Actividad económica: los sectores que ganaron y perdieron en el primer semestre
La economía argentina cerró el primer semestre de 2026 con un crecimiento acumulado del 1,9%, pero el dato general esconde una fuerte diferencia entre los sectores que consiguieron expandirse y aquellos que todavía permanecen por debajo de los niveles de un año atrás. La fotografía que deja el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestra un mapa productivo con desempeños muy diferentes.
Entre enero y junio, la pesca fue por lejos la actividad de mayor crecimiento, con una expansión del 34,1% frente al primer semestre de 2025. Detrás se ubicaron la explotación de minas y canteras, con una mejora del 14,4%, y el sector agropecuario, que comprende agricultura, ganadería, caza y silvicultura y avanzó 9,9%.
La contracara estuvo en la industria manufacturera, que cayó 1,9%; el comercio mayorista, minorista y de reparaciones, que retrocedió 1,2%; y la administración pública, que se contrajo 1,4%. También mostró una baja, aunque marginal, el rubro de otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales, con una caída del 0,1%. Enseñanza, en tanto, quedó sin variaciones respecto del primer semestre de 2025.
El resultado confirma que detrás del crecimiento agregado existe una economía que se mueve a ritmos muy diferentes según la actividad. Mientras los sectores vinculados a los recursos naturales y a la generación de divisas explicaron buena parte del avance, ramas más asociadas al mercado interno todavía no consiguen consolidar una recuperación.
Pesca, minería y agro marcaron la diferencia
La pesca encabezó el ranking semestral con una suba del 34,1%. El salto está vinculado al fuerte desempeño exportador del sector y también a una base de comparación particularmente baja en algunos períodos de 2025. Durante los primeros cinco meses de 2026, las exportaciones pesqueras superaron los USD 1.000 millones, con un crecimiento interanual cercano al 23% en valor.
La explotación de minas y canteras ocupó el segundo lugar, con un incremento acumulado del 14,4%. Allí el principal motor continúa siendo el desarrollo hidrocarburífero, especialmente el de Vaca Muerta, que viene sosteniendo nuevos récords de producción y aumentando su peso dentro de la matriz energética argentina.
El agro completó el podio. El rubro de agricultura, ganadería, caza y silvicultura registró una mejora del 9,9% en el primer semestre. El comportamiento estuvo asociado, en buena medida, a la campaña agrícola 2025/26 y a una mayor producción en comparación con el período anterior.
Estos tres sectores tienen además una característica en común: su fuerte vínculo con la producción de bienes primarios y la generación de divisas. Esa particularidad explica parte de la composición del crecimiento que muestran las estadísticas oficiales.
Los otros sectores que lograron crecer
Por fuera de los tres grandes motores del semestre, hubo varias actividades que terminaron con números positivos, aunque con tasas bastante más moderadas.
La intermediación financiera creció 5,6% en la comparación interanual del primer semestre, mientras que hoteles y restaurantes avanzaron 2,7%. La construcción acumuló una mejora del 2,2%, en tanto electricidad, gas y agua y transporte y comunicaciones registraron incrementos del 1,8% cada uno.
También terminaron en terreno positivo las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con una suba del 0,7%, y los servicios sociales y de salud, con un crecimiento del 0,6%. Enseñanza, en cambio, terminó el semestre prácticamente en el mismo nivel que un año atrás.
La evolución de junio mostró, además, una mejora mensual que permitió cerrar el semestre con un resultado general positivo. El EMAE registró en junio un crecimiento de 0,8% respecto de mayo y una suba interanual de 2,7%. La medición mensual llegó después de una caída de 0,6% en mayo.
En la comparación interanual de junio, 12 de los 15 sectores relevados por el INDEC mostraron aumentos. Pesca tuvo un salto del 247,6%, mientras que explotación de minas y canteras avanzó 15,6% y fue el sector con mayor incidencia positiva sobre el índice. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció 4,6%.
Industria y comercio quedaron entre los rezagados
El dato semestral más incómodo para la recuperación aparece en la industria manufacturera. La actividad fabril acumuló una caída del 1,9% frente al mismo período de 2025 y terminó siendo el sector con peor desempeño entre las principales ramas de actividad.
El comercio tampoco logró recuperar el terreno perdido. El rubro mayorista, minorista y de reparaciones retrocedió 1,2% durante los primeros seis meses del año, una señal de que la recuperación de la actividad todavía no se tradujo de manera homogénea en el mercado interno.
La administración pública registró una contracción del 1,4%, mientras que otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales tuvieron una baja del 0,1%. El contraste con minería, pesca y agro resulta especialmente marcado cuando se observa la magnitud de las variaciones acumuladas.
El desempeño de junio permite, de todos modos, distinguir entre la foto del mes y la película del semestre. La industria manufacturera creció 1,9% interanual en junio, la construcción avanzó 2,8% y el comercio subió 0,8%. Es decir, algunas de las ramas que terminaron el semestre en rojo mostraron una mejora en el último dato disponible, aunque todavía no suficiente para revertir el resultado acumulado.
El dato que mira el Gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el resultado de junio y puso el foco en el indicador tendencia-ciclo, que busca mostrar la evolución subyacente de la actividad al quitar el componente irregular. Según señaló el funcionario, ese indicador aumentó 0,2% mensual y acumuló 27 meses consecutivos de crecimiento.
La lectura oficial pone el acento en la continuidad de la expansión. Sin embargo, el desagregado sectorial muestra que ese crecimiento no se distribuye de manera pareja. La minería, el agro y la pesca aparecen como los principales ganadores del primer semestre, mientras que la industria y el comercio todavía arrastran números negativos.
El escenario también aparece reflejado en las expectativas privadas. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de julio, elaborado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), proyectó una contracción desestacionalizada del PIB de 0,4% para el segundo trimestre de 2026, aunque anticipó una expansión de 1% tanto para el tercer como para el cuarto trimestre.
Para todo el año, los analistas esperan un crecimiento promedio del PIB real de 2,7%, mientras que el grupo de los diez mejores pronosticadores proyectó 2,6%.