Kicillof lleva la pelea con Milei al terreno productivo y convoca a empresarios a construir una alternativa nacional
Axel Kicillof aprovechó la apertura del 4° Congreso Productivo Bonaerense para llevar la confrontación con el gobierno de Javier Milei a uno de los terrenos donde la Provincia busca marcar una diferencia política y de gestión: la producción.
Ante empresarios, pymes, sindicatos, universidades, intendentes y representantes del sistema científico, el gobernador cuestionó el rumbo económico nacional y lanzó una convocatoria que excedió el diagnóstico de la crisis. “Yo los convoco a construir una alternativa productiva nacional”, afirmó.
El encuentro se desarrolla este 8 y 9 de septiembre en el Pasaje Dardo Rocha de La Plata, bajo el lema “El valor de producir”, organizado por el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense con apoyo del Consejo Federal de Inversiones. El programa contempla 37 paneles sobre innovación, infraestructura, financiamiento, trabajo y desarrollo local, con más de mil participantes por jornada.
Kicillof estuvo acompañado, entre otros, por los ministros Augusto Costa, de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, y Javier Rodríguez, de Desarrollo Agrario, además de intendentes como Julio Alak, de La Plata; y Ariel Sujarchuk, de Escobar.
Frente a ellos, el gobernador formuló uno de sus cuestionamientos más directos al programa libertario. “Hay una política económica nacional que está en contra de la producción y el trabajo argentino y es clarísimo, taxativo e indiscutible”, sostuvo.
Empleo, empresas y el costo bonaerense del modelo
Kicillof apoyó su planteo en las cifras que viene utilizando para describir el deterioro del entramado laboral y empresario desde el comienzo de la gestión de Milei. Según indicó, desde diciembre de 2023 se perdieron 411 mil puestos de trabajo formales y cerraron 30.633 empresas en todo el país.
El mandatario sostuvo que la incidencia en territorio bonaerense resulta particularmente fuerte por el peso de la Provincia en la estructura industrial argentina. Buenos Aires concentra más de un tercio de la población y, de acuerdo con el gobernador, alrededor de la mitad de la industria nacional.
“Aquí en nuestra provincia de Buenos Aires se cuentan con los dedos de las manos las actividades a las que les está yendo bien”, afirmó.
Su explicación apuntó a una combinación de apertura importadora, salarios y jubilaciones deteriorados, subas tarifarias, paralización de la obra pública, menor financiamiento para universidades, ciencia y tecnología, tasas elevadas y un tipo de cambio que, según señaló, perjudica especialmente a pequeños productores y exportadores.
Kicillof sostuvo además que el actual esquema beneficia especialmente a un conjunto acotado de actividades, entre las que mencionó la minería, el agro a gran escala, el petróleo, el gas, el turismo emisivo y la intermediación financiera.
“El pequeño exportador, pequeño productor, el tipo de cambio no le sirve”, planteó. También vinculó el fenómeno de argentinos que cruzan las fronteras para comprar en países vecinos con el valor de la moneda y rechazó que pueda explicarse únicamente por problemas de productividad: “Eso no es una cuestión de competitividad ni de productividad, es una cuestión cambiaria”.
En ese contexto, defendió el trabajo provincial junto con municipios, universidades, organismos científicos y áreas estatales para sostener empresas y fuentes laborales. La descripción que eligió fue gráfica: “Nos hemos dedicado desde el primer día a sostener una estantería que se cae porque nos están empujando con la trampa”.
Los intendentes trasladan la preocupación empresaria
El planteo oficial encontró continuidad en las intervenciones de jefes comunales de municipios con perfiles económicos diferentes.
El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, aseguró que entre los sectores privados aparece un diagnóstico recurrente: “Caída de ventas, caída de puestos de trabajo, pérdida de competitividad, pérdida de ganancias y temor”.
Sujarchuk fue además más allá de las variables económicas y denunció que, según su percepción, empresarios que cuestionan públicamente decisiones de la Casa Rosada podrían sufrir represalias. “Los que se animan a decir algo después reciben castigos por parte del Gobierno nacional y cuando digo castigos digo aprietes”, afirmó. Se trata de una acusación formulada por el intendente durante el encuentro y no de un hecho acreditado en el material disponible.
“Muy libertarios a la hora de dar discursos y muy represores a la hora de escuchar voces distintas”, agregó.
Desde Salliqueló, el intendente Ariel Sucurro puso el foco en la necesidad de garantizar ámbitos de conversación entre el Estado y los sectores privados para medir el impacto concreto de las decisiones macroeconómicas.
“Necesitamos para las empresas un espacio de reunión y de reflexión”, sostuvo. Para Sucurro, gobernadores e intendentes carecen de instrumentos para modificar las variables que dependen de la administración central y que afectan de manera directa la actividad económica. Su definición fue más política: “Es una Argentina para 20 millones de habitantes, no para los 50 que somos”.
El Congreso intenta funcionar precisamente como ese ámbito de intercambio. Cuando anunció la nueva edición, Augusto Costa lo definió como una oportunidad para discutir “el rumbo y el futuro para la producción en la Provincia y en todo el país”. Las primeras tres ediciones, realizadas entre 2023 y 2025, reunieron a más de 6.600 participantes.
Puertos, inversiones y una discusión que Kicillof lleva al plano nacional
La actividad portuaria también apareció dentro de esa agenda. La presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, Susana González, explicó en diálogo con la prensa que existen dificultades con algunos permisionarios y que la terminal puso en marcha promociones tarifarias para buscar nuevos emprendimientos.
“Hay que invertir un poco, tener imaginación cuando hay pocos recursos y en un momento donde la situación económica está complicada”, señaló.
La jornada incluyó además la primera reunión del Consejo Portuario Bonaerense, concebido como un ámbito de articulación entre los puertos provinciales, gremios, empresas e industrias vinculadas a la actividad.
“Es la primera vez que se genera esto en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires donde estamos todos los puertos de la provincia”, destacó González.
Kicillof, sin embargo, buscó que la discusión no quedara encerrada en las fronteras bonaerenses. También incorporó al discurso el escenario económico internacional y sostuvo que los cambios tecnológicos y geopolíticos obligan a discutir qué estrategia adoptará la Argentina.
“Ningún país somete sus definiciones de política exterior a países extranjeros; ninguno piensa que lo mejor para su país va a ser lo que dicten los de afuera”, afirmó, al reivindicar además una tradición de paz, neutralidad y multilateralismo.
Para el gobernador, el escenario mundial abre oportunidades en sectores estratégicos y la discusión pasa por definir quién las aprovecha, con qué orientación y en beneficio de qué entramado económico. Frente a los empresarios reunidos en La Plata, condensó esa disputa en una convocatoria: “Yo los convoco a construir una alternativa productiva nacional”.