La motosierra llegó al federalismo: Nación recortó más del 60% de los fondos a las provincias
El ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei volvió a impactar de lleno sobre las provincias. Durante el primer semestre de 2026, las transferencias no automáticas que la Nación distribuye de manera discrecional entre las 24 jurisdicciones y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registraron una caída real interanual del 61,8%, según un informe de la consultora Politikon Chaco.
El dato ubica al período como uno de los peores primeros semestres desde 2005, solo por encima del registrado en 2024, cuando comenzó la fuerte política de ajuste fiscal de la actual administración.
A diferencia de la coparticipación federal, estos recursos no se reparten mediante una fórmula establecida por ley, sino que dependen de decisiones del Poder Ejecutivo nacional. Por eso suelen utilizarse para financiar programas específicos, asistir a las provincias o atender necesidades extraordinarias.
Un derrumbe que se profundizó en junio
El sexto mes del año terminó de confirmar la tendencia. Durante junio, las transferencias no automáticas alcanzaron los $48.300 millones, lo que representó un desplome del 87,7% respecto del mismo mes de 2025.
La provincia de Buenos Aires fue la principal destinataria de los recursos, con $13.159 millones, equivalentes al 27,2% del total mensual. Detrás se ubicaron Corrientes, con $5.104 millones (10,4%), y Santa Fe, con $4.583 millones (9,5%).
En el otro extremo quedaron Río Negro, que recibió $349 millones; La Pampa, con $303 millones; y La Rioja, con apenas $161 millones, montos que representaron menos del 1% del total distribuido durante el mes.
El informe elaborado por Politikon Chaco muestra que 21 de las 24 jurisdicciones y la Ciudad de Buenos Aires registraron retrocesos interanuales en junio.
Los únicos distritos que exhibieron una mejora fueron San Luis, con un incremento del 101,3%; Jujuy, con 6,6%; y Chubut, con 5,8%.
Sin embargo, la consultora aclaró que esos porcentajes responden a una base de comparación muy baja. De hecho, en ninguno de esos casos las transferencias recibidas durante junio superaron los $600 millones, por lo que el crecimiento porcentual no implicó un volumen significativo de recursos.
Entre las caídas más pronunciadas aparecieron Tucumán, Santa Cruz, La Rioja y la Ciudad de Buenos Aires, todas con bajas superiores al 90%, mientras que Mendoza fue la provincia que mostró la menor retracción, con un descenso del 7,8%.
El recorte no modificó la lógica de concentración de los recursos. Durante junio, el 69% de las transferencias se explicó por apenas tres programas nacionales.
El principal fue Universalización de la Jornada Extendida, que absorbió $24.460 millones, equivalentes al 51% del total distribuido.
En segundo lugar quedó el Programa para el Desarrollo de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento (AFD), con $4.985 millones (10%), mientras que las Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales representaron otros $4.000 millones, equivalentes al 8%. El resto de las partidas sumó $14.855 millones, es decir, el 31% del total mensual.
El primer semestre cerró entre los peores de las últimas dos décadas
Entre enero y junio, la Nación giró $639.589 millones en concepto de transferencias no automáticas, una cifra que implicó una caída real del 61,8% frente al mismo período del año anterior.
De acuerdo con Politikon Chaco, se trata del segundo peor primer semestre desde 2005, solo superado por el registrado en 2024, lo que refleja la continuidad de la política de reducción del gasto público impulsada por la administración nacional.
En el acumulado semestral, Buenos Aires volvió a encabezar el ranking de recursos recibidos, con el 20,2% del total. Le siguieron la Ciudad de Buenos Aires (14,6%), Entre Ríos (8,2%), Córdoba (6,9%), Misiones (5,8%) y Santa Fe (5,6%).
En el extremo opuesto quedaron La Rioja y San Luis, que en conjunto concentraron apenas el 0,5% de los fondos distribuidos durante el semestre.
Cómo se repartieron los recursos nacionales
En el acumulado del semestre, el programa de Universalización de la Jornada Extendida volvió a liderar las asignaciones, con $159.878 millones, equivalentes al 25% del total.
Le siguieron los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), con $121.000 millones (19%), y las Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales, que sumaron $119.167 millones, también con una participación del 19%.
El 37% restante, equivalente a $239.544 millones, se distribuyó entre otros programas y partidas específicas.
Los números reflejan que, más allá de la distribución entre jurisdicciones, el Gobierno nacional mantuvo durante la primera mitad de 2026 una política de fuerte reducción de las transferencias discrecionales. En un contexto de menores recursos y caída de la coparticipación en términos reales, el recorte volvió a tensionar la relación financiera entre la Casa Rosada y las provincias, que dependen de estos envíos para sostener programas, obras y compromisos presupuestarios.