“Basta, chicos”: Bianco y Larroque negaron la interna con una foto en Instagram
La escena fue breve, casi minimalista, pero cargada de mensaje político. Una historia de Instagram con una foto sonriente y un “Basta, chicos” escrito sobre la imagen. Así eligieron responder el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, y el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, a los rumores de una fuerte interna en el gabinete de Axel Kicillof.
La versión de un enfrentamiento entre ambos funcionarios había comenzado a circular con fuerza en los últimos días y apuntaba a una disputa por el control del Organismo de Niñez y Adolescencia. En un oficialismo acostumbrado a la tensión entre el sector del Gobernador y el kirchnerismo duro, el dato novedoso fue otro: la pelea sería dentro del propio Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que articula el kicillofismo.
Según trascendidos, Bianco habría manifestado su intención de ganar influencia en ese organismo, actualmente bajo la órbita de Andrea Cáceres, dirigente de Necochea cercana al “Cuervo”. El nombre de Cáceres también suena para ocupar un rol en el Consorcio de Gestión del Puerto Quequén, que quedó sin conducción tras la salida de la massista Jimena López.
En ese escenario, si se concretara el desembarco en Quequén, Larroque buscaría preservar el control del área con otro nombre de su confianza. El trasfondo es político: Niñez no es solo una dependencia administrativa, sino una estructura territorial con despliegue en toda la provincia.
Un área sensible en tiempos de ajuste
La puja adquiere mayor relevancia en un contexto social atravesado por la crisis económica y el ajuste nacional. Las políticas sociales, la asistencia alimentaria y la intervención en situaciones de vulnerabilidad infantil forman parte del núcleo duro de la gestión bonaerense.
En ese marco, cualquier reconfiguración interna impacta no solo en el equilibrio político del gabinete, sino también en la arquitectura territorial del oficialismo.
Bianco, el ala técnica y las fricciones acumuladas
La tensión no se limitaría al vínculo con Larroque. Dentro del gabinete conviven perfiles políticos y técnicos que responden a distintos momentos del armado de Kicillof. Del lado más técnico aparecen nombres como Augusto Costa (Producción), Agustina Vila (Secretaría General) y Pablo López (Economía), todos con vínculo estrecho con el gobernador.
El ministro de Gobierno fue jefe de Gabinete en el inicio de la gestión y uno de los principales estrategas de la campaña de 2019, pero -de acuerdo a lo informado por LaPoliticaOnline- nunca habría terminado de integrarse al núcleo más técnico del kicillofismo.
En paralelo, declaraciones públicas de Bianco sumaron tensión. En una entrevista reciente sostuvo que el peronismo está “fragmentado” y con problemas de conducción, y mencionó a Cristina Fernández de Kirchner como “uno de los sectores” dentro de esa fragmentación.
Las palabras generaron malestar en sectores de La Cámpora y en referentes del kirchnerismo. La diputada nacional Teresa García le pidió públicamente prudencia, en un contexto atravesado por conflictos gremiales y paros de estatales y judiciales en la provincia.
La foto como mensaje político
El gesto en Instagram funcionó como intento de clausurar la discusión. La imagen compartida por Bianco y replicada por Larroque buscó instalar una idea de unidad y desactivar la narrativa de crisis en la cúpula del Ejecutivo bonaerense.
Sin embargo, más allá del gesto, la disputa por espacios de poder dentro del oficialismo bonaerense se inscribe en una lógica más amplia: el reordenamiento del peronismo en la provincia, con Kicillof concentrando la gestión, la conducción del PJ bonaerense y el liderazgo de su propio espacio.
La imagen apaciguó la superficie. El trasfondo, atravesado por equilibrios delicados entre el MDF, La Cámpora y el resto del peronismo provincial, sigue en movimiento.