Kicillof se abraza al peronismo del interior y profundiza su construcción federal
Axel Kicillof volvió a mover fichas fuera de la provincia de Buenos Aires y profundizó una estrategia que en el peronismo ya leen en clave presidencial. El Gobierno bonaerense oficializó este miércoles un convenio marco de cooperación con Formosa, gobernada por Gildo Insfrán, en una señal política que excede ampliamente la gestión administrativa y se inscribe en la construcción federal que el mandatario viene desplegando desde hace meses.
El acuerdo fue publicado en el Decreto 563/2026 del Boletín Oficial bonaerense y establece mecanismos de articulación entre ambas provincias en áreas sensibles como seguridad, salud, educación, ciencia y tecnología, conectividad, producción, economía circular y energías renovables. La firma formaliza un vínculo político que en La Plata consideran estratégico por el peso específico que conserva Insfrán dentro del peronismo territorial.
La jugada aparece en simultáneo con la creciente discusión interna en el PJ sobre el liderazgo opositor rumbo a 2027. Mientras el senador y ex gobernador sanjuanino Sergio Uñac confirmó su intención de competir por la Presidencia y reclamó una interna partidaria, Kicillof sigue acumulando volumen político con gobernadores, gremios y estructuras alejadas de La Cámpora.
El vínculo con Insfrán y la construcción federal
En Gobernación sostienen que el convenio con Formosa apunta a “fortalecer las relaciones interjurisdiccionales” y a reducir “asimetrías territoriales”, según quedó explicitado en los fundamentos del decreto firmado por Kicillof y el ministro de Gobierno, Carlos Bianco.
El texto oficial plantea que Buenos Aires reconoce “la importancia del fortalecimiento de las relaciones interjurisdiccionales como responsabilidad de un Estado integrador de políticas públicas” y remarca la necesidad de consolidar “vínculos políticos y estratégicos” con otras provincias.
La elección de Formosa no parece casual. Insfrán conserva autonomía dentro del PJ y nunca terminó de alinearse de forma orgánica con el kirchnerismo más cerrado. Su figura sigue teniendo influencia entre gobernadores e intendentes del interior, especialmente en un momento donde el peronismo atraviesa discusiones por la conducción futura tras la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner.
En ese contexto, el acercamiento le permite a Kicillof ampliar interlocutores y mostrar capacidad de diálogo con sectores históricos del peronismo federal. Según pudo reconstruir este medio, en el entorno del gobernador consideran que el armado nacional debe apoyarse en gestión, estructura territorial y respaldo sindical.
La secuencia política no empezó ahora. Días atrás, Kicillof desembarcó en Córdoba con una agenda cargada de señales hacia el interior del país. Allí compartió actividades con dirigentes sindicales, académicos e intendentes, acompañado por funcionarios como Andrés Larroque, Walter Correa y Carlos Bianco.
Durante esa visita recibió además un fuerte respaldo del cosecretario general de la CGT, Héctor Daer, quien lo definió públicamente como “el mejor candidato del peronismo”.
Gremios, provincias y el discurso contra Milei
La construcción política de Kicillof viene apoyándose también en una agenda confrontativa con Javier Milei. En Córdoba apuntó directamente contra el ajuste nacional y sostuvo que “el Gobierno nacional piensa que hay que asfixiar, ahogar y fundir a las provincias”.
En esa gira volvió a endurecer el tono: “Lo de Milei es un experimento a escala mundial que ya fracasó”, afirmó durante una actividad de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad (FATSA).
La estrategia de articulación federal también quedó expuesta semanas atrás durante la reunión del Encuentro Federal del Trabajo realizada en la Casa de Gobierno bonaerense. Allí Kicillof reunió a ministros provinciales, legisladores y referentes sindicales para coordinar una posición común frente a la reforma laboral impulsada por la Casa Rosada.
Participaron funcionarios de Formosa, La Rioja, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y La Pampa, además de dirigentes como Hugo Yasky, Roberto Baradel, Hugo “Cachorro” Godoy y Octavio Argüello por la CGT.
Durante ese encuentro, Kicillof denunció que existe “un intento muy claro por parte del Gobierno nacional de suprimir las facultades y competencias de las provincias con respecto a la fiscalización y el control en materia laboral”. Y agregó: “El objetivo de Milei es degradar los derechos laborales y que nadie se ocupe de ellos”.
En el kicillofismo consideran que esa articulación con sindicatos y provincias funciona además como plataforma política para consolidar una referencia opositora con alcance nacional.
Uñac se mete en la discusión presidencial
La aparición de Sergio Uñac como aspirante presidencial empezó a modificar el tablero interno del PJ. El senador sanjuanino confirmó esta semana que será candidato en 2027 y reclamó abrir una discusión sobre liderazgos dentro del peronismo. “He tomado una decisión personal y es ser candidato”, afirmó en una entrevista reciente. También sostuvo que “hay gente de peso que acompaña la decisión”.
Uñac viene planteando la necesidad de una interna cerrada dentro del PJ y advirtió que el partido necesita discutir conducción luego de la inhabilitación judicial de Cristina Kirchner en la causa Vialidad. “El peronismo tiene que clarificar liderazgos y hacer una interna cerrada”, insistió.
Aunque evitó presentar la disputa como una confrontación entre el AMBA y el interior, dejó una definición que en el PJ fue leída como mensaje directo hacia Kicillof: “Es uno más otro”.