Del Salado a las rutas: la Provincia arma su mapa de obras a diez años frente al freno nacional
La obra pública volvió a quedar en el centro de la discusión entre la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno nacional. Esta vez, el escenario fue Junín, donde el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, encabezó el quinto encuentro regional del Plan Estratégico de Infraestructura y planteó una hoja de ruta para definir qué inversiones necesitará el norte bonaerense durante los próximos diez años. Al mismo tiempo, cuestionó la paralización de proyectos nacionales y el estado de las rutas bajo jurisdicción federal.
La convocatoria excedió el distrito anfitrión. Participaron representantes de 14 municipios, universidades, escuelas técnicas, entidades agropecuarias, cámaras empresarias, cooperativas, sindicatos, colegios profesionales y organizaciones sociales. La Región Norte concentra el 13% de la población bonaerense, ocupa más del 20% de la superficie provincial y tiene en la producción agropecuaria uno de sus principales activos económicos.
El objetivo político y de gestión es convertir esos encuentros en una cartera regional de proyectos que ordene prioridades más allá de un ejercicio presupuestario. El gobierno de Axel Kicillof busca que parte de esas definiciones empiecen a traducirse en el Presupuesto 2027, mientras sostiene que el esquema debe construirse desde los territorios y no exclusivamente desde los despachos de La Plata.
Una hoja de ruta para la próxima década
La jornada formó parte de la serie “¿Cuánto futuro cabe en la Provincia de Buenos Aires?”, integrada por ocho encuentros regionales. Antes de Junín hubo reuniones en Chascomús, San Pedro, Tandil y Trenque Lauquen. La lógica consiste en recorrer distintas zonas productivas para incorporar sus necesidades al Plan Estratégico de Infraestructura, en lugar de aplicar una única agenda sobre territorios con perfiles económicos y problemas diferentes.
En esta quinta escala, las mesas abarcaron energía, conectividad y logística, gestión del recurso hídrico, infraestructura del cuidado, sistemas de ciudades y juventudes. Entre los puntos discutidos aparecieron la capacidad de las redes eléctricas para hogares y pymes, la expansión del gas natural, las energías renovables, los corredores logísticos y las respuestas frente a sequías e inundaciones.
Para una región atravesada por la producción agropecuaria, la discusión vial y logística ocupa un lugar particularmente sensible. El esquema provincial identifica como prioridades los corredores utilizados para el transporte de cosechas, las redes sanitarias urbanas y las obras hidráulicas necesarias para reducir pérdidas ante excesos de agua. Katopodis vinculó directamente la infraestructura con la competitividad: sin rutas, energía, logística y manejo hídrico, sostuvo, el potencial productivo queda condicionado.
La Provincia también busca que el proceso tenga continuidad presupuestaria. Algunos proyectos serán auditados y evaluados durante los próximos meses con la intención de incorporarlos a las partidas de 2027. Pavimentación, cloacas, infraestructura educativa y obras hidráulicas forman parte de ese paquete en análisis.
El Salado, las rutas y las obras que quedaron a mitad de camino
El Plan Maestro del Río Salado ocupa un lugar central en esa agenda. Katopodis confirmó que la Provincia avanza sobre el Tramo V, cuya licitación ya se realizó y que se encontraba en proceso de firma contractual, con inicio previsto para noviembre. El proyecto apunta a mejorar el funcionamiento hidráulico de la cuenca y reducir la vulnerabilidad frente a eventos de lluvias intensas.
La dimensión productiva es decisiva. Las obras correspondientes al Tramo V son señaladas como estratégicas para recuperar alrededor de 400.000 hectáreas productivas, además de mejorar las condiciones de los campos y de las localidades alcanzadas por la cuenca.
El encuentro permitió además exponer otro problema que atraviesa la relación entre Buenos Aires y Nación: qué hacer con las obras que perdieron financiamiento federal. Entre los casos mencionados aparece infraestructura pendiente en la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA), que la administración bonaerense analiza terminar. También se pusieron sobre la mesa viviendas del PRO.CRE.AR, centros de desarrollo infantil, hospitales y distintos proyectos viales que habían quedado discontinuados.
En Junín, por ejemplo, se estudian nuevas redes cloacales, obras de pavimentación y la continuidad de infraestructura universitaria. Katopodis adelantó que esos proyectos deberán terminar de consolidarse técnica y financieramente antes de ingresar en el esquema presupuestario del próximo año.
El rector de la UNNOBA, Guillermo Tamarit, incorporó al debate la situación de las universidades públicas y planteó que la discusión debe avanzar más allá del reclamo presupuestario. La infraestructura universitaria aparece dentro del plan provincial no sólo como una cuestión educativa sino también como parte de un entramado productivo que busca formar jóvenes y sostener investigación y desarrollo en el territorio.
La obra pública como línea divisoria con Nación
La jornada tomó un tono más político cuando Katopodis contrapuso la estrategia provincial con las decisiones del Gobierno nacional. “Las rutas nacionales hoy, lamentablemente, están absolutamente abandonadas”, afirmó al referirse al estado de la red federal y al impacto que, según su diagnóstico, genera sobre la logística de las economías regionales.
La confrontación con Nación no quedó limitada a sus declaraciones en Junín. En redes sociales, Katopodis volvió a cuestionar la política de infraestructura del Gobierno nacional y sostuvo que Milei terminará su mandato “sin obra pública”.
Desde el Ministerio sostienen que la inversión en infraestructura cumple una función económica además de social. Katopodis definió a la obra pública como “multiplicadora de la economía” y cuestionó que el Gobierno nacional haya reducido su intervención en ese terreno. La Provincia plantea que rutas, agua, saneamiento, energía, escuelas y obras hidráulicas forman parte de las condiciones necesarias para producir, generar empleo y equilibrar territorialmente el desarrollo.
Esa discusión también atraviesa el financiamiento. Katopodis señaló que Buenos Aires realizó presentaciones ante el Ministerio de Economía nacional por fondos que la administración provincial considera pendientes y advirtió que la falta de inversión en el territorio bonaerense no tiene solamente consecuencias locales debido al peso de la Provincia sobre la producción y la actividad económica del país.
La confrontación llegó incluso al terreno electoral. Consultado por las declaraciones de Javier Milei sobre una eventual candidatura de Diego Santilli a gobernador, Katopodis respondió que el Presidente debería concentrarse en recorrer las zonas productivas y atender la situación de empresas, trabajadores y productores antes que anticipar nombres para 2027. La declaración agregó una dimensión política a un debate que, durante toda la jornada, estuvo apoyado fundamentalmente en infraestructura y desarrollo regional.
Con el encuentro del norte ya realizado, el Plan Estratégico completó cinco de las ocho jornadas previstas. Las conclusiones deberán alimentar una cartera provincial de obras con horizonte de diez años, mientras rutas, logística, energía, infraestructura hídrica y servicios comienzan a disputar un lugar en las próximas decisiones presupuestarias, incluida la elaboración del Presupuesto bonaerense 2027.