diagnóstico compartido: la presión sobre las administraciones locales crece al ritmo de la retracción de recursos nacionales y el aumento de los costos básicos.
“Estamos convencidos de que el camino es el diálogo y la construcción colectiva”, planteó el alcalde de Salto, Ricardo Alessandro, tras la cumbre.
No se trató solo de una convocatoria institucional, sino de un espacio de articulación política donde confluyen gestión, territorio y representación legislativa. En paralelo, Nanni viene desplegando una agenda de encuentros en la región con foco en sostener el empleo y reactivar la producción, en un escenario atravesado por la caída de la actividad.
“Hablamos de lo difícil que está siendo la administración de nuestros pueblos, con pocos recursos”, dijo a GRUPOLAPROVINCIA.COM el legislador del MDF y advirtió sobre las complicaciones para afrontar gastos básicos como salarios y el funcionamiento cotidiano de los municipios, en un contexto donde la demanda social crece de manera sostenida.
En ese sentido, dijo que la preocupación atraviesa a todos los sectores de la economía local. Según explicó, la caída del consumo y la retracción de la actividad empiezan a impactar con fuerza en comerciantes, pymes e industrias, mientras asoma “el fantasma del desempleo”.
“Tenemos la responsabilidad de sostener la provincia de Buenos Aires, hoy muy bien liderada por Axel Kicillof, en un contexto de incertidumbre, necesidades crecientes y escasez de recursos”, indicó Nanni y agregó que el objetivo es proyectar para 2027 la continuidad con “un compañero o compañera”. “Estamos conectándonos con la gente para que entienda que somos la alternativa al gobierno de Milei”, finalizó.
El factor Katopodis y la construcción de una agenda común
La cumbre en Arrecifes se da en la antesala de una movida de mayor escala. El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, convocó a intendentes al Ministerio de Economía de la Nación para reclamar la baja del precio de los combustibles al valor del 1º de marzo.
La iniciativa no es aislada. Forma parte de una estrategia que busca transformar problemas de gestión en demandas políticas colectivas. En este caso, el aumento de hasta el 25% en los combustibles en el último mes impactó directamente en transporte, logística y servicios municipales, tensionando aún más las cuentas locales.
Desde Salto confirmaron su participación. El secretario de Gobierno, Camilo Alessandro, fue claro: “Vamos a acompañar al ministro en esta demanda, que no es un reclamo de los intendentes, sino de la gente”.
Municipios bajo presión: menos recursos, más demanda
El trasfondo del movimiento es estructural. La caída de transferencias nacionales y la retracción del Estado en áreas clave están recargando sobre provincias y municipios funciones que antes eran compartidas.
“Lo que han hecho es quitar el Estado Nacional de la vida de la gente, y eso hace que aumente la demanda de servicios con muchísimos menos recursos”, advirtió Alessandro en diálogo con GRUPOLAPROVINCIA.COM.
El impacto es concreto. Desde el mantenimiento de calles tras lluvias hasta la contención social, las gestiones locales enfrentan una presión creciente con márgenes cada vez más acotados. “Hoy estamos haciendo malabares para arreglar las calles, y eso antes no pasaba”, graficó el funcionario.
En la Segunda Sección, donde conviven actividad agropecuaria, industria y comercio, el aumento de costos golpea de lleno en la competitividad y en el empleo. De ahí que en la reunión también se haya puesto el foco en la necesidad de sostener la producción y generar herramientas concretas desde la Provincia y los municipios.
En ese marco, la obra pública emerge como otro eje de conflicto. La paralización o ralentización de proyectos nacionales, sumada a la presión sobre los presupuestos locales, agrava un escenario donde la demanda social no se detiene.