Industria bonaerense en crisis: caída de la producción, fábricas paralizadas y críticas al modelo de Milei
El ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Pablo López, volvió a cuestionar el rumbo económico del gobierno de Javier Milei al difundir tres gráficos oficiales sobre la evolución de la producción manufacturera. Los datos muestran que la industria bonaerense permanece un 8,8% por debajo de los niveles de 2023, mientras que a escala nacional la contracción alcanza el 13,8%. El funcionario advirtió que la recuperación continúa pendiente y señaló las profundas diferencias entre las actividades que logran crecer y aquellas vinculadas con el mercado interno.
“La industria sigue sin recuperarse desde la llegada de Milei”, sostuvo López en sus redes sociales. El ministro remarcó que nueve de las once ramas industriales relevadas continúan en terreno negativo respecto de 2023 y defendió la necesidad de un proyecto económico nacional que fortalezca la producción. Según destacó, Buenos Aires aporta aproximadamente el 50% del Producto Bruto Interno industrial argentino, mientras que la industria representa alrededor del 20% del empleo registrado nacional.
La industria bonaerense retrocede y el panorama nacional es aún peor
De acuerdo con el Indicador Sintético de la Industria Manufacturera bonaerense (ISIM-PBA), la producción provincial registró una caída interanual del 1% en julio de 2026. El índice pasó de 100 puntos en julio de 2023 a 91,1 en 2024, se recuperó parcialmente hasta 92,1 en 2025 y volvió a descender a 91,2 en el último dato disponible.
A nivel nacional, el Índice de Producción Industrial (IPI-INDEC) presentó una contracción interanual del 3,2% en agosto de 2026 y acumuló un retroceso del 13,8% frente al mismo mes de 2023. El indicador pasó de 100 puntos en agosto de 2023 a 93 en 2024, 89,1 en 2025 y 86,2 en 2026.
Aunque las series corresponden a meses diferentes, ambas muestran una actividad inferior a la de 2023. Los indicadores de la Unión Industrial Argentina (UIA) profundizan ese diagnóstico: en septiembre, la producción manufacturera nacional cayó un 3,4% interanual y un 0,2% mensual, mientras que los primeros nueve meses del año acumularon una disminución del 2,8%.
Textiles, automotores y materiales para la construcción, entre los más golpeados
El deterioro industrial presenta diferencias significativas entre actividades. En julio, textiles y cuero encabezaron las caídas interanuales con un retroceso del 15,1%, seguidos por vehículos automotores (-10,7%), tabaco (-10,4%) y alimentos y bebidas (-6,7%). La comparación con julio de 2023 muestra pérdidas todavía mayores.
En ese período, textiles y cuero acumularon una contracción del 31%, mientras que minerales no metálicos retrocedieron un 27,1%, caucho y plástico un 26% y vehículos automotores un 20,8%. También registraron bajas papel y cartón (-18,9%), tabaco (-15,8%), alimentos y bebidas (-12,1%), metales comunes (-7,6%) y máquinas y equipos (-4,5%).
Solamente productos químicos (+13,5%) y refinación de petróleo (+3%) superaron los niveles de julio de 2023. En la comparación interanual, algunos sectores consiguieron mejoras, como minerales no metálicos (+9,6%), productos químicos (+7,8%) y metales comunes (+4,2%), pero esos avances no alcanzaron para revertir el deterioro acumulado.
Los datos físicos de producción entre enero y septiembre también exhiben contrastes. Mientras determinadas actividades agroindustriales, como la molienda, el aceite y los pellets de soja y los derivados del girasol, registran mejoras, la producción de automóviles, cemento y otros materiales vinculados con la construcción continúa por debajo de los niveles de 2023.
De Peugeot a Bunge: las dificultades también se reflejan en las fábricas
La crisis automotriz tiene una expresión reciente en Stellantis, que interrumpió la producción de su planta de El Palomar desde el lunes 26 de octubre, con una reanudación prevista para el 18 de enero de 2027. En ese establecimiento se fabrican los modelos Peugeot 208 y 2008. La empresa vinculó la reorganización con la menor demanda interna y las dificultades de exportación, y dispuso adelantar vacaciones y suspensiones, sin anunciar despidos asociados a la medida.
La situación también afecta a la cadena de proveedores y autopartistas, que depende del volumen de fabricación de las terminales. La reducción de turnos y los períodos sin actividad agregan incertidumbre a un sector que ya registra fuertes retrocesos productivos.
Otro caso se conoció en Campana, donde la agroindustrial Bunge decidió cerrar su planta de amoníaco y tiosulfato de amonio, una medida que afecta a 110 trabajadores. La empresa atribuyó la decisión a problemas de viabilidad comercial, limitaciones tecnológicas y condiciones de infraestructura. El cierre muestra que incluso dentro de actividades relacionadas con la industria química, cuyo indicador agregado presenta crecimiento, existen establecimientos que atraviesan dificultades particulares.
El consumo golpea a las pymes y el calzado reclama medidas urgentes
La Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA) advirtió sobre el deterioro del mercado interno y sus consecuencias para las pequeñas y medianas empresas. Su presidente, Guillermo Siro, señaló que la caída de las ventas obliga a reducir turnos y mantener capacidad productiva ociosa. El diagnóstico coincide con datos de NielsenIQ que registraron una contracción interanual del 5,8% del consumo masivo durante agosto y septiembre.
Entre las actividades especialmente comprometidas aparece el calzado. Según un relevamiento de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), la producción de calzado y sus partes cayó un 38,8% durante el primer semestre de 2026 respecto de igual período de 2023. En esa comparación, la industria textil retrocedió un 34% y maquinaria y equipo un 33,4%.
La situación llegó a la Cámara de Diputados bonaerense, donde avanzó en comisión un proyecto del legislador Facundo Tignanelli para declarar la emergencia económica, productiva y laboral del calzado por doce meses. La iniciativa contempla exenciones impositivas, facilidades de pago y beneficios condicionados al mantenimiento del empleo. Aunque obtuvo dictamen, continúa su recorrido parlamentario y todavía no fue aprobada como ley.
Las respuestas provinciales y el debate por los impuestos industriales
Frente a este escenario, el gobierno de Axel Kicillof busca fortalecer herramientas destinadas a la actividad productiva. Este jueves se oficializó un acuerdo entre la Subsecretaría de Industria bonaerense y la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) para desarrollar el Registro de Proveedores previsto en el Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas (RPIE).
La iniciativa apunta a facilitar la participación de pymes bonaerenses en grandes proyectos de inversión. El convenio permitirá identificar empresas con capacidad para incorporarse al registro y ampliar sus oportunidades comerciales.
En paralelo, la UIPBA presentó una propuesta para reducir progresivamente Ingresos Brutos sobre la industria, con exenciones para micro y pequeñas empresas y disminuciones escalonadas para firmas medianas y grandes. El planteo continúa en discusión y contempla mecanismos de compensación fiscal.
López vinculó el deterioro manufacturero con las políticas económicas nacionales y sostuvo que “el modelo actual va en la dirección contraria” a la necesidad de potenciar la producción. Kicillof también reclamó recientemente un esquema económico que fortalezca el mercado interno y los salarios.
Con nueve ramas industriales por debajo de 2023, fábricas que reducen su actividad y sectores que reclaman medidas de emergencia, la discusión vuelve a concentrarse en la recuperación de la producción y el empleo. Los datos muestran avances en algunas actividades energéticas y agroindustriales, pero todavía sin una mejora generalizada del entramado manufacturero bonaerense.