“Si Adorni fuera peronista, estaría preso”: la frase de Kicillof que reabrió el debate sobre la doble vara judicial
En medio de las polémicas por la declaración jurada de Manuel Adorni y las explicaciones brindadas sobre su patrimonio en criptomonedas, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, lanzó una dura crítica contra el jefe de Gabinete nacional y puso en discusión el tratamiento que distintos sectores políticos y judiciales dispensan a los funcionarios públicos involucrados en cuestionamientos por presuntos hechos de corrupción.
“Si esto fuera un peronista, para los que son antiperonistas y una parte de la Justicia, estaría preso y sería un desastre”, afirmó Kicillof ante la prensa. La declaración no sólo apuntó al funcionario nacional sino que también reavivó el debate sobre la actuación de la Justicia en casos de alto impacto político.
El mandatario provincial volvió a establecer un contraste con la situación judicial de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria tras la condena en la causa Vialidad. Según planteó, existe una diferencia de criterios al momento de evaluar casos que involucran a dirigentes de distintos espacios políticos.
El gobernador también apeló a la ironía para cuestionar las explicaciones ofrecidas por Adorni respecto de su patrimonio. “Yo estoy buscando un pendrive para los recursos de la provincia”, expresó entre sonrisas, aunque aclarando que lo hacía “con respeto”.
La frase aludió directamente a la defensa realizada por el jefe de Gabinete luego de que trascendiera que una parte significativa de su patrimonio estaría compuesta por tenencias de Bitcoin almacenadas en una billetera fría, es decir, un dispositivo físico desconectado de internet.
Las explicaciones brindadas por el funcionario no lograron cerrar la controversia política. Por el contrario, durante los últimos días crecieron los cuestionamientos tanto desde la oposición tradicional como desde sectores que hasta hace poco mantenían una posición cercana al Gobierno nacional.
Una ofensiva que ya llegó al Congreso
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, la discusión ya trascendió el plano mediático y se trasladó al Congreso. El bloque de Unión por la Patria en el Senado presentó un proyecto para exigir que Adorni concurra a la Cámara Alta dentro de los siete días posteriores a la aprobación de la iniciativa.
La resolución lleva las firmas de Anabel Fernández Sagasti, José Mayans, Fernando Salino, Martín Soria, Juliana Di Tullio, Mariano Recalde, Eduardo “Wado” de Pedro, María Celeste Giménez Navarro, Jorge Capitanich y Ana Marks.
El objetivo de los legisladores peronistas es acelerar los tiempos previstos por el jefe de Gabinete, quien anunció que brindará su informe de gestión recién durante julio. La oposición considera que la obligación constitucional de concurrir periódicamente al Congreso no está siendo cumplida.
Pero la estrategia va más allá de una simple citación. El proyecto también busca habilitar que en la misma sesión pueda debatirse una eventual moción de censura, una herramienta contemplada por la Constitución para cuestionar la continuidad de un jefe de Gabinete.
La presión sobre Adorni comenzó a expandirse hacia otros sectores políticos. En las últimas horas, el PRO difundió un duro comunicado en el que calificó la situación como una “falta grave” y reclamó mayor transparencia.
“Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo”, sostuvo el partido fundado por Mauricio Macri.
En paralelo, el senador nacional Martín Goerling pidió que el jefe de Gabinete concurra cuanto antes al Senado para cumplir con el informe de gestión correspondiente. Desde el radicalismo también surgieron cuestionamientos. El bloque de la UCR advirtió que la confianza pública requiere “transparencia, coherencia y respeto por la ley”, mientras que su presidente, Eduardo Vischi, respaldó esa posición.
Incluso la vicepresidenta Victoria Villarruel reclamó formalmente que Adorni se presente durante junio ante la Cámara Alta. Con ese objetivo convocó a una reunión de Labor Parlamentaria para definir los próximos pasos junto a los distintos bloques.
Los gobernadores y el cordobesismo también elevan la presión
A los cuestionamientos se sumó el espacio político que responde al exgobernador cordobés Juan Schiaretti. A través de un comunicado firmado por dirigentes nacionales y provinciales, el cordobesismo sostuvo que Adorni “no puede seguir siendo jefe de Gabinete”.
Entre los firmantes aparecen Schiaretti, la senadora Alejandra Vigo y los diputados nacionales Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez, Alejandra Torres, Juan Brügge y Carolina Basualdo.
“Adorni le mintió al pueblo argentino y mintió ante el Congreso de la Nación”, señalaron los dirigentes, quienes reclamaron que el Gobierno deje de sostener al funcionario.
La acumulación de cuestionamientos provenientes del peronismo, el PRO, la UCR, el cordobesismo e incluso sectores cercanos a Villarruel refleja que la controversia dejó de ser un problema exclusivamente opositor y comenzó a convertirse en un frente político más amplio para la administración de Javier Milei.