La ofensiva de la UCR por el IOMA suma al PRO y reaviva la pelea con Kicillof
La crisis del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) volvió a instalarse en el centro de la agenda política bonaerense. Lejos de apagarse tras la defensa pública que realizó el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, el conflicto abrió una nueva etapa de confrontación entre el Gobierno de Axel Kicillof y la oposición. El radicalismo decidió profundizar la presión política con una estrategia coordinada que combina cuestionamientos legislativos, casos concretos de afiliados, pedidos de mayor control sobre la obra social y duras críticas a la conducción de Homero Giles.
El contrapunto recrudeció luego de que Kreplak reclamara "seriedad" para discutir el funcionamiento del IOMA y cuestionara a dirigentes opositores y medios de comunicación por el tratamiento del tema. En el tramo más controvertido de su exposición, sostuvo que no todos estaban "habilitados" para opinar sobre la obra social y planteó que el debate debía quedar en manos de "las personas que saben".
Esa definición provocó una reacción inmediata de legisladores de distintos bloques, que interpretaron las palabras del ministro como un intento de deslegitimar los reclamos de miles de afiliados que denuncian demoras en prestaciones, falta de medicamentos, cirugías postergadas y problemas administrativos.
La presidenta del bloque UCR-Unión Cívica Radical en Diputados, Alejandra Lordén, fue una de las primeras en responder. La legisladora de Saladillo cuestionó que el Gobierno intente limitar el debate sobre una obra social que presta cobertura a más de 2,2 millones de bonaerenses.
"Cuando un funcionario dice que 'no todos están habilitados para hablar' del IOMA, ¿a quién quiere callar?", preguntó la diputada, quien además sostuvo que la oposición no pretende perjudicar al organismo sino garantizar que funcione con transparencia, autarquía financiera, controles efectivos y una comisión bicameral de seguimiento.
"No están en condiciones de ser soberbios ni de intentar cerrar el debate. La salud de millones de bonaerenses necesita escucha, responsabilidad y soluciones concretas", lanzó.
La diputada radical Priscila Minnaard elevó aún más el tono y acusó al Ejecutivo bonaerense de negar una realidad que, según afirmó, atraviesan diariamente miles de afiliados.
"Mientras el ministro Kreplak finge demencia y se jacta de una óptima gestión del IOMA, algo que solo existe en su relato, miles de afiliados sufren el abandono de Kicillof. Dejen de jugar con la salud de los bonaerenses, que hoy son rehenes de su ineficiencia. ¡Háganse cargo!", sostuvo la legisladora de la Sexta Sección.
Casos concretos para responder al discurso oficial
La nueva estrategia del radicalismo no quedó limitada a las declaraciones públicas. El presidente del bloque UCR-Cambio Federal, Diego Garciarena, anunció una campaña para difundir durante varios días expedientes y testimonios de afiliados que, según aseguró, reflejan demoras, negativas o falta de respuestas en situaciones de alta complejidad.
La bancada afirma contar con más de 200 casos documentados y decidió responder la defensa técnica del Gobierno con historias puntuales.
Entre ellos aparece Marcela, de Mar del Plata, quien espera una cirugía de columna y asegura que debió afrontar gastos que deberían estar cubiertos por el IOMA. También difundieron el caso de María, de Coronel Vidal, que aguarda la entrega de medicación para continuar un tratamiento oncológico, y el de Mónica, de Bahía Blanca, quien espera desde hace meses la autorización para una cirugía cardíaca.
"Mientras el señor ministro de Salud descalifica a quienes reclaman, los afiliados siguen esperando cirugías, medicamentos y tratamientos. Los bonaerenses no necesitan que un funcionario les dé permiso para hablar. Necesitan que IOMA funcione", afirmó Garciarena.
Las críticas no quedaron circunscriptas al radicalismo. La diputada del PRO María Sotolano también salió al cruce de Kreplak y sostuvo que el problema no pasa por los cuestionamientos opositores sino por el funcionamiento de la obra social.
"Si miles de bonaerenses siguen reclamando por demoras, prestaciones y falta de respuestas, el problema no es la oposición, el problema es la pésima gestión. Dejen de echar culpas y busquen soluciones", expresó.
La discusión también sumó al senador Marcelo Leguizamón, del bloque Hechos, quien sostuvo que el ministro desconoce la realidad cotidiana de los afiliados. "El Excel del escritorio no resiste un minuto de calle", afirmó al describir los problemas de acceso a medicamentos, turnos y coberturas.
Kreplak defendió la gestión y atribuyó la crisis al contexto nacional
Desde el Gobierno provincial rechazaron las acusaciones y vincularon las dificultades del IOMA con el deterioro general del sistema sanitario.
Durante la conferencia de prensa semanal, Kreplak sostuvo que la caída del empleo formal, el aumento de los medicamentos, la pérdida de cobertura de cientos de miles de personas y el desfinanciamiento del sistema de obras sociales explican gran parte de la presión que hoy enfrenta el organismo.
Según detalló, desde el inicio del gobierno de Javier Milei se perdieron más de 300.000 empleos registrados, unas 742.000 personas dejaron de tener obra social o prepaga y alrededor de 300 empresas vinculadas al sector sanitario dejaron de operar.
El ministro aseguró además que el IOMA hoy entrega un 11% más de medicamentos con la misma cantidad de afiliados, que las consultas y prácticas crecieron un 37%, que los tiempos de autorización de medicamentos bajaron de 35 a seis días y que el 87% de los afiliados utiliza la aplicación digital de la obra social.
También explicó que el organismo afronta un déficit mensual cercano a los 23.000 millones de pesos. Según precisó, alrededor de 10.000 millones corresponden al desequilibrio generado por los afiliados municipales, otros 10.000 millones responden al ingreso de personas que perdieron otras coberturas y unos 2.000 millones están asociados al incremento de costos del sistema.