Kicillof lleva a Montevideo su agenda de integración frente al alineamiento de Milei con Trump
Axel Kicillof volverá a salir del país para participar del III Congreso Panamericano, una cumbre que reunirá en Montevideo a cerca de un centenar de dirigentes de 15 países. Entre el 21 y el 23 de ese mes, el gobernador bonaerense será la principal figura argentina invitada y encabezará una delegación política integrada por el diputado nacional Jorge Taiana y el parlamentario del Mercosur Gabriel Fuks.
La apertura estará a cargo del presidente uruguayo, Yamandú Orsi, y de la vicepresidenta Carolina Cosse. También se prevé la participación de la dirigente chilena Jeannette Jara, la exvicepresidenta uruguaya Lucía Topolansky, el expresidente colombiano Ernesto Samper y legisladores demócratas de Estados Unidos opositores al gobierno de Donald Trump.
Bajo el lema “Solidaridad entre los pueblos. Soberanía entre las naciones”, el encuentro buscará coordinar respuestas regionales frente al crecimiento de las derechas y al peso político de Washington. David Adler, coordinador general de la iniciativa, describió el objetivo como la construcción de una “resistencia hemisférica”. Las mesas se concentrarán en reindustrialización e integración económica, soberanía digital, seguridad regional, sistemas de cuidados, multilateralismo y protección social.
Montevideo, otra escala de una agenda internacional
La participación en Uruguay prolongará una hoja de ruta que Kicillof profundizó en abril durante la Movilización Global Progresista de Barcelona, convocada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Allí compartió actividades con los presidentes Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva, la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum, el expresidente chileno Gabriel Boric y el exjefe del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
Durante esa gira también mantuvo reuniones con la vicepresidenta del Parlamento Europeo Katarina Barley; el titular del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, Aloizio Mercadante; la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró Soler; el secretario adjunto de Organización, Transparencia y Acción Democrática del partido, Borja Cabezón; y Nancy Okail y Matt Duss, presidenta y vicepresidente del Center for International Policy.
En Barcelona, el gobernador sostuvo que la respuesta a las políticas de derecha “no es local, bonaerense, ni puede ser argentina”, y planteó la necesidad de una coordinación internacional. Petro llevó ese respaldo un paso más allá al afirmar públicamente: “Kicillof será seguramente presidente de la Argentina”.
Kicillof disertó en la Movilización Global Progresista celebrada en Barcelona.
El gobernador, sin embargo, evitó presentar esa proyección como una candidatura cerrada. En entrevistas concedidas durante aquella visita sostuvo que antes debe reconstruirse una oposición atravesada por disputas internas. “No voy a forzar una candidatura y provocar una ruptura del peronismo”, aseguró.
La política exterior de Milei, en el centro de la disputa
La cumbre de Montevideo se realizará pocas semanas después de que Kicillof cuestionara la participación de Javier Milei en una convención partidaria brasileña, donde respaldó a Flavio Bolsonaro, y sus agravios contra Lula. Durante un homenaje a Eva Perón en Plaza Moreno, junto al intendente Julio Alak, acusó al Presidente de buscar convertirse en el “che pibe” de Trump y Benjamín Netanyahu.
El mandatario provincial afirmó que el alineamiento de la Casa Rosada deteriora relaciones estratégicas y expone intereses productivos argentinos. Antes del acto se comunicó con el canciller brasileño Mauro Vieira, en representación del Partido Justicialista bonaerense, y le transmitió: “No en nuestro nombre, Milei”.
La reacción cobró mayor dimensión cuando Brasil llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli. El episodio fue cuestionado por el PJ bonaerense, el Frente Renovador y funcionarios provinciales. El ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, advirtió que el 80 por ciento de la producción industrial bonaerense exportada tiene como destino Brasil y que el 40 por ciento de las compras industriales brasileñas en la Argentina corresponde a empresas radicadas en la provincia.
También se pronunciaron los ministros bonaerenses Estela Díaz, Walter Correa, Andrés Larroque y Martín Marinucci; el presidente del Frente Renovador, Diego Giuliano; las diputadas Sabrina Selva, Cecilia Moreau y Jimena López; el diputado nacional Nicolás Trotta; y el legislador bonaerense Alexis Guerrera. Desde distintos municipios y provincias, dirigentes como Francisco Echarren, Vanesa Abril y Gabriela Lizana reclamaron preservar el Mercosur, el comercio y el empleo.
La visita a Uruguay le permitirá a Kicillof enlazar esa crítica con una plataforma regional más amplia. Sin formalizar una postulación, el gobernador sostiene un perfil internacional propio, reúne respaldos fuera del país y procura instalar una discusión sobre producción, integración y soberanía frente a la política exterior de Milei.
“Lo primero es una construcción política con los sectores sociales representados, luego veremos la propuesta en términos de programa y finalmente viene la candidatura. Estaré donde tenga que estar, pero en base a algo más amplio y articulado que un deseo personal”.