El peronismo bonaerense, en loop: reproches cruzados, candidaturas y una interna sin pausa
La interna del peronismo bonaerense sumó una nueva voz. Juan Zabaleta, exintendente de Hurlingham y exministro de Desarrollo Social de la Nación, reclamó que Axel Kicillof ejerza mayor “autoridad política” dentro de su gobierno, cuestionó la presencia de funcionarios que mantienen diferencias públicas con el gobernador y defendió las PASO como mecanismo para resolver las candidaturas de 2027.
Las declaraciones se produjeron después de varias semanas de cruces públicos entre dirigentes ligados a La Cámpora y el entorno de Kicillof. La discusión ya incluye la estrategia electoral, la conducción del PJ bonaerense, la construcción nacional del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), las candidaturas para 2027 y cuestionamientos concretos sobre decisiones de gestión.
Uno de los planteos más duros de Zabaleta estuvo dirigido al funcionamiento interno de la administración provincial. El dirigente recordó el acto realizado por La Cámpora al cumplirse cuatro años del intento de asesinato de Cristina Fernández de Kirchner y mencionó particularmente la actitud de Florencia Saintout, presidenta del Instituto Cultural bonaerense. Según relató, durante esa actividad se entonaron consignas contra Kicillof mientras la funcionaria acompañaba desde el escenario.
Zabaleta afirmó que, si estuviera en el lugar del gobernador, una situación de ese tipo tendría una consecuencia inmediata: “No me dura un segundo”. A partir de ese episodio reclamó “autoridad política” para conducir el gabinete y ordenar las diferencias entre los distintos sectores que forman parte del oficialismo.
Su cuestionamiento no estuvo dirigido únicamente a Saintout. El exministro planteó que el peronismo no puede sostener indefinidamente una estructura en la que funcionarios y dirigentes que responden a espacios diferentes mantengan enfrentamientos públicos sin un mecanismo claro para procesarlos.
Para explicar su posición recurrió también a su experiencia dentro del gobierno de Alberto Fernández. Zabaleta aseguró que durante su paso por Desarrollo Social las decisiones estaban atravesadas por la intervención de distintos sectores de la coalición y describió dificultades para coordinar políticas entre funcionarios vinculados al albertismo, La Cámpora y los movimientos sociales.
PASO o ruptura: la advertencia de Zabaleta
La otra definición central estuvo vinculada con las reglas electorales. Zabaleta defendió la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias y rechazó que las candidaturas del peronismo sean definidas únicamente mediante negociaciones entre dirigentes o a través de una elección limitada al padrón partidario. Según sostuvo, las PASO deberían utilizarse tanto para definir la candidatura presidencial como para ordenar la competencia por la Gobernación bonaerense.
En ese esquema incluyó a Kicillof, a Sergio Massa y a cualquier otro dirigente que pretenda disputar la candidatura nacional. Su advertencia fue explícita: “Si no hay primaria, el peronismo tiene mucho riesgo de implosionar”, afirmó. También planteó que Kicillof debería medirse electoralmente con quienes aspiren al mismo lugar antes de encarar una eventual candidatura presidencial.
Sobre el gobernador, Zabaleta sostuvo que “si Axel no gana una primaria”, tendría mayores dificultades para sostener una postulación nacional. El exintendente ubicó esa competencia como parte del proceso de legitimación de las candidaturas y no sólo como una herramienta para resolver una interna partidaria.
La posición coincide en un punto con otras voces del peronismo. El Frente Renovador viene defendiendo públicamente las PASO, mientras sectores vinculados al kicillofismo también las consideran una herramienta posible para ordenar las diferentes expresiones del espacio.
Sus declaraciones se producen cuando la relación entre el kicillofismo y el cristinismo atraviesa una sucesión de enfrentamientos públicos. Uno de esos episodios tuvo como protagonista a Mayra Mendoza.
La diputada provincial y referente de La Cámpora acusó días atrás a Kicillof de ser “desleal y desagradecido” y le atribuyó haber decidido “dividir al peronismo” mediante la construcción de un espacio político propio. También reivindicó el rol de Cristina Kirchner en la trayectoria política del gobernador y cuestionó el distanciamiento que, según su posición, tomó parte del kicillofismo respecto del kirchnerismo.
Mendoza trasladó además la discusión a la gestión provincial. Aseguró que, durante su etapa como intendenta de Quilmes, tuvo dificultades para obtener respuestas del Ejecutivo bonaerense y enumeró reclamos vinculados con viviendas, escuelas e infraestructura hídrica. Al mismo tiempo, reconoció que buena parte de la paralización de la obra pública responde al retiro del financiamiento del Gobierno nacional.
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, las diferencias también alcanzaron decisiones presupuestarias. El presidente del bloque de Fuerza Patria en Diputados, Facundo Tignanelli, cuestionó públicamente la inversión de US$3,35 millones destinada a reparar y modernizar una aeronave de la Provincia. El Gobierno bonaerense respondió que no se trataba de la compra de un avión nuevo, sino de la recuperación de un Cessna adquirido en 1994 y fuera de servicio desde hacía años.
Cúneo, Bregman y otro cruce que llegó a la Legislatura
La interna agregó esta semana otro episodio. Diputados vinculados al kirchnerismo acompañaron un proyecto presentado por Christian Castillo, del Frente de Izquierda, para repudiar expresiones de Santiago Cúneo contra Myriam Bregman. Entre los firmantes estuvieron Facundo Tignanelli y Soledad Alonso, aunque la iniciativa también recibió adhesiones de legisladores de otros espacios políticos.
Cúneo se afilió al PJ bonaerense el 10 de agosto, en una actividad en la sede partidaria de La Plata en la que participaron Andrés “Cuervo” Larroque y Mariano Cascallares. Desde entonces respaldó públicamente una eventual candidatura presidencial de Kicillof y expresó su intención de competir por la Gobernación. También mantiene un enfrentamiento abierto con Máximo Kirchner, a quien desafió a resolver diferencias mediante una interna.
El episodio se sumó así a una secuencia de diferencias que ya había pasado por las listas electorales, el desdoblamiento de los comicios bonaerenses, la conducción partidaria, el vínculo con Cristina Kirchner y decisiones concretas del Ejecutivo provincial.
Mientras se multiplican esos cuestionamientos, Kicillof continúa desarrollando su estructura propia. Este fin de semana encabezó en Avellaneda el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro, con delegaciones de distintas provincias y mesas sectoriales. Allí reclamó construir una alternativa de alcance nacional y cerró su intervención con la frase “Cuenten conmigo”.
Días después reconoció que había escuchado los pedidos de dirigentes de su espacio para competir por la Presidencia, aunque no formalizó una candidatura. También sostuvo que las postulaciones deben surgir como resultado de una construcción más amplia y no funcionar como punto de partida.
El MDF impulsa una expansión hacia otras provincias y plantea sumar sectores que excedan al PJ. En paralelo, el kirchnerismo conserva posiciones dentro de la estructura partidaria y legislativa, mientras el Frente Renovador desarrolla su propia organización territorial.