Bullrich mueve fichas en Provincia y les avisa a Milei y al PRO que no piensa regalar su tropa
Patricia Bullrich volvió a hacer política con una jugada de las que no pasan inadvertidas. La senadora nacional confirmó en las últimas horas que ofreció su renuncia a la jefatura del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, después de comunicar que no se opondrá al pliego de la jueza María Verónica Michelli. Javier Milei rechazó el gesto, pero el movimiento dejó una señal bastante más nítida que cualquier comunicado: la exministra de Seguridad quiere hacer valer su peso propio dentro del gobierno nacional.
La escena se completó con una reunión, durante la tarde del miércoles, con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y principal armadora del oficialismo. Bullrich sabe que, después del Mundial, deberá volver a recorrer el país si pretende capitalizar parte del voto que llevó como candidata presidencial del PRO y que luego fue decisivo para el triunfo de Milei en el balotaje de 2023.
En su entorno la leen como una dirigente que busca reinstalarse como figura presidenciable y recuperar centralidad política. No se trata solo de conservar un cargo parlamentario. La discusión de fondo pasa por cuánto espacio tendrá en la mesa libertaria y qué margen de acción conservará frente a un oficialismo que suele administrar lugares con extrema desconfianza.
Por eso, el mensaje tiene doble destinatario. Hacia Milei, Bullrich marca que no llegó al Senado para ser una pieza decorativa. Hacia el PRO, recuerda que todavía conserva tropa, votos y vínculos territoriales. En ese marco también se leyó la reunión que mantuvo con Mauricio Macri, un dato que ninguno de los protagonistas negó y que aparece en un momento en el que el expresidente busca recuperar volumen para el sello amarillo.
La provincia como territorio de disputa
La provincia de Buenos Aires aparece en el centro de ese movimiento. Bullrich obtuvo más del 24 por ciento de los votos como candidata presidencial en 2023 y fue la más votada en las generales en más de 30 distritos bonaerenses. Ese capital no es menor en un mapa donde La Libertad Avanza todavía tiene dificultades para hacer pie en los municipios y depende, muchas veces, de estructuras opositoras que no le pertenecen.
En ese esquema reapareció Sebastián García De Luca, exfuncionario nacional y armador bonaerense de Bullrich, que volvió a mostrarse después de meses de bajo perfil. El dirigente oriundo de Chivilcoy fue secretario de Articulación Federal en el Ministerio de Seguridad al inicio de la gestión libertaria y dejó el cargo el 27 de febrero de 2024. Según pudo reconstruir este medio, su salida no respondió a diferencias con Bullrich, sino a reparos frente a la decisión del gobierno nacional de confrontar con las provincias.
García De Luca volvió ahora de la mano de los hermanos Santiago y Manuel Passaglia, referentes de San Nicolás y principales impulsores del espacio HECHOS, que ya habían respaldado a Bullrich en la interna presidencial del PRO en 2023.
La foto tuvo lugar en La Plata, en una reunión con el diputado provincial Manuel Passaglia impulsada por el senador Marcelo “Chuby” Leguizamón. El gesto no pasó desapercibido: García De Luca fue uno de los responsables del armado bullrichista en la provincia y también integró el universo político de Emilio Monzó.
Leguizamón difundió el encuentro con una frase que funcionó como declaración de intenciones. “Compartimos una reunión de trabajo con Manuel Passaglia para conversar sobre los problemas reales que atraviesa la Provincia de Buenos Aires y empezar a delinear el trabajo que viene”, expresó. Luego agregó que hablaron “de gestión, de territorio y de lo que la política le debe a la gente: respuestas concretas y hechos”.
HECHOS busca aire propio para 2027
El movimiento ocurre mientras HECHOS intenta ampliar su construcción bonaerense después de haber conseguido más de 90 mil votos, tres bancas en la Legislatura provincial y un triunfo fuerte en San Nicolás en la elección legislativa de 2025. El espacio conserva representación en Diputados con Manuel Passaglia e Ignacio Mateucci, y en el Senado con Marcelo Leguizamón, Natalia Quintana y María Emilia Subiza.
La expansión, sin embargo, también tuvo sacudones. La salida de la diputada bonaerense María Paula Bustos y su regreso al bloque PRO, presidido por Alejandro Rabinovich, confirmó una fractura que venía creciendo. También se alejó el intendente de Pergamino, Javier Martínez, uno de los socios territoriales más importantes que habían sumado los Passaglia en la Segunda Sección.
Aun así, el armado nicoleño siguió moviéndose. En San Nicolás recibieron a dirigentes de la Séptima Sección como Juan Cravero, de Roque Pérez; Martiniano Valerga, de General Alvear; Vladimir Wuovich, de Saladillo; Nicolás Morán, de Bolívar; y Jorge Ferrarello, de Azul. También aparece en ese espacio el intendente de 25 de Mayo, Ramiro Egüen, quien tuvo un breve paso por La Libertad Avanza antes de competir con boleta corta en las últimas legislativas.
La reunión fue articulada por Marcelo Dimaggio, dirigente cercano a García De Luca y exintegrante del armado bullrichista. En ese entramado, la pregunta empieza a circular sola: si Bullrich decide volver a jugar fuerte en Buenos Aires, ¿cuánto de esa red puede ponerse otra vez en movimiento?