Rechazan la presentación del Gobierno contra la reforma laboral
El Gobierno nacional sufrió un nuevo revés judicial en la disputa por la reforma laboral luego de que el juez laboral Raúl Horacio Ojeda rechazara una presentación impulsada por la administración de Javier Milei dentro del expediente que mantiene suspendidos artículos centrales de la norma.
La resolución no solo significó un nuevo obstáculo para la estrategia oficial en tribunales, sino que además incluyó una fuerte observación contra el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, a quien el magistrado cuestionó por no contar con matrícula habilitante para litigar en ese fuero.
Un nuevo traspié para la Casa Rosada
La decisión del juzgado se produjo en el marco de la causa iniciada por la CGT contra la reforma laboral promovida por el Ejecutivo. En ese expediente, Amerio se había presentado junto a los subprocuradores Santiago Castro Videla y Pablo Comadira, además de la apoderada del Estado Mayra Cosentino, en representación del Gobierno.
Sin embargo, Ojeda resolvió rechazar in limine la presentación oficial al advertir que el titular de la Procuración del Tesoro no reúne uno de los requisitos formales exigidos para intervenir en el proceso.
Según sostuvo el magistrado en su resolución, Amerio “no tiene matrícula” para actuar en el expediente, una observación que rápidamente fue interpretada en ámbitos judiciales como una señal de fuerte tensión entre el juzgado y la administración libertaria.
La observación que incomodó al oficialismo
El punto más sensible del fallo apareció cuando el juez intimó a la apoderada del Estado a abstenerse de continuar realizando futuras presentaciones con el patrocinio del procurador del Tesoro.
Qué señaló el magistrado
En el escrito, Ojeda remarcó que la representación técnica dentro del proceso debe cumplir con los requisitos profesionales correspondientes para actuar ante la Justicia laboral.
La advertencia fue dirigida especialmente a Cosentino, a quien el juez le indicó que no continúe presentando escritos con la firma de Amerio hasta que la situación quede regularizada dentro del expediente.
La observación judicial generó malestar en sectores del Gobierno porque ocurre en medio de una avanzada del Ejecutivo para intentar revertir la suspensión parcial de la reforma laboral.
El conflicto por la reforma laboral sigue escalando
La resolución de Ojeda se suma al enfrentamiento abierto entre el Gobierno y la Justicia laboral por la aplicación de la ley impulsada por Milei.
El magistrado ya había dispuesto semanas atrás la suspensión cautelar de varios artículos de la reforma, tras una presentación de la CGT que cuestionó el alcance de los cambios en materia de derechos laborales y representación sindical.
Desde entonces, la Casa Rosada busca destrabar el conflicto mediante distintas vías judiciales.
La apuesta oficial al per saltum
Mientras este expediente continúa en el fuero laboral, el Ejecutivo analiza impulsar un recurso de per saltum para que la Corte Suprema intervenga de manera directa y defina la constitucionalidad de la reforma.
La intención del oficialismo es evitar que el proceso siga demorándose en instancias inferiores y conseguir que el máximo tribunal revierta la cautelar que mantiene frenada una parte sustancial del proyecto.
No obstante, el nuevo rechazo del juzgado volvió a complicar la estrategia oficial en un terreno donde el Gobierno ya acumula varios tropiezos.
La tensión entre el Ejecutivo y los tribunales
La decisión volvió a dejar expuesta la compleja relación entre el Gobierno libertario y algunos sectores del Poder Judicial, especialmente en causas vinculadas con las reformas estructurales impulsadas desde la Casa Rosada.
En despachos oficiales admiten que la judicialización de varias medidas se transformó en uno de los principales frentes de desgaste político para la administración nacional, que intenta sostener su agenda de cambios mientras enfrenta resistencias en distintos tribunales del país.
Con este nuevo episodio, la discusión por la reforma laboral sumó otro capítulo de alta tensión y profundizó un conflicto que todavía está lejos de encontrar una resolución definitiva.