Cerraron 5.654 empresas en cuatro meses y las bajas superaron las 28.000 desde 2023
La crisis del entramado empresarial argentino volvió a profundizarse durante los primeros meses de 2026. Entre enero y abril dejaron de figurar en los registros 5.654 empresas con al menos un trabajador, mientras que las bajas acumuladas desde el inicio de la gestión de Javier Milei llegaron a 28.262.
Los datos surgen del Sistema de Riesgos del Trabajo (SRT), que contabiliza a los empleadores registrados con personal declarado. Solamente durante abril desaparecieron 1.814 empresas, lo que representó una contracción mensual del 0,37%.
El deterioro se aceleró especialmente durante marzo y abril. En esos dos meses se concentraron 3.825 bajas, equivalentes a casi dos tercios de todas las empresas perdidas en los primeros cuatro meses del año.
La reducción del número de empleadores tiene también un correlato directo sobre el mercado laboral. Desde diciembre de 2023 se contabilizaron 341.396 puestos de trabajo formal menos, de acuerdo con los registros difundidos.
Las pymes, entre la caída del consumo y el crédito limitado
La mayor parte de las empresas que desaparecieron de los registros corresponde a unidades productivas pequeñas y medianas. El sector pyme enfrenta un escenario marcado por la debilidad del consumo, las dificultades para acceder al financiamiento y el aumento de la morosidad.
Las entidades empresarias reconocen la desaceleración de la inflación y una mayor estabilidad en algunas variables macroeconómicas, pero advierten que esos indicadores todavía no se traducen en una recuperación generalizada de la actividad ni en una mejora de las ventas.
Entre los reclamos aparecen la necesidad de contar con créditos a tasas accesibles, incentivos que permitan recomponer el consumo y una revisión de la carga tributaria nacional, provincial y municipal.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa reclamó medidas fiscales para aliviar la situación de las firmas más pequeñas. En paralelo, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero lanzó un plan para regularizar deudas fiscales en hasta 18 cuotas, aunque dentro del sector consideran que la herramienta puede resultar insuficiente ante la magnitud de las dificultades.
Qué muestran los registros empresariales
Los datos del Sistema de Riesgos del Trabajo permiten observar la cantidad de empleadores registrados y su distribución según el número de trabajadores. Sin embargo, no identifican de manera precisa el motivo por el cual una empresa deja una categoría o desaparece del registro.
Una firma puede reducir su dotación, pasar a otro segmento o cerrar definitivamente. Además, antes de interrumpir su actividad, muchas empresas atraviesan procesos de achicamiento, retiros voluntarios, jubilaciones, suspensiones o despidos.
Por ese motivo, el tamaño que registra una compañía al momento de su baja no necesariamente refleja la cantidad de trabajadores que tenía antes de comenzar su proceso de deterioro.
Aun con esas limitaciones metodológicas, la evolución general muestra una disminución sostenida de las empresas empleadoras y del trabajo formal. La concentración de las bajas durante marzo y abril agrega una señal de alerta sobre la situación del tejido productivo en 2026.
El escenario continúa siendo heterogéneo según la actividad y el tamaño de las compañías. Mientras las grandes empresas cuentan con mayores herramientas financieras para atravesar períodos de contracción, las pymes quedan más expuestas a la caída de las ventas, el encarecimiento del crédito y la acumulación de obligaciones impositivas.
La evolución del consumo, el acceso al financiamiento y la capacidad de las empresas para regularizar sus deudas serán factores centrales para determinar si la pérdida de empleadores se desacelera durante los próximos meses.