La interna aprieta, pero Kicillof se refugia en la gestión: obras, territorio y una estrategia sin confrontación
La conmemoración por el 52° aniversario del fallecimiento de Juan Domingo Perón dejará este miércoles una postal que resume el momento que atraviesa el peronismo bonaerense. El presidente del Partido Justicialista provincial, Axel Kicillof, encabezará el acto en la Quinta 17 de Octubre de San Vicente sin la presencia de su antecesor en el cargo, el diputado nacional Máximo Kirchner.
La ausencia del líder de La Cámpora refleja la profundización de una disputa que ya se instaló en el corazón del oficialismo, donde el gobernador busca consolidar un liderazgo propio mientras el sector referenciado en Cristina Fernández de Kirchner mantiene sus diferencias sobre la conducción partidaria y el armado electoral con vistas a 2027
Sin embargo, en lugar de responder públicamente a cada cuestionamiento, en La Plata aseguran que Kicillof eligió otro camino: sostener una agenda intensa de gestión, recorrer el territorio y dejar que las obras y las políticas públicas ocupen el centro de su discurso.
La gestión como respuesta a la interna
El acto en San Vicente comenzará a las 16. Kicillof recorrerá el centro de formación que funciona dentro de la Quinta y compartirá actividades junto al intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza; el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense y secretario general del PJ provincial, Mariano Cascallares; y funcionarios del gabinete.
En la previa del homenaje, el mandatario provincial volvió a enviar señales hacia el interior del peronismo. Durante una actividad por videoconferencia con dirigentes entrerrianos llamó a dejar de lado las "mezquindades y chiquitajes" para construir una alternativa competitiva frente al presidente Javier Milei.
"No es momento de perder el tiempo ni estar en chiquitajes", sostuvo el gobernador, al tiempo que planteó la necesidad de "juntar voluntades, militancia y representatividad" con vistas a las próximas elecciones presidenciales.
Aunque evitó mencionar destinatarios concretos, en distintos sectores del peronismo interpretaron esas declaraciones como una respuesta indirecta a las críticas que viene recibiendo desde dirigentes identificados con La Cámpora y con el kirchnerismo duro.
Las diferencias se profundizaron en las últimas semanas. La intendenta de Quilmes en uso de licencia y actual diputada provincial, Mayra Mendoza, aseguró públicamente que Kicillof le genera "mucha desconfianza", mientras que desde el Senado bonaerense los legisladores Sergio Berni y Mario Ishii también formularon cuestionamientos a la conducción política del Ejecutivo provincial.
Una agenda que evita la confrontación
Pese a ese escenario, el gobernador decidió no modificar su hoja de ruta. La semana pasada encabezó una intensa agenda vinculada exclusivamente a la administración provincial. En Bahía Blanca entregó 44 viviendas construidas con financiamiento bonaerense y 17 patrulleros destinados a reforzar la prevención del delito.
Posteriormente recorrió Coronel Rosales, donde visitó la Base N° 30 de la Fuerza Barrial de Aproximación, supervisó obras en la Cooperativa Eléctrica de Punta Alta y entregó 242 escrituras mediante el programa "Mi Escritura, Mi Casa".
El jueves participó además del Encuentro Federal por el Día Internacional de las PyMEs organizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y luego viajó a General Rodríguez para inaugurar dos nuevos edificios escolares financiados por la Provincia. Allí también entregó equipamiento adquirido por el municipio mediante Provincia Leasing.
La secuencia mantiene la lógica que viene desplegando desde hace meses: recorrer municipios, inaugurar obras, entregar patrulleros, viviendas, escrituras y equipamiento, en un intento por mostrar un Estado provincial activo frente al ajuste impulsado por la administración nacional.
El liderazgo que busca construir
En el entorno del gobernador sostienen que la discusión partidaria y la gestión deben transitar por carriles diferentes. Mientras la pelea por la conducción del peronismo continúa escalando, consideran que la principal fortaleza política de Kicillof pasa por exhibir resultados concretos en un contexto de fuerte deterioro económico y restricciones presupuestarias.
Esa estrategia también explica las recorridas que realizó durante las últimas semanas por Benito Juárez y Pergamino, donde inauguró obras paralizadas por el Gobierno nacional, entregó patrulleros, reforzó programas educativos y volvió a reclamar por los fondos que la Provincia exige a la Casa Rosada.
En paralelo, el gobernador continúa fortaleciendo vínculos con dirigentes de otras provincias. Durante los últimos meses visitó Corrientes, Tierra del Fuego y Córdoba, además de mantener contactos con referentes de Catamarca, Mendoza, Salta, Jujuy y Santiago del Estero, en un intento por darle volumen federal a su construcción política.