Endeudamiento familiar: la estrategia de LLA y la ofensiva opositora para acelerar el debate en Diputados
La discusión por el endeudamiento de los hogares sumó un nuevo capítulo en la Cámara de Diputados. La Libertad Avanza abrió formalmente el debate en la Comisión de Finanzas y fijó un cronograma que contempla reuniones con especialistas durante septiembre y un dictamen como fecha máxima para el 30 de este mes. La oposición, sin embargo, rechazó los plazos y ratificó la sesión especial convocada para el próximo 9 de septiembre.
El choque expuso una diferencia que excede el contenido de los proyectos: mientras el oficialismo busca ordenar el debate, escuchar a distintos sectores y avanzar hacia una iniciativa consensuada, los bloques opositores pretenden que el Congreso establezca cuanto antes un calendario para llegar al recinto con una respuesta frente al crecimiento de la morosidad.
La reunión fue encabezada por el diputado de La Libertad Avanza Santiago Pauli, presidente de la Comisión de Finanzas. Al comienzo del encuentro presentó una hoja de ruta que incluye dos reuniones informativas, previstas para el martes 8 y el miércoles 16 de septiembre, una instancia de debate entre legisladores el miércoles 23 y una fecha máxima de dictamen para el miércoles 30.
Además, Pauli se comprometió a trabajar sobre la unificación de los giros parlamentarios. El problema es que las iniciativas vinculadas con el endeudamiento no quedaron concentradas en una sola comisión: hay cerca de medio centenar de proyectos en Diputados y varios fueron derivados a otros cuerpos, entre ellos Defensa del Consumidor. En la Comisión de Finanzas, en tanto, quedaron bajo análisis 34 iniciativas.
La propuesta libertaria no convenció a los bloques opositores. Cecilia Moreau, diputada de Unión por la Patria, ratificó que su espacio mantiene la convocatoria a la sesión especial del 9 de septiembre y cuestionó que el cronograma oficial pueda terminar postergando una definición.
“Este cronograma es una maniobra para ganar tiempo y evitar que esta Cámara haga lo que tiene que hacer”, sostuvo Moreau durante la reunión. La legisladora también advirtió que los proyectos tienen giros en distintas comisiones y puso el foco en la proximidad del tratamiento del Presupuesto 2027, previsto para fines de septiembre.
Para Moreau, el debate no puede quedar limitado a una comisión cuando los expedientes necesitan atravesar otros cuerpos legislativos antes de llegar al recinto. “Si quieren seguir ignorando el problema gravísimo que hay, háganlo, nosotros no lo vamos a hacer”, planteó.
La diputada también cuestionó que el 30 de septiembre aparezca como fecha máxima para emitir dictamen y recordó que para entonces el Congreso estará concentrado en la discusión presupuestaria. El reclamo opositor apunta, justamente, a utilizar la sesión del 9 de septiembre para emplazar a las comisiones y establecer plazos más cercanos.
La oposición había reunido 133 votos en la sesión del 26 de agosto cuando intentó incorporar al temario los proyectos sobre endeudamiento familiar y la emergencia en discapacidad. No alcanzó la mayoría especial requerida para apartarse del reglamento, pero el resultado permitió a los distintos bloques sostener que existe una base suficiente para intentar reunir quórum en una sesión propia.
Pablo Juliano, diputado de Provincias Unidas, también cuestionó el calendario presentado por Pauli. Consideró que tiene “gusto a poco y nada” y reclamó que el debate no quede circunscripto a Finanzas.
“El pedido de sesión está intacto”, confirmó el legislador, quien planteó que la reunión prevista para la semana próxima debería servir para fijar un cronograma concreto de dictámenes y una fecha de tratamiento en el recinto.
Juliano sostuvo además que el endeudamiento atraviesa la vida cotidiana de miles de familias y reclamó que el Congreso no extienda el debate durante meses. En una de las intervenciones más duras de la jornada, cuestionó los argumentos oficiales utilizados para explicar el fenómeno y planteó que el Estado no puede desentenderse de la situación.
Desde el Frente de Izquierda, Myriam Bregman también rechazó el esquema oficialista. Con una comparación que buscó graficar la extensión de los plazos, sostuvo que el cronograma presentado por LLA era “más largo que el de la Copa Libertadores”.
La diputada reclamó una respuesta frente al nivel de endeudamiento y planteó la necesidad de declarar una emergencia para enfrentar lo que definió como un problema de usura. También apuntó contra las condiciones de financiamiento ofrecidas por plataformas digitales y desafió al Gobierno a avanzar sobre las tasas aplicadas por Mercado Libre y otras empresas del sector.
Desde La Libertad Avanza defendieron la necesidad de ampliar el debate antes de avanzar con una solución legislativa. La diputada Silvana Giudici sostuvo que el objetivo es construir “un proyecto coherente” y evitar que una regulación apresurada termine afectando el acceso al crédito.
En esa línea, Giudici advirtió sobre la necesidad de preservar el financiamiento para los argentinos que recurren al sistema formal y planteó que una respuesta legislativa debe contemplar el funcionamiento general del mercado crediticio.
Laura Rodríguez Machado, también integrante del oficialismo, propuso ampliar la convocatoria para las próximas reuniones. Su planteo incluyó la participación de sindicatos, financieras, mutuales, cooperativas y representantes de distintos sectores vinculados con el financiamiento.
La discusión oficialista parte de una tensión concreta: el crecimiento del crédito puede ser interpretado como una señal de mayor acceso al sistema financiero, pero el aumento de la mora muestra que una parte de los hogares está utilizando ese financiamiento para sostener gastos que no logra cubrir con sus ingresos.
Qué dijeron los especialistas sobre las deudas
Después de la discusión política, la Comisión de Finanzas recibió a economistas, exfuncionarios y especialistas en crédito, consumo y tecnología financiera. Entre los expositores estuvieron el exdiputado radical Martín Tetaz, el economista Osvaldo Giordano, el exdirector del Banco Central Pablo Curat, el defensor adjunto de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Arturo Pozzali, Víctor Hugo Ruilova Quezada, Mariano Flores Vidal y Matías Huala, entre otros.
Tetaz puso el foco en los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. Según explicó, durante el primer trimestre creció en alrededor de 5% la cantidad de hogares que recurrieron a un préstamo para afrontar sus gastos, unos 500.000 hogares adicionales.
El exlegislador interpretó ese crecimiento desde otra perspectiva y sostuvo que el mayor acceso al crédito también puede ser una señal positiva para una economía que durante años tuvo un mercado crediticio reducido. Al mismo tiempo, marcó una diferencia entre endeudarse para adquirir bienes y hacerlo exclusivamente para llegar a fin de mes.
Para Tetaz, recurrir a un préstamo para cubrir gastos básicos implica una situación particularmente problemática y vuelve relevante la educación financiera como herramienta para los hogares.
Osvaldo Giordano, presidente del IERAL de la Fundación Mediterránea y exdirector de la ANSeS, puso el acento en el impacto social de la morosidad. Describió la situación como una paradoja: Argentina tiene poco crédito en comparación con otras economías, pero una parte importante del financiamiento disponible es de baja calidad para las familias.
El economista vinculó el aumento de la mora con la evolución de las tasas de interés y con el deterioro de las condiciones laborales. Según explicó durante la reunión, la fuerte desaceleración de la inflación modificó el funcionamiento del crédito, mientras que durante 2024 se produjo un aumento brusco de las tasas que contribuyó al crecimiento de la mora. Giordano planteó que el desafío consiste en combinar el orden macroeconómico con medidas que permitan ampliar y mejorar el acceso al crédito.
Arturo Pozzali, defensor adjunto de la Defensoría del Pueblo porteña, llevó el problema al terreno de los reclamos de los consumidores. “Así como casi se duplicó la entrega de crédito, a nosotros se nos duplicaron las denuncias”, afirmó.
Pozzali planteó que detrás de las cifras de endeudamiento existen hogares que recurren al crédito para afrontar gastos cotidianos. “Las deudas no son para irse a Miami, sino para seguir comprando lo mismo en el supermercado”, resumió.