Menos tarjetas y préstamos personales: el crédito profundizó su caída en julio
El crédito en pesos al sector privado volvió a caer en términos reales durante julio y profundizó la tendencia negativa que atraviesa desde comienzos de 2026. El retroceso alcanzó a los préstamos comerciales, personales, prendarios y al financiamiento con tarjetas, en un escenario marcado por la cautela de las entidades financieras y los elevados niveles de morosidad.
El saldo total de préstamos cerró el mes en $104,1 billones, con una suba nominal del 1% respecto de junio. Sin embargo, al descontar una inflación estimada en torno al 2%, el financiamiento registró una caída real mensual del 1%.
En la comparación interanual, el stock mostró un crecimiento nominal del 31,9%, desde los $78,9 billones registrados en julio de 2025. La variación también resultó negativa al medirla en términos reales, con una contracción del 1,3%.
Los datos surgen de un informe de First Capital Group elaborado a partir de información oficial del Banco Central. Para estimar la evolución real, la consultora utilizó una proyección privada de inflación debido a que el Indec todavía no publicó el índice correspondiente a julio.
Los préstamos personales acumularon diez meses de caída
Los préstamos personales alcanzaron un saldo de $21,5 billones, tras crecer un 1,3% en valores nominales durante julio. Ese avance no fue suficiente para superar el incremento estimado de los precios.
En términos reales, la línea retrocedió un 0,7% frente a junio y un 5,4% respecto del mismo mes de 2025. De esta manera, acumuló diez meses consecutivos en los que la variación de los saldos quedó por debajo de la inflación.
El informe indicó que las entidades financieras están destinando mayores esfuerzos a recuperar y refinanciar las deudas de clientes morosos, antes que a impulsar nuevas colocaciones comerciales.
El panorama se produce después de que la mora del crédito a las familias alcanzara en mayo el 12,8%, su nivel más elevado en más de dos décadas, luego de 19 incrementos mensuales consecutivos. En junio, el indicador se mantuvo sin nuevos avances.
Las tarjetas tuvieron la mayor caída
La financiación mediante tarjetas de crédito presentó el retroceso más pronunciado entre las líneas relevadas. A diferencia de otros segmentos, también cayó en términos nominales.
El saldo bajó un 1,7% mensual y quedó ubicado en $24,8 billones. Al descontar la inflación, la contracción fue del 3,7% frente a junio y del 9,8% en la comparación interanual.
Durante julio, los pagos realizados por los usuarios superaron a los nuevos consumos financiados. El informe atribuyó este comportamiento a la menor predisposición de los clientes a endeudarse y a la prudencia de las entidades al momento de establecer nuevos límites de crédito.
Los préstamos prendarios también cerraron el mes con resultados negativos. Su saldo creció apenas un 0,3% nominal hasta los $6,3 billones, pero descendió un 1,7% real mensual y un 6,7% frente a julio del año pasado.
La evolución de esta línea estuvo condicionada por una demanda moderada y por las condiciones de financiamiento disponibles, principalmente los plazos y las tasas ofrecidas.
El crédito comercial volvió a terreno negativo
Las financiaciones destinadas a empresas, comercios e industrias aumentaron un 1,7% nominal y alcanzaron los $35,4 billones.
Pese a ese incremento, el segmento retrocedió un 0,3% en términos reales durante el mes y un 1% en la comparación interanual. La caída se produjo después de dos meses de resultados positivos.
El comportamiento también estuvo relacionado con una mayor preferencia por las operaciones nominadas en moneda extranjera. Durante 2026, parte de la demanda empresarial se volcó hacia ese tipo de financiamiento, incluso en meses atravesados por movimientos del tipo de cambio.
Los hipotecarios fueron la única excepción
Los créditos hipotecarios, incluidos los ajustados por UVA, constituyeron la única línea que logró superar la inflación durante julio.
El stock alcanzó los $8,2 billones, con una suba nominal mensual del 4,3%. En términos reales, el crecimiento fue del 2,3% frente a junio y del 43,7% respecto del mismo mes de 2025.
La recuperación se sostuvo por segundo mes consecutivo y estuvo acompañada por expectativas de una menor inflación. No obstante, el sistema financiero todavía enfrenta el desafío de conseguir nuevas fuentes de fondos que permitan mantener el ritmo de las colocaciones hipotecarias.
El financiamiento en dólares siguió creciendo
Mientras los créditos en pesos mostraron un comportamiento mayoritariamente negativo, el financiamiento en dólares continuó expandiéndose.
El saldo total llegó a USD 24.829 millones, con un aumento del 4,7% mensual y del 45,1% interanual. Más del 75% correspondió a préstamos comerciales, que crecieron un 5,3% durante julio.
El financiamiento con tarjetas en moneda extranjera subió un 4,9% mensual hasta los USD 797 millones, impulsado por consumos en el exterior y compras realizadas en plataformas internacionales.
Por su parte, los créditos prendarios en dólares alcanzaron los USD 1.383 millones, con un incremento mensual del 2,1% y una expansión interanual del 47%.