Kicillof cerró su gira por Estados Unidos: las claves de una agenda con fondos, empresas y referentes internacionales
Axel Kicillof cerró su visita oficial a Estados Unidos con una conferencia en la Universidad de Columbia, última escala de una agenda que durante dos días combinó reuniones financieras, encuentros empresariales, actividades académicas y contactos con dirigentes internacionales. El viaje comenzó el martes en The New School y terminó el miércoles en el Institute of Latin American Studies (ILAS), después de pasar por reuniones con bonistas, compañías con intereses en la Provincia y un desayuno en Gracie Mansion.
El gobernador viajó acompañado por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el ministro de Economía, Pablo López; el subsecretario de Relaciones Internacionales e Interjurisdiccionales, Juan Manuel Padín; y la asesora en Asuntos Internacionales, Cecilia Nicolini.
La gira también coincidió con la presencia de distintos jefes de Estado y dirigentes internacionales en Nueva York por la Asamblea General de las Naciones Unidas, aunque el cronograma bonaerense se desarrolló de manera independiente.
De The New School a Columbia: dos universidades en la agenda
La primera actividad pública fue en The New School, donde Kicillof participó de la charla “América Latina en la encrucijada: el futuro de la democracia, la economía y la política progresista en un mundo fracturado”, organizada por el Observatorio de América Latina de esa universidad.
Allí sostuvo que la Argentina y la región cuentan con “nuevas oportunidades en este orden mundial” y mencionó entre los activos del país los recursos naturales, el sistema científico, las capacidades productivas y la tradición industrial. También cuestionó la orientación económica del Gobierno nacional y reclamó una mayor integración regional.
El cierre se produjo en Columbia, durante una conversación denominada “Argentina's Future in a Shifting Global Order”, organizada por el ILAS y la Argentine Student Association y moderada por la profesora María Victoria Murillo. La convocatoria estaba orientada a discutir las transformaciones económicas y políticas de la Argentina, las perspectivas de desarrollo y las consecuencias de la fragmentación de la economía internacional.
En esa exposición, Kicillof afirmó que el mundo atraviesa “un cambio geopolítico de fondo y una verdadera revolución tecnológica” y volvió a destacar los recursos naturales, el sistema científico, las universidades y la estructura industrial argentina.
La propia presentación de Columbia dimensionó el peso de Buenos Aires: señaló que la Provincia reúne aproximadamente el 38% de la población argentina, representa más de un tercio del PBI nacional y concentra cerca de la mitad del valor agregado manufacturero del país.
Bonistas: la deuda bonaerense volvió a la mesa
Entre ambas actividades académicas hubo un capítulo específicamente financiero. Kicillof y López mantuvieron el martes una reunión con representantes de fondos de inversión institucionales, algunos de ellos vinculados con títulos emitidos por la provincia de Buenos Aires. El Gobierno provincial no difundió oficialmente la nómina completa de participantes ni los detalles de cada conversación.
Durante los intercambios, el gobernador ratificó que la Provincia mantendrá el cumplimiento de los compromisos asumidos y que afrontará los próximos vencimientos de acuerdo con las condiciones pactadas. La situación económica argentina y las perspectivas para los próximos años también formaron parte de las consultas realizadas durante esas reuniones.
El antecedente principal es la reestructuración de deuda concretada en 2021, después de unos 20 meses de negociaciones. La operación alcanzó una adhesión cercana al 98% de los títulos bajo legislación extranjera y, de acuerdo con la información oficial difundida entonces, permitió un alivio financiero estimado en US$4.600 millones hasta 2027, además de extender los plazos de vencimiento.
Más de 20 referentes empresarios y seis sectores
Después del encuentro financiero, el gobernador se reunió con más de 20 referentes de grandes compañías vinculadas con actividades que tienen presencia o intereses en la Argentina y en territorio bonaerense.
La Provincia detalló seis sectores entre los representados: energía, minería, petróleo y gas, biotecnología, comercialización de granos y servicios tecnológicos, además de otras actividades. El encuentro estuvo destinado a presentar oportunidades de desarrollo productivo, innovación e infraestructura.
Durante esa conversación también apareció la discusión por los incentivos a las inversiones. Kicillof volvió a marcar diferencias con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones nacional y afirmó: “Necesitamos una política industrial que no pondere un sector sobre otro”.
Buenos Aires cuenta con su propio Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas (RPIE), creado por la Ley 15.510. El esquema contempla proyectos desde US$5 millones, beneficios tributarios y distintos incentivos según el monto y las características de cada inversión. Para desembolsos superiores a US$50 millones se prevé un programa de desarrollo de proveedores provinciales y, bajo determinadas condiciones, proyectos superiores a US$200 millones pueden acceder a estabilidad fiscal por hasta 30 años.
Según datos de la Dirección Provincial de Promoción de Inversiones recopilados por GLP, la industria explica el 26,6% del Producto Provincial, el 34,4% de las exportaciones y el 25,2% del empleo formal bonaerense.
Mamdani, Sánchez y el diagnóstico sobre la economía argentina
El miércoles, antes de la actividad en Columbia, Kicillof participó de un desayuno organizado en Gracie Mansion, residencia oficial del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. También estuvieron el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez; la primera ministra de Barbados, Mia Amor Mottley; y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
En ese encuentro, el gobernador dedicó una parte central de su intervención a cuestionar la descripción de la situación económica argentina que, sostuvo, circula en el exterior. Rechazó que exista un “milagro económico” y afirmó que el país atraviesa una “verdadera catástrofe”.
Para fundamentar esa posición, Kicillof aseguró que desde el inicio de la gestión nacional se perdieron “prácticamente 500.000 puestos de trabajo registrados” y cerraron 30.000 empresas. También mencionó caídas en salarios, jubilaciones e ingresos. Esas cifras fueron expuestas por el propio gobernador durante su presentación.
En la misma exposición destacó el peso de Buenos Aires sobre la estructura industrial nacional y enumeró medidas de su administración en educación, transporte y acceso a alimentos. Entre los datos que presentó mencionó la construcción de 1.000 escuelas, la existencia de 80 centros universitarios y 12 mercados fijos del programa Mercados Bonaerenses. Se trata de cifras informadas por el mandatario al describir su gestión.
Qué dijo —y qué no— sobre 2027
La gira se produjo con el nombre de Kicillof ya incorporado a las discusiones públicas dentro del peronismo sobre la elección presidencial de 2027.
En las reuniones con inversores y empresarios tampoco llevó esa discusión al centro de la agenda. Ante sus interlocutores dejó en claro que no había viajado a Estados Unidos en carácter de candidato, mientras las conversaciones se concentraron en la situación financiera bonaerense, el cumplimiento de la deuda y el escenario económico argentino.
El cierre de la gira mantuvo esa misma línea. La última actividad fue la exposición en la Universidad de Columbia, donde volvió a plantear su mirada sobre el escenario internacional, el desarrollo productivo y el papel de la Argentina frente a los cambios económicos y tecnológicos globales.
Con esa conferencia terminó una agenda de dos días en Nueva York que combinó encuentros con fondos de inversión, representantes de grandes empresas, dirigentes internacionales y ámbitos académicos.