Jorge Macri, entre los peores: un ranking expone el rechazo a su gestión en CABA
Jorge Macri endureció durante los últimos meses su perfil político, convirtió la seguridad en una bandera de diferenciación frente a la provincia de Buenos Aires y buscó recuperar la identidad del PRO frente al crecimiento libertario. Sin embargo, la última encuesta federal de CB Global Data mostró que esa estrategia todavía no se traduce en un respaldo mayoritario entre los porteños.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires quedó en el puesto 18 entre los 24 mandatarios provinciales evaluados en agosto. Alcanzó un 46,8% de imagen positiva, mientras que su valoración negativa llegó al 49,3%. El 3,9% restante no expresó una opinión.
La diferencia entre aprobación y rechazo es de 2,5 puntos porcentuales. Aunque no se trata de una caída mensual —su imagen favorable subió cuatro décimas frente al 46,4% registrado en julio—, Macri permanece dentro del grupo de los ocho gobernadores peor posicionados.
El dato llega en un momento de presión política creciente. Horacio Rodríguez Larreta confirmó que volverá a competir en la Ciudad y cuestiona abiertamente la administración actual. Al mismo tiempo, La Libertad Avanza disputa el electorado que durante casi dos décadas sostuvo al PRO y la relación con el gobierno de Axel Kicillof entró en una etapa de confrontación permanente.
Los números que dejaron a Macri en el puesto 18
El relevamiento de CB Global Data se realizó entre el 10 y el 14 de agosto de 2026. Para la medición de Jorge Macri fueron consultadas 1.095 personas mayores de 18 años residentes en la Ciudad de Buenos Aires.
El 25,7% calificó su imagen como “muy buena” y otro 21,1% como “buena”. Del otro lado, el 26,9% manifestó una percepción “mala” y el 22,4% optó por “muy mala”.
La suma dejó al dirigente del PRO con 46,8% de valoración positiva y 49,3% de negativa. La brecha se encuentra dentro del margen de error informado por la consultora, que oscila entre 2,9 y 3,3 puntos para las muestras provinciales. Por ese motivo, corresponde hablar de un escenario dividido antes que de una diferencia concluyente.
La medición evalúa la imagen del jefe de Gobierno y no constituye una encuesta de intención de voto. Tampoco permite atribuir el resultado a una única decisión de gestión. Funciona como una fotografía de la percepción pública durante el período relevado y debe analizarse junto con su evolución mensual.
Macri mejoró 0,4 puntos frente a julio, pero el avance no le alcanzó para abandonar la parte baja de la tabla. Quedó inmediatamente detrás del gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, y por encima de Alberto Weretilneck, de Río Negro.
Una mejora demasiado pequeña para salir de la zona baja
El movimiento mensual fue favorable, pero limitado. En julio, Jorge Macri tenía 46,4% de imagen positiva. En agosto alcanzó el 46,8%, una variación de apenas cuatro décimas.
El incremento impide hablar de un deterioro inmediato, aunque tampoco modifica el cuadro político de fondo. El mandatario porteño sigue con más rechazo que respaldo y permanece lejos de los primeros lugares del ranking.
La serie de CB Global Data ya había mostrado oscilaciones durante 2026. En marzo, Macri registraba un 48,6% de imagen positiva y ocupaba el puesto 20. En junio había descendido al 46%, para luego recuperar cuatro décimas en julio y otras cuatro en agosto.
La comparación revela que, pese a la mejora de los últimos dos meses, todavía se encuentra 1,8 puntos por debajo del nivel alcanzado en marzo.
Jorge Macri suma críticas
La ubicación en el ranking adquiere mayor relevancia por el movimiento de Horacio Rodríguez Larreta. El exjefe de Gobierno confirmó que volverá a ser candidato en la Ciudad y construye su posicionamiento mediante cuestionamientos directos a la administración de su sucesor.
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, Larreta justificó su decisión con un diagnóstico crítico: “Me apasiona la Ciudad y además porque la veo mal”. El exmandatario puso el foco en la limpieza, el mantenimiento del espacio público y los mecanismos de control. “La Ciudad está sucia y el olor a pis es un símbolo”, afirmó. Para Larreta, el problema no responde a la falta de infraestructura, sino a un debilitamiento del seguimiento cotidiano de los servicios.
También reconoció que fue un error incorporar a Jorge Macri como ministro de Gobierno durante su administración. “Me equivoqué en traerlo”, lanzó, después de cuestionar el desplazamiento de gran parte de los funcionarios vinculados con su anterior gestión.
Mientras enfrenta cuestionamientos dentro de la Ciudad, Macri eligió elevar el contraste con la Provincia. La seguridad se convirtió en el principal terreno de esa confrontación. Durante la incorporación de 650 agentes a la Policía porteña, el jefe de Gobierno afirmó que su administración funcionaría como una barrera frente a la situación bonaerense.
“Si del otro lado de la General Paz reina el caos y el desorden, nosotros vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof”, sostuvo.
La definición fue acompañada por la denominada Operación Muro, un despliegue de controles sobre los accesos ubicados en la avenida General Paz y el Riachuelo. El operativo incluyó pasos vehiculares, cruces peatonales y puntos considerados estratégicos por la administración porteña.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, respondió con dureza y acusó al mandatario de utilizar a los habitantes del Conurbano para ocultar problemas internos.
“Estás sepultando en el abandono y el deterioro no sólo a la Ciudad de Buenos Aires, sino también las esperanzas de tu propio partido político”, cuestionó Alonso. También le exigió que se disculpara con los bonaerenses y recordó la circulación cotidiana de trabajadores entre ambas jurisdicciones.
De la escucha a los gritos: la escena que persigue a Macri
El resultado de la encuesta encuentra un antecedente simbólico en diciembre de 2025, cuando un encuentro organizado para “escuchar las inquietudes de la comunidad” terminó exhibiendo el cortocircuito entre Jorge Macri y un grupo de vecinos de Liniers. Los asistentes reclamaban respuestas por la inseguridad, la suciedad y el deterioro del barrio.
La escena se volvió viral por la reacción del jefe de Gobierno. “Llamá a quien quieras. No me corras. Llamá a Crónica. No me importa”, contestó cuando una mujer anticipó que recurriría a los medios para visibilizar los robos y el temor de comerciantes y familias. Ante otra intervención, respondió: “¿Por qué sos maleducada? ¿Qué sabés si a mis hijos los roban o no?”. Lo que debía funcionar como una instancia de participación vecinal terminó convertido en una crisis comunicacional.
Desde el entorno de Macri atribuyeron la repercusión a una edición “malintencionada”, denunciaron la presencia de supuestos infiltrados y señalaron a cuentas vinculadas con el kirchnerismo.
Participantes de la reunión, en cambio, afirmaron que el clima áspero se mantuvo durante buena parte de las aproximadamente dos horas del encuentro. Las imágenes reforzaron los cuestionamientos sobre la capacidad de escucha de una administración que también enfrenta reclamos por inseguridad, fugas de presos y deterioro de la asistencia social.