Con salarios en conflicto, la Legislatura acelera un cambio que puede redefinir la docencia
El conflicto docente bonaerense dejó de girar exclusivamente alrededor de las paritarias. El paro realizado esta semana por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que los gremios estimaron con una adhesión cercana al 95%, volvió a poner sobre la mesa una agenda mucho más amplia que combina reclamos salariales, denuncias por hechos de violencia en las escuelas, cuestionamientos al funcionamiento de IOMA y problemas estructurales para sostener el funcionamiento del sistema educativo.
En ese escenario de creciente tensión apareció otro debate que comenzó a ganar volumen político dentro de la Legislatura bonaerense: la eliminación del límite de 50 años para acceder a un cargo docente titular. En pocos días, tres proyectos presentados desde distintos espacios políticos coincidieron en cuestionar una restricción vigente desde hace décadas y que recientemente fue declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
La discusión ya no atraviesa únicamente a la oposición. En las últimas horas se sumó el diputado de Fuerza Patria Ricardo Lissalde, quien presentó una iniciativa para modificar el artículo 57 de la Ley N°10.579, conocida como Estatuto del Docente, y eliminar el inciso que establece como requisito "poseer una edad máxima de 50 años" para ingresar como titular al sistema educativo provincial.
La propuesta de Lissalde se incorpora a una serie de iniciativas impulsadas previamente por la diputada de Unión y Libertad Sabrina Sabat y por el legislador de La Libertad Avanza Luis Ontiveros. Aunque pertenecen a espacios políticos diferentes, los tres expedientes coinciden en un punto central: consideran que la edad no puede seguir siendo un criterio excluyente para acceder a la carrera docente.
En el caso del diputado de Fuerza Patria, el proyecto propone directamente derogar el inciso e) del artículo 57 del Estatuto del Docente. Según argumentó, esa disposición quedó desactualizada frente a la realidad actual del sistema educativo y constituye una forma de discriminación etaria incompatible con los principios constitucionales.
La iniciativa adquiere especial relevancia porque proviene de un legislador del oficialismo, en momentos en que la administración de Axel Kicillof enfrenta un escenario complejo con reclamos salariales, dificultades para cubrir vacantes y crecientes cuestionamientos por las condiciones de funcionamiento de las escuelas bonaerenses.
El fallo judicial que cambió el escenario
Uno de los principales fundamentos utilizados por Lissalde retoma un fallo dictado el pasado 27 de marzo por la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires.
El máximo tribunal declaró la inconstitucionalidad del inciso que fija el límite de 50 años al considerar que vulnera los principios de igualdad y no discriminación. La sentencia surgió tras la presentación de una aspirante de 53 años que cuestionó haber quedado excluida del ingreso como docente titular únicamente por su edad, pese a acreditar formación y experiencia profesional.
El diputado sostuvo que, luego de ese antecedente judicial, corresponde que la Legislatura adecue la normativa para evitar nuevas acciones judiciales de personas alcanzadas por la misma restricción.
Entre los argumentos incorporados al expediente aparece uno de los párrafos más contundentes del fallo. "Fácilmente se constata que la desigualdad proviene de la norma que, en forma arbitraria, fijó una línea que divide a quienes tienen más o menos de cincuenta años, sin ningún fundamento plausible que dé razón suficiente a aquella distinción."
El proyecto también realiza un repaso histórico sobre la evolución del Estatuto del Docente. Cuando la norma fue sancionada en 1986, el límite máximo para ingresar era de 45 años. Recién en 2001 la Legislatura aprobó una modificación que elevó ese tope a 50 años, bajo el argumento de adaptar la legislación a nuevas realidades laborales y profesionales.
Para Lissalde, aquellos fundamentos mantienen plena vigencia, aunque ahora conducen a una conclusión diferente: eliminar definitivamente la barrera etaria. "Esta propuesta intenta adecuar la norma a la realidad actual, que está dada por la formación y experiencia de aquellos docentes que se encuentran en inmejorables condiciones para llevar adelante el proceso de enseñanza con idoneidad y profesionalidad, más allá del límite que impone la norma", sostiene el expediente.
Las vacantes también empujan el debate
La discusión legislativa aparece en paralelo con otra preocupación creciente dentro del sistema educativo bonaerense: la cobertura de cargos. El senador bonaerense del bloque HECHOS-UCR Identidad Marcelo Leguizamón presentó un pedido de informes para que el Gobierno provincial detalle la cantidad de renuncias de docentes y auxiliares registradas en las escuelas bonaerenses y explique cómo impacta esa situación en la continuidad pedagógica.
El legislador advirtió que existen crecientes dificultades para cubrir vacantes, especialmente en determinadas modalidades, áreas curriculares y regiones educativas.
"En la provincia se vienen registrando crecientes dificultades para cubrir cargos y garantizar continuidad pedagógica, especialmente en determinadas áreas curriculares, modalidades y regiones educativas. Asimismo, diversos actores del sistema educativo manifiestan preocupación respecto de las condiciones laborales, la fragmentación horaria y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios", sostuvo.
Ese escenario fortalece uno de los argumentos centrales de quienes impulsan la reforma del Estatuto: ampliar el universo de docentes habilitados para concursar podría contribuir a reducir la falta de cobertura en distintas escuelas bonaerenses.
Ontiveros pone el foco en la experiencia docente
Uno de los primeros proyectos fue presentado por el diputado libertario Luis Ontiveros, quien también propone derogar el mismo inciso del artículo 57.
El legislador sostuvo que la normativa responde a un contexto completamente diferente al actual y afirmó que la experiencia profesional debería valorarse por encima de la edad cronológica.
"Propongo una adecuación porque el espíritu del estatuto surgió en otro contexto diferente. El proyecto busca derogar el inciso que restringe por la edad. Se trata de un intento de desburocratizar la normativa educativa", explicó.
Ontiveros aseguró además que durante su trayectoria como supervisor escolar observó numerosos casos de personas que finalizaron profesorados entre los 40 y los 50 años y luego quedaron impedidas de acceder a la titularidad en el sistema público.
También vinculó el debate con otra problemática que atraviesa hoy a las escuelas bonaerenses: el crecimiento de los episodios de violencia escolar.
"Considero que los docentes de experiencia son los que hoy pueden llevar adelante estos casos de escuelas problemáticas, donde se viven casos de violencia. Faltan docentes con experiencia frente a una escuela compleja", afirmó.
Por su parte, la diputada Sabrina Sabat, del bloque Unión y Libertad, impulsó un proyecto que amplía el alcance de la modificación.
Su iniciativa no solo elimina el límite para el ingreso, sino que también procura impedir que el acceso, la permanencia o el ejercicio de la función docente puedan restringirse por razones exclusivamente vinculadas a la edad.
La legisladora sostuvo que los cambios demográficos y laborales obligan a revisar normas redactadas hace varias décadas.
"Entendemos que a los 50 años una persona todavía está vital. Obviamente depende de cada caso, pero en una situación normal, desde la lucidez y desde la parte motriz, está en condiciones de poder dar clases o cumplir la función que tenga dentro de la docencia", argumentó.