Con Pablo Moyano a la cabeza, el sindicalismo acelera el operativo Axel y desembarca en La Plata
El gobernador bonaerense Axel Kicillof volverá a recibir esta semana una señal política del movimiento obrero. Este jueves, Pablo Moyano llegará a la Casa de Gobierno en La Plata acompañado por una delegación de dirigentes sindicales para participar de una actividad de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) y expresar respaldo al mandatario provincial en medio de las discusiones sobre el futuro del peronismo.
La reunión se producirá en el cierre de una serie de encuentros organizados por la ITF, entidad de la que Moyano es vicepresidente, y contará también con la presencia de los ministros bonaerenses Walter Correa y Martín Marinucci. Según pudo reconstruir este medio, asistirán alrededor de 35 representantes gremiales de Argentina y otros países de América Latina.
La agenda formal estará vinculada a los efectos de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, la situación de los trabajadores del transporte y el debate sobre distintas actividades estratégicas. Sin embargo, en el plano político, la foto vuelve a mostrar la cercanía entre Kicillof y buena parte de la dirigencia sindical.
Una relación que viene creciendo
El encuentro de La Plata no aparece como un hecho aislado. Durante los últimos meses, el gobernador fue acumulando respaldos de distintos sectores gremiales que comenzaron a verlo como una referencia dentro del peronismo frente al escenario abierto por la gestión nacional.
El propio Pablo Moyano ya había explicitado esa posición semanas atrás al señalar que, dentro del espacio opositor, Kicillof es quien exhibe mayor capacidad de representación. Ahora volvió a insistir en esa mirada. “Más allá de Axel, hoy no hay alguien que pueda representar esa bronca y angustia que tiene la gente; creo que el que más representatividad tiene y está caminando es Axel”, sostuvo en la previa del encuentro.
Las señales no provienen únicamente del universo camionero. En mayo, Kicillof recibió en la Gobernación a dirigentes de la CGT y de las dos CTA para analizar el impacto de la reforma laboral y las consecuencias de las políticas nacionales sobre las provincias. De aquellas reuniones participaron, entre otros, Octavio Argüello, Héctor Daer, Hugo Yasky, Hugo Godoy y Roberto Baradel.
También hubo encuentros específicos con Hugo Moyano y dirigentes ligados al Movimiento Derecho al Futuro, el espacio político impulsado desde el kicillofismo.
El trabajo como eje del discurso
El acercamiento entre la administración bonaerense y el sindicalismo encontró además un punto de apoyo en una agenda común vinculada al empleo, la producción y la industria.
A fines de mayo, durante el Congreso del Trabajo Bonaerense realizado en Mar del Plata, Kicillof convocó a construir “una alternativa” basada en los derechos laborales, la industria nacional, la educación pública y el desarrollo productivo. Allí sostuvo que “gobernar es crear trabajo” y cuestionó duramente el rumbo económico del Gobierno nacional.
Ese congreso reunió a miles de trabajadores, representantes empresariales, cooperativistas, académicos y referentes sindicales. Entre los asistentes estuvieron dirigentes de peso de la CGT, incluidos Jorge Sola y Octavio Argüello.
Pocos días después, el gobernador volvió a mostrarse junto a gremios y empresarios durante la conformación de la Mesa de Pesca Bonaerense. En ese ámbito participaron sindicatos portuarios, marítimos y pesqueros junto a cámaras empresariales para discutir medidas que, según plantearon los sectores involucrados, afectan la producción y el empleo en la actividad.
Debate interno y construcción política
Mientras avanza el calendario electoral hacia 2027, distintos referentes gremiales comenzaron a reclamar una discusión interna dentro del peronismo. En ese marco, Pablo Moyano consideró que el espacio necesita definir liderazgos y reconoció que existe una demanda social que todavía busca representación política.
“No hay representación gremial ni política. Si en el peronismo estamos peleándonos entre nosotros, la gente no se ve reflejada por el peronismo”, afirmó.
También sostuvo que el movimiento obrero debe asumir una autocrítica por su acompañamiento al gobierno anterior y reclamó abrir un debate que permita ordenar candidaturas y propuestas. “Que se maten entre ellos y se defina el candidato”, planteó, antes de reiterar que hoy observa en Kicillof al dirigente con mayor capacidad para canalizar el malestar social acumulado por la situación económica.