BUP: cuál es la postura de los bloques en la Legislatura bonaerense
La demora en la conformación de las comisiones de Reforma Política tanto en Diputados como en el Senado expone el nivel de conflicto que rodea el debate. No se trata de un detalle menor: quien controle esas comisiones tendrá la capacidad de acelerar o bloquear cualquier intento de implementar la BUP.
La Libertad Avanza (LLA) busca posicionarse en ese terreno. El bloque que conduce Carlos Curestis en el Senado reclamó la presidencia del espacio y, en su defecto, lugares estratégicos para incidir en la discusión. El objetivo es claro: empezar el debate en la Cámara alta, donde el oficialismo tiene mayoría propia.
Sin embargo, el peronismo aún no define su estrategia interna. La falta de síntesis dentro del espacio que responde al gobernador Axel Kicillof condiciona toda la dinámica legislativa y mantiene en suspenso decisiones clave.
La Libertad Avanza: presión política y discurso de transparencia
El espacio libertario decidió redoblar la apuesta. No solo reimpulsó un proyecto que ya había presentado en 2024, sino que también busca instalar la BUP como eje central del debate político bonaerense. En ese marco, este viernes habrá una reunión con la directora nacional electoral, María Luz Landívar, para avanzar en aspectos técnicos de la implementación.
Desde LLA, el discurso combina argumentos institucionales con una fuerte carga política. El presidente del espacio en la provincia, Sebastián Pareja, apuntó contra otros sectores opositores: “Hay sectores de la política bonaerense que pasaron décadas mirando para otro lado frente a un sistema electoral agotado, y ahora pretenden colgarse de una reforma que ya tiene autor”.
En la misma línea, el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Juan Osaba, afirmó: “Creo que modernizar el proceso electoral y limitar las prácticas oscuras del clientelismo político es importante y es el objetivo de La Libertad Avanza. Tiene que ser tomado en serio”.
Y agregó una definición de fondo: “En definitiva, es transferir el poder desde las estructuras hacia el ciudadano”. Por su parte, Curestis remarcó el carácter estratégico de la iniciativa: “La Boleta Única no es un tema nuevo para nosotros. La presentamos en 2024, volvió a quedar frenada y la volvimos a impulsar en 2026”.
El radicalismo y el PRO: apoyo con agenda propia
Aunque acompañan la implementación de la BUP, tanto la UCR como el PRO buscan despegarse del intento libertario de monopolizar la iniciativa.
Desde el radicalismo impulsan una reforma más amplia que incluya financiamiento de partidos, cambios en las PASO y mayor autonomía electoral de la provincia. Ya en 2024, junto con la Coalición Cívica, el espacio presentó una propuesta de modernización electoral alineada con la agenda nacional, para "mejorar la calidad institucional, reducir costos y optimizar el sistema de votación" en la Provincia de Buenos Aires.
El PRO, en tanto, también reivindica su historial en el tema. En octubre pasado, el diputado Fernando Rovello ingresó un proyecto para modificar una serie de artículos de la ley 5109, en los que propone el nuevo sistema. El legislador afirmó que es un sistema “ágil, simple, barato y transparente”.
El peronismo: resistencia, dudas y negociación latente
Del lado oficialista, la postura es más compleja. Si bien no hay una negativa cerrada a discutir reformas, el gobierno provincial cuestiona los argumentos centrales de la BUP. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, fue contundente: “Nosotros no podemos modificar el sistema electoral como gobierno de la provincia de Buenos Aires”.
Además, relativizó los beneficios del sistema: “Llevamos adelante un acto electoral con la boleta partidaria y fue probablemente el más transparente de la historia”. Y sumó una crítica directa al costo: “Se decía que se iba a ahorrar mucho dinero… bueno, demostramos que era el doble de cara”.
En paralelo, en el entorno de Kicillof admiten que podría abrirse una negociación más amplia. La posibilidad de avanzar con la BUP aparece, en algunos sectores, vinculada a otro debate sensible: la habilitación de reelecciones indefinidas para intendentes y legisladores.
Más que una reforma: poder, alianzas y 2027 en juego
El debate por la Boleta Única excede lo técnico. Funciona como una plataforma para reordenar liderazgos y construir posicionamiento político.
Para La Libertad Avanza, es una oportunidad de consolidarse como la principal fuerza opositora en la provincia. Para el radicalismo y la Coalición Cívica, una herramienta para recuperar centralidad. Para el peronismo, una negociación que podría redefinir equilibrios internos y territoriales.
En ese tablero, la discusión no avanza al ritmo de los proyectos presentados, sino al de las tensiones políticas. La falta de acuerdos para definir comisiones, las internas dentro de los bloques y la ausencia de mayorías claras configuran un escenario donde cada movimiento es estratégico.