LLA-PRO: intendencias, PASO y un plan B tensionan el pacto bonaerense para 2027
La negociación entre La Libertad Avanza y el PRO en la provincia de Buenos Aires entró en una fase más concreta. Después de semanas de fotos, reuniones y señales cruzadas alrededor de 2027, comenzaron a trascender las condiciones que cada espacio pretende llevar a un eventual pacto: quién conservará las intendencias que ya gobierna, cuánto margen tendrán los libertarios para discutir candidaturas en distritos amarillos, cómo se repartirán las listas locales y si las PASO podrían convertirse en el mecanismo para resolver las diferencias.
El dato agrega un nuevo capítulo a un armado que todavía no tiene acuerdo electoral. Las conducciones mantienen conversaciones periódicas y comparten buena parte de la agenda política nacional, pero la discusión bonaerense baja ahora a un terreno mucho más sensible: los 135 municipios, donde dirigentes de ambos partidos construyen proyectos propios y no todos están dispuestos a resignarlos en nombre de una alianza provincial.
Uno de los principios puestos sobre la mesa es respetar las comunas que cada fuerza administra. En ese esquema, distritos como Vicente López quedarían preservados para el PRO y otros como Tres de Febrero permanecerían bajo control libertario. Sin embargo, dentro de LLA aparecen voces que rechazan que esa regla sea automática y plantean que las candidaturas deberían poder discutirse cuando consideren que una gestión local no llega bien posicionada a 2027.
Intendencias, listas y una posible PASO
La tensión no se limita a quién encabeza una boleta municipal. En el espacio libertario también pretenden discutir nombres para los concejos deliberantes y lugares dentro de las estructuras locales, con el argumento de que dirigentes que vienen construyendo territorialmente desde los últimos años no pueden quedar sin representación después de un acuerdo con el PRO.
Ahí aparece uno de los principales límites amarillos. El partido conducido en territorio bonaerense por Cristian Ritondo viene planteando que cualquier entendimiento debe preservar las intendencias, la identidad partidaria y los espacios que conserva en los distritos. La discusión es especialmente sensible después de la experiencia de 2025, cuando el acuerdo electoral ya había generado fricciones por el reparto de listas y lugares.
En LLA empezó además a circular con mayor fuerza la posibilidad de utilizar elecciones primarias para ordenar candidaturas cuando dos sectores pretendan competir en un mismo territorio. La alternativa también podría extenderse si el armado logra incorporar dirigentes radicales, aunque la UCR bonaerense mantiene por ahora distancia de una incorporación orgánica.
El tono de la negociación tampoco es uniforme. Un sector libertario considera que el PRO perdió estructura en distintos municipios y sostiene que el partido amarillo necesita más el acuerdo que LLA. Del lado amarillo, en cambio, evitan dar por cerrado un esquema electoral. Ritondo afirmó después de una de las últimas reuniones que todavía “faltan muchos meses” y separó las coincidencias legislativas con el Gobierno de una definición sobre candidaturas para 2027.
El PRO empieza a mostrar qué haría sin acuerdo
Mientras negocia, el PRO también comienza a exhibir alternativas propias. Ramiro Ortiz, referente partidario de Azul, afirmó que el espacio cuenta con candidatos para competir si finalmente no alcanza un acuerdo con los libertarios o si la definición termina pasando por unas PASO.
Ortiz puso incluso dos nombres sobre la mesa: mencionó al exministro de Economía Hernán Lacunza como posible precandidato presidencial y al senador bonaerense Pablo Petrecca para disputar la Gobernación. No se trata de una fórmula formal definida por la conducción nacional del partido, pero la declaración muestra que en sectores amarillos empieza a aparecer públicamente un escenario alternativo al entendimiento con Milei.
El mismo dirigente reconoció la otra hipótesis que circula en las conversaciones: Diego Santilli como candidato a gobernador dentro de un frente integrado por LLA, PRO y sectores del radicalismo. Ortiz describió ese escenario como una aspiración todavía abierta y admitió que dentro del partido no existe por ahora demasiado optimismo sobre la posibilidad de cerrar el esquema.
Santilli continúa siendo, de todos modos, el nombre que más puentes reúne entre ambos espacios. El jefe de Gabinete nacional ya explicitó su intención de competir por la Provincia y recibió respaldos tanto de dirigentes amarillos como libertarios. Javier Milei llegó a proyectarlo públicamente hacia la Gobernación y en las últimas semanas legisladores e intendentes volvieron a instalar su candidatura.
El problema pendiente no es solamente el postulante provincial. Aun con Santilli como eventual punto de encuentro, PRO y LLA deben definir quién tendrá poder sobre el armado territorial, las listas seccionales y las candidaturas municipales. Sebastián Pareja conserva la conducción formal de la estructura libertaria bonaerense, mientras Ritondo busca que el acercamiento no diluya los lugares que todavía controla su partido.
Bahía Blanca, una muestra de los problemas territoriales
La reciente visita de Milei a Bahía Blanca dejó una postal de esas dificultades. La agenda volvió a exponer diferencias dentro del propio libertarismo entre sectores vinculados con Pareja y el diputado Oscar Liberman, pero también generó malestar en el PRO por la exclusión de Gisela Caputo, presidenta del Concejo Deliberante y dirigente alineada con Ritondo, de parte de las actividades políticas.
El episodio se sumó a otros reclamos amarillos por la participación de sus referentes en encuentros libertarios y mostró que una eventual alianza provincial no resolverá automáticamente las disputas distrito por distrito. Bahía es además uno de los municipios donde ambas fuerzas tienen dirigentes con aspiraciones propias para 2027.
A ese tablero todavía podría agregarse la UCR, aunque su incorporación está lejos de estar resuelta. La conducción radical bonaerense negó que exista actualmente una negociación orgánica y trabaja para fortalecer candidatos propios en los 27 municipios que gobierna. Al mismo tiempo, dentro del partido conviven sectores que aceptan conversar con fuerzas no peronistas y otros que rechazan un acuerdo encabezado por los libertarios.
En diálogo con GRUPOLAPROVINCIA.COM, el intendente de Coronel Dorrego, Juan Carlos Chalde, sostuvo que “ya no es época de listas puras” y señaló que Construir Buenos Aires, sector interno enfrentado al espacio que conduce Emiliano Balbín, está abierto a explorar alianzas con el PRO y otras fuerzas afines.
Chalde apuesta a los acuerdos en el radicalismo bonaerense y no descarta alianzas con el PRO.
La situación multiplica las variables de una mesa que empezó hablando de coincidencias generales y ahora debe resolver candidaturas concretas. Para el PRO, las opciones que empiezan a aparecer públicamente van desde sostener a Santilli en una coalición más amplia hasta llegar con postulantes propios. Ortiz resumió el estado de esa negociación con una definición que, por ahora, mantiene abierto el tablero: el acuerdo con LLA y el radicalismo es todavía “una expresión de deseo” y “no hay tanto optimismo”.