Con los dólares en la mano, Kicillof responde a la “asfixia” de Milei
En medio de un clima económico asfixiante y con un fuerte cruce discursivo con la Casa Rosada, el Gobierno bonaerense confirmó que cumplió con un nuevo vencimiento de deuda externa. El desembolso total fue de aproximadamente USD 424,5 millones y volvió a colocar a la gestión de Axel Kicillof en el centro de la escena financiera y política.
Mientras en la Legislatura provincial el mandatario cargaba contra el rumbo económico de Javier Milei, desde el Ministerio de Hacienda detallaban el cumplimiento de compromisos con bonistas extranjeros bajo ley internacional. El mensaje fue doble: solvencia financiera y confrontación política.
El pago incluyó: USD 191,5 millones correspondientes a amortización de capital; y USD 233 millones en concepto de intereses.
En particular, se trató de la quinta cuota de amortización de los denominados Bonos A —por unos USD 191,5 millones— junto con el décimo servicio de intereses de todos los bonos emitidos bajo ley extranjera por la Provincia.
Desde la administración bonaerense recordaron que, desde la reestructuración concretada en 2021, la Provincia ya canceló aproximadamente USD 2.594 millones en servicios de deuda externa: USD 719 millones de capital y USD 1.875 millones en intereses.
La deuda había sido originalmente contraída durante la gestión de María Eugenia Vidal y posteriormente renegociada por el actual gobierno provincial, que destaca haber logrado un “perfil de vencimientos sostenible”.
“Financiamiento responsable” en un contexto adverso
Desde Calle 6 remarcaron que el cumplimiento se inscribe en una política de financiamiento “responsable y sostenible”. La clave, sostienen, fue haber reprogramado vencimientos para ganar previsibilidad y evitar picos de pago imposibles de afrontar.
Asimismo, subrayaron que la programación financiera fue concebida con “la flexibilidad necesaria para absorber los cambios del contexto macroeconómico”, en alusión directa a la volatilidad cambiaria, la caída de recursos y la retracción de transferencias nacionales.
El Gobierno provincial enfatizó que estos pagos se concretan en un escenario “complejo para todas las provincias” y habló de “voluntad y capacidad de pago”, pese a lo que califican como una “brutal asfixia” por parte de la Nación.
El discurso en la Legislatura y la crítica a Milei
Durante la apertura de sesiones ordinarias en la Asamblea Legislativa, Kicillof fue más allá de los números y apuntó directamente al modelo económico nacional. “La macro está mal y la micro está horrible”, sostuvo el mandatario. Según su diagnóstico, la Argentina atraviesa una “crisis profunda” y el relato oficial de estabilidad y crecimiento es “una mentira”.
El gobernador cuestionó la estrategia de sostener un dólar “quieto y barato” mediante mayor endeudamiento y acuerdos con organismos internacionales. En ese punto, mencionó la toma de deuda con el FMI, la apertura de importaciones y medidas que, a su entender, afectan la producción local.
“Dólar barato más apertura indiscriminada constituye una combinación devastadora para la industria nacional”, afirmó, en línea con el discurso que viene sosteniendo el oficialismo bonaerense.
En este contexto, el pago de USD 424,5 millones no es solo un dato contable. En el tablero político, funciona como un mensaje hacia los mercados y también hacia el Gobierno nacional.
Por un lado, la Provincia busca mostrar previsibilidad financiera en un año marcado por fuertes restricciones presupuestarias y caída de recursos. Cumplir con los bonistas internacionales refuerza la idea de solvencia tras la reestructuración de 2021.
Por otro, el oficialismo bonaerense aprovecha cada vencimiento para contrastar su gestión con la política económica nacional. Mientras cuestiona el rumbo macroeconómico de Milei, exhibe cumplimiento de compromisos externos y ordenamiento de vencimientos.
La combinación de pago puntual y discurso crítico configura una estrategia que trasciende lo financiero: instala a la Provincia como actor con autonomía política y capacidad de gestión en medio de la crisis.