Fuerte caída del consumo: bajó 5,1% en marzo
El consumo masivo volvió a mostrar señales de deterioro en marzo y registró una caída interanual del 5,1 por ciento, la contracción más fuerte de los últimos 14 meses, según un relevamiento de la consultora Scentia.
El dato volvió a reflejar el freno en las compras cotidianas de los hogares argentinos, en un contexto donde la pérdida del poder adquisitivo sigue golpeando de lleno sobre alimentos, bebidas y productos básicos.
Supermercados y autoservicios en retroceso
La baja se sintió en casi todos los canales de venta, con mayor intensidad en:
- Supermercados: -7 por ciento
- Mayoristas: -8,8 por ciento
- Autoservicios independientes: -5,1 por ciento
- Kioscos y comercios de cercanía: también en baja
El único segmento que mostró crecimiento fue el comercio electrónico, que avanzó 34,3 por ciento interanual, aunque todavía representa una porción menor dentro del total del consumo.
Los rubros más afectados
Dentro de los supermercados, las categorías que más cayeron durante marzo fueron:
- Perecederos: -10,6 por ciento
- Bebidas sin alcohol: -10,4 por ciento
- Bebidas con alcohol: -8,5 por ciento
- Alimentación: -5,3 por ciento
En los autoservicios de barrio, los productos perecederos mostraron un desplome aún más pronunciado, con una caída del 14,4 por ciento.
El consumo sigue lejos de 2023
De acuerdo con la medición privada, el nivel actual del consumo masivo se encuentra 22 puntos porcentuales por debajo de diciembre de 2023, cuando asumió el gobierno de Javier Milei.
El informe marcó que, tomando como base enero de 2023, el consumo en marzo se ubicó apenas en el 89 por ciento del nivel registrado en aquel período.
Un primer trimestre en rojo
Con el resultado de marzo, el primer trimestre de 2026 cerró con una baja acumulada del 3,1 por ciento.
Aunque en la comparación mensual hubo un repunte del 6,1 por ciento respecto de febrero, ese movimiento no alcanzó para revertir la tendencia negativa que arrastra el sector desde comienzos de año.
El salario detrás del freno en las ventas
El deterioro del consumo aparece directamente vinculado con la pérdida de poder de compra de los ingresos.
Según distintos cálculos privados sobre datos del INDEC, los salarios reales volvieron a quedar rezagados frente a la inflación durante los últimos meses, especialmente en el sector público.
Esa pérdida de capacidad de compra terminó impactando sobre los productos más básicos, con hogares que ajustan cada vez más sus gastos diarios para llegar a fin de mes.