Milei retiró los fondos y la Provincia tomó las obras: cómo funciona el rescate de viviendas paralizadas
La Provincia avanza con las viviendas que Nación desfinanció.
La provincia de Buenos Aires avanza sobre las viviendas que quedaron paralizadas después de la interrupción del financiamiento nacional. El último caso se produjo en Bragado, donde el Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano asumió la terminación de 18 casas del proyecto ex Cáritas, que se encontraban con un avance promedio del 46%.
La intervención forma parte del Programa Completar, diseñado por la administración de Axel Kicillof para rescatar una primera tanda de proyectos habitacionales desfinanciados por el Gobierno de Javier Milei. El criterio es concentrar los recursos provinciales en aquellas construcciones que ya alcanzaron un desarrollo significativo y corren riesgo de deteriorarse si permanecen abandonadas.
La decisión ofrece una respuesta concreta a las familias adjudicatarias, pero también alimenta la disputa política y financiera con la Casa Rosada. Buenos Aires sostiene que Nación paralizó aproximadamente mil obras en su territorio y calcula que los compromisos incumplidos en infraestructura representan $10,1 billones dentro de un reclamo total de $19,1 billones.
La Provincia tomó una obra que estaba al 46%
La ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano, Silvina Batakis, recorrió junto al intendente de Bragado, Sergio Barenghi, el reinicio de las 18 viviendas ubicadas en el barrio Fátima. También participó el senador provincial Germán Lago.
El proyecto original, desarrollado mediante un convenio con Cáritas, contemplaba la construcción de 50 unidades. Sin embargo, la interrupción de los recursos nacionales dejó las obras sin continuidad a partir del cambio de gobierno.
Después de las gestiones municipales, la Provincia decidió financiar la terminación de las 18 casas con mayor avance. Una de ellas posee un dormitorio y una superficie de 49,59 metros cuadrados; 16 cuentan con dos habitaciones y 68,72 metros cuadrados; y la restante tendrá tres dormitorios distribuidos en 78,04 metros cuadrados.
“Nosotros sabemos lo que significa tener la casa propia, la verdadera libertad que eso les da a las familias y los proyectos que surgen a partir de ello”, sostuvo Batakis. La ministra cuestionó que la administración nacional dejara sin respaldo proyectos que ya estaban iniciados y remarcó que la reactivación no es automática.
Antes de retomar cada emprendimiento, la Provincia debe revisar convenios, establecer el grado de ejecución, resolver cuestiones dominiales y administrativas y determinar cuánto dinero se necesita para completar los trabajos. “Esto también lleva tiempo por el andamiaje legal que hay que resolver antes de empezar las obras”, explicó la funcionaria.
Barenghi aseguró que las casas corrían riesgo de deteriorarse y destacó la intervención bonaerense. “Estas viviendas fueron abandonadas indefinidamente por el Gobierno nacional, que no respetó el convenio que tenía con Cáritas”, afirmó el intendente.
La respuesta provincial solamente cubre una parte del desarrollo original. Las 32 unidades restantes no serán terminadas mediante el Programa Completar: se entregarán a los adjudicatarios para que puedan continuar las construcciones con recursos propios.
En febrero se realizó el sorteo para definir tanto a los destinatarios de las 18 casas financiadas por la Provincia como a los beneficiarios de los lotes con plateas correspondientes a las otras 32. El procedimiento mantuvo como base el listado original elaborado por Cáritas. La Municipalidad abrió la licitación en julio y los trabajos comenzaron después de completar el proceso de adjudicación.
La intervención no es la primera política de vivienda que la Provincia desarrolla en el distrito. El Ministerio de Hábitat ya entregó 166 casas: 70 fueron construidas junto con la Cooperativa AGUMIN y adjudicadas en diciembre de 2025, mientras que otras 96 pertenecían a un emprendimiento de 116 unidades que había quedado paralizado en 2018.
Ese antecedente fue utilizado por el Gobierno bonaerense para presentar la recuperación del proyecto ex Cáritas como parte de una política sostenida y no como una operación aislada. Batakis adelantó, además, que evaluará otros desarrollos del municipio para determinar si pueden incorporarse a futuras etapas.
Un programa para rescatar cerca de mil casas
El Programa Completar fue creado para intervenir sobre una primera selección de viviendas que habían quedado frenadas pese a registrar un avance considerable. El objetivo inicial es concluir cerca de mil unidades en diferentes municipios bonaerenses.
La cifra representa solamente una parte del problema. De acuerdo con el Ministerio de Hábitat, la suspensión de los programas nacionales dejó aproximadamente 16.000 viviendas inconclusas en territorio provincial.
Entre las intervenciones ya anunciadas aparecen 38 casas de Marcos Paz que estaban ejecutadas en más de un 90%; 57 unidades de un complejo de Almirante Brown; 36 viviendas y trabajos complementarios en el barrio Luz y Fuerza de Bahía Blanca; diez casas en Navarro y otros desarrollos en Quilmes.
En Almirante Brown, el emprendimiento original contemplaba 573 unidades y la Provincia tomó inicialmente 57, ubicadas en dos manzanas del barrio Lindo. En Bahía Blanca, el proyecto incluía 162 viviendas: 52 habían sido entregadas, 72 nunca comenzaron y 36 quedaron paralizadas. Estas últimas fueron seleccionadas para recibir fondos bonaerenses.
La dimensión de las obras abandonadas
La discusión por las casas se integra a un conflicto presupuestario mucho mayor. Como detalló GRUPOLAPROVINCIA.COM, el Ejecutivo bonaerense actualizó su reclamo contra Nación y estimó en $19,1 billones la deuda acumulada por transferencias pendientes, programas discontinuados y obras comprometidas.
El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, dividió esa cifra en tres componentes. El más importante corresponde a infraestructura paralizada o sin los recursos previstos, por $10,1 billones. A eso se agregan aproximadamente $4,7 billones en obligaciones directas y otros $4,3 billones asociados a programas nacionales discontinuados o demorados.
Dentro del capítulo de obra pública, la Provincia contabiliza 105 convenios del Procrear que involucraban 6.578 viviendas en 28 municipios. También incluye otras 9.725 unidades correspondientes a Casa Propia y Reconstruir, distribuidas en 52 distritos.
La lista se completa con 128 obras acordadas directamente entre Nación y Provincia, otras 755 convenidas con municipios, proyectos desarrollados junto con universidades y diferentes intervenciones de infraestructura.
Según Bianco, desde la llegada de Milei fueron abandonadas cerca de mil obras bonaerenses. La administración provincial agregó al cálculo la reducción de recursos nacionales y la pérdida de recaudación propia provocada por la caída de la actividad económica, con lo que ubicó el impacto financiero total en $28,4 billones.
Una respuesta habitacional y una bandera política
La reactivación de viviendas cumple una doble función para Kicillof. Por un lado, permite terminar construcciones que, sin una intervención pública, continuarían expuestas al deterioro y a la pérdida de lo ya invertido. Por otro, ofrece un contraste directo entre dos concepciones sobre la obra pública.
Milei sostiene que el Estado nacional no debe financiar infraestructura y que los proyectos deben quedar sujetos a la inversión privada o a la capacidad de las provincias y los municipios. La Gobernación responde que el mercado no tiene incentivos para resolver el déficit habitacional de los sectores que carecen de acceso al crédito.
“No debemos normalizar la existencia de un Gobierno nacional totalmente ausente”, había advertido Kicillof al presentar una intervención similar en Almirante Brown. Batakis, en tanto, señaló que terminar las viviendas abandonadas muestra “quién realmente se ocupa de los problemas de las vecinas y los vecinos”.