El peso argentino, entre los más caros: qué reveló el índice Big Mac
La última actualización del índice Big Mac volvió a poner en discusión el valor del peso argentino. La medición de julio ubicó a la moneda local un 19% sobrevaluada frente al dólar cuando el precio de la hamburguesa se ajusta según el Producto Bruto Interno per cápita de cada país.
Bajo ese criterio, la Argentina quedó en el puesto 14 entre las economías con las monedas más apreciadas frente al dólar. La conclusión surge de comparar el precio local del producto no solo con su valor en Estados Unidos, sino también con el nivel de ingresos de cada economía.
El relevamiento tomó un precio de $8.700 para el Big Mac en la Argentina y un tipo de cambio cercano a los $1.473 por dólar. Convertida a esa cotización, la hamburguesa argentina costaba US$5,91, frente a los US$6,22 registrados en Estados Unidos.
Aplicado de manera mecánica al tipo de cambio utilizado en la medición, el desvío del 19% arroja una referencia teórica de aproximadamente $1.753 por dólar.
Ese cálculo no representa una proyección cambiaria ni una recomendación sobre cuál debería ser la cotización de la divisa. Se trata únicamente de una referencia derivada de la metodología utilizada por el indicador.
Por qué el índice ofrece dos resultados diferentes
La particularidad de la última actualización es que las dos versiones del índice presentan conclusiones opuestas para la Argentina.
La medición tradicional compara directamente el precio de la hamburguesa en cada país, convertido a dólares. Desde esa perspectiva, el peso argentino aparece cerca de un 5% subvaluado.
El resultado se explica porque el Big Mac cuesta US$5,91 en la Argentina, frente a los US$6,22 de Estados Unidos. Como el producto es más barato en dólares en el mercado local, la versión básica del indicador considera que el peso está levemente subvaluado.
A partir de esos precios, el tipo de cambio implícito que igualaría el valor de la hamburguesa en ambos países se ubica cerca de los $1.399 por dólar, por debajo de los $1.473 utilizados en el relevamiento.
La medición ajustada por PBI per cápita incorpora, en cambio, las diferencias de ingresos y productividad entre los países. Bajo ese criterio, los productos y servicios suelen ser estructuralmente más económicos en las economías con menores ingresos.
Que el Big Mac argentino cueste apenas 5% menos que el estadounidense resulta elevado cuando se considera la diferencia entre los ingresos de ambos países. Por ese motivo, la versión ajustada concluye que el peso se encuentra 19% sobrevaluado.
Qué significa la sobrevaluación del peso
La sobrevaluación señalada por el índice indica que los precios argentinos medidos en dólares son relativamente altos para el nivel de ingresos de la economía local.
Esto no significa necesariamente que el dólar deba subir de manera inmediata hasta el valor teórico que surge del cálculo. El indicador no contempla todas las variables que influyen en el mercado cambiario, como las reservas, la política monetaria, las regulaciones, las expectativas, los movimientos de capitales o la balanza comercial.
Sin embargo, el resultado funciona como una señal sobre la relación entre los precios internos, el tipo de cambio y el poder adquisitivo.
La diferencia entre las dos versiones también permite observar que un producto puede resultar levemente más barato que en Estados Unidos cuando se lo mide en dólares y, al mismo tiempo, ser considerablemente más caro en relación con los ingresos de la población local.
El peso dejó de encabezar el ranking
La posición relativa de la Argentina mejoró respecto de comienzos de 2025, cuando el peso había encabezado la clasificación de monedas más sobrevaluadas en la medición ajustada por ingresos.
En enero de 2026, el país se había ubicado en el puesto 13 y en la actualización de julio retrocedió una posición hasta el lugar 14. El peso continúa dentro del grupo de monedas más apreciadas, aunque el desvío se redujo frente a registros anteriores.
La variación puede responder a la evolución del tipo de cambio y los precios argentinos, pero también a los movimientos de las monedas, los ingresos y el valor de la hamburguesa en los demás países incluidos en el relevamiento.
Uruguay y Colombia lideran en América Latina
Dentro de América Latina, Uruguay presentó la mayor sobrevaluación ajustada frente al dólar, con un desvío del 77,4%. En segundo lugar quedó Colombia, con un 63,6%.
México registró una sobrevaluación del 25,4%, mientras que Chile alcanzó el 6,1%. Perú quedó prácticamente alineado, con una diferencia positiva del 0,5%, y Brasil mostró una subvaluación cercana al 6%.
En la versión tradicional, Uruguay también presentó uno de los Big Mac más caros del mundo, con un valor de US$8,94. Colombia registró un precio de US$8 y Costa Rica, de US$7. Suiza encabezó la clasificación global con US$9,04.
Qué mide el índice Big Mac
El índice Big Mac fue creado por la revista británica The Economist en 1986 como una herramienta informal para explicar la teoría de la paridad del poder adquisitivo.
Esa teoría sostiene que, a largo plazo, los tipos de cambio deberían tender a igualar el precio de bienes similares entre distintos países.
La hamburguesa fue seleccionada porque se comercializa en numerosos mercados con características relativamente homogéneas. Su precio incorpora costos locales como salarios, alquileres, materias primas, impuestos, energía y servicios.
El indicador no reemplaza las mediciones económicas tradicionales ni permite anticipar por sí solo una devaluación. Los valores también pueden estar condicionados por las estrategias comerciales, la competencia, los hábitos de consumo y la carga tributaria de cada país.
La actualización de julio muestra, de todos modos, que el peso continúa apreciado cuando se compara el precio de la hamburguesa con el nivel de ingresos de la economía argentina, aunque el resultado se invierte cuando la comparación se limita al valor nominal en dólares.