Morón en crisis: la gestión de Ghi se hunde entre internas, conflictos y desgaste
La relación con el sabbatellismo atraviesa uno de sus peores momentos y expone una interna que ya impacta de lleno en la dinámica del distrito. En ese contexto, se acumulan disputas políticas, reclamos laborales y cuestionamientos a la gestión, en un escenario social cada vez más tenso que condiciona la capacidad de respuesta del Ejecutivo y erosiona su respaldo.
La interna del peronismo en Morón estalló por los aires. En una jugada que sacudió de lleno al Honorable Concejo Deliberante, el intendente Lucas Ghi impulsó la ruptura del bloque de Unión por la Patria y terminó quedándose con apenas la mitad de su tropa legislativa, perdiendo así la mayoría que le garantizaba gobernabilidad.
Según confiaron a GRUPOLAPROVINCIA.COM fuentes del sabbatellismo, la maniobra fue directa y sin rodeos: “Lucas mandó romper el bloque oficialista. Se llevó 5 de los 12 concejales y sumó a uno del PRO rousselotista para armar el bloque PJ-MDF”.
La decisión no solo achica su margen de maniobra, sino que además expone una lógica preocupante: priorizar un armado de lealtades incondicionales por sobre la construcción de una mayoría sólida. “Ghi, que debería preocuparse por la unidad que lo respalde en el HCD, rompe el bloque oficialista y se queda con la mitad de lo que tenía”, dispararon desde el mismo espacio.
El nuevo bloque PJ-MDF queda integrado por su hermano, José María Ghi, Vanina Moro, Claudio Román y Agustín Ramponelli, Alfonso Martínez, alineado con el sindicalista Luis Barrionuevo, y el concejal del PRO Adrián Colonna. Un armado heterogéneo, con más interrogantes que certezas.
Mientras tanto, del otro lado quedaron Diego Spina, Florencia de Luca, Marcelo Notario, Lorena Acevedo, Mariano Spina y Sol Steinberg, en un bloque que ahora representa la otra mitad de un oficialismo fracturado y sin conducción clara.
El nuevo bloque PJ-MDF queda integrado por José María Ghi, Vanina Moro, Claudio Román, Agustín Ramponelli, Alfonso Martínez y Adrián Colonna.
Una crisis que no empezó hoy
Desde GRUPOLAPROVINCIA.COM venimos siguiendo de cerca las falencias de la gestión de Lucas Ghi, y lo ocurrido en el Concejo Deliberante no hace más que confirmar un deterioro que lleva meses profundizándose.
Morón es hoy un distrito tensionado: conflictos laborales sin resolver, denuncias graves que salpican al Ejecutivo, servicios deteriorados y una creciente sensación de abandono entre los vecinos.
El cuadro es contundente. Ghi viene de quedar último en el ranking de intendentes del Conurbano elaborado por CB Consultora, con un 55,9% de imagen negativa. Un dato que refleja lo que ya se percibe en la calle: pérdida de confianza y un desgaste que no encuentra freno.
Uno de los episodios más graves de los últimos meses fue el conflicto con los trabajadores municipales por el incumplimiento en el pago de horas extras. Durante semanas, empleados denunciaron que tareas ya realizadas —y registradas— no fueron abonadas, primero en octubre y luego en noviembre, sin respuestas claras por parte del Ejecutivo.
La situación derivó en protestas, cortes y quema de neumáticos frente a dependencias municipales. “Juegan con nuestros sueldos y con la dignidad de nuestras familias”, denunciaron los trabajadores, en un clima de bronca que expuso la fragilidad de la gestión.
A esto se suman denuncias por inseguridad, calles destruidas, falta de iluminación y un sistema de salud municipal que funciona con serias limitaciones por falta de insumos. Un combo explosivo que golpea de lleno en la vida cotidiana de los vecinos.
La ruptura del bloque oficialista reconfigura el tablero legislativo. Sin mayoría propia, con un peronismo dividido y con la oposición envalentonada, cada votación en el Concejo será una negociación incierta.
En lugar de fortalecer su base política, el intendente eligió achicarla. En lugar de construir unidad, profundizó la fractura.
Morón entra así en una nueva etapa de incertidumbre, con un Ejecutivo cuestionado, un Concejo fragmentado y una sociedad que empieza a perder la paciencia.