La paritaria docente profundiza la interna gremial en la Provincia
La paritaria docente bonaerense dejó de ser solamente una discusión por salarios. La reunión del 25 de septiembre terminó sin una propuesta económica y abrió, al mismo tiempo, una pulseada dentro del sindicalismo educativo sobre cómo presionar al gobierno de Axel Kicillof: sostener la negociación o pasar a una nueva etapa de medidas de fuerza.
El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), integrado por SUTEBA, FEB, SADOP, AMET y UDOCBA, reclamó una “urgente continuidad” de la paritaria. Su pliego incluye recomposición salarial, respuestas frente a la violencia en las escuelas, cobertura integral de IOMA, límites a la sobrecarga laboral y continuidad de las mesas sobre salud laboral y convenio colectivo. Pero no anunció un paro provincial como respuesta inmediata.
Ahí se abrió la brecha con la Multicolor. Las seccionales opositoras sostienen que esperar una nueva convocatoria ya no alcanza y reclaman que SUTEBA llame a una medida de fuerza esta misma semana. En su documento provincial plantean además que, si la conducción no avanza en ese sentido, serán los sectores opositores los que intenten organizar el conflicto desde las escuelas y las seccionales donde tienen representación.
La disputa tiene un componente político explícito. La Multicolor acusa a la conducción Celeste de priorizar el vínculo político con Kicillof por sobre la convocatoria a medidas de fuerza. Es un señalamiento de la oposición interna, no una posición reconocida por la conducción gremial, que públicamente sostiene sus reclamos salariales y laborales frente a la Provincia.
Dos estrategias frente al mismo Gobierno
La diferencia no está tanto en el diagnóstico sobre los problemas de las escuelas como en la estrategia para enfrentarlos. Tanto el FUDB como sus opositores reclaman una mejora salarial, respuestas ante situaciones de violencia, soluciones para las prestaciones de IOMA y mejores condiciones laborales. La ruptura aparece en los tiempos, los mecanismos y la relación con el Ejecutivo provincial.
Facundo Gaspari, referente de SUTEBA Multicolor en Ensenada, cuestionó que la conducción participe de las mesas salariales sin un mandato surgido de las escuelas y sostuvo que el atraso de los ingresos se viene acumulando desde hace años. También apuntó contra los descuentos aplicados por medidas de fuerza y vinculó el deterioro salarial con el pluriempleo y el desgaste dentro de los establecimientos.
Del otro lado, la estructura provincial de SUTEBA quedó este año bajo la conducción de María Laura Torre. La Lista Celeste-Violeta ganó las elecciones sindicales de mayo con el 76% de los votos a nivel provincial y retuvo la conducción del gremio para el período 2026-2030. Ese resultado le da a la conducción una legitimidad electoral reciente, pero no eliminó los focos opositores en distintos distritos.
Es allí donde la Multicolor intenta convertir el malestar salarial en capacidad de movilización. Su declaración está respaldada por conducciones seccionales de Bahía Blanca, Marcos Paz, La Matanza y Tigre, además de representantes de Ensenada, congresales y delegados. Las reuniones previstas entre el 28 y el 30 de septiembre son utilizadas como instancia para llevar mandatos desde las escuelas y definir los próximos pasos.
En General Pueyrredón, la oposición ya puso una fecha sobre la mesa: impulsa que las escuelas voten un paro para el jueves 1 de octubre. El planteo incluye un salario equivalente a la canasta familiar, un ingreso de $1,7 millones para el cargo de preceptor, actualización de haberes, devolución de descuentos, cobertura de IOMA y aplicación del acuerdo frente a situaciones de violencia.
El paro como eje de la interna
La discusión por la huelga empieza así a funcionar como elemento diferenciador dentro de SUTEBA. La Multicolor no plantea una protesta aislada, sino un esquema de continuidad: paro provincial, movilizaciones, participación en la Marcha Federal Educativa del 15 de octubre y un plenario posterior para resolver cómo seguir.
Incluso considera insuficiente esperar al paro nacional anunciado por las CTA para el 28 de octubre. En su documento sostiene que esa medida será necesaria pero llegará tarde si no existe previamente una secuencia de acciones provinciales. El objetivo de la oposición es que las reuniones de delegados se conviertan en el punto de partida de un plan de lucha y no solamente en instancias de debate interno.
La conducción mayoritaria se mueve con otra lógica. El FUDB busca que la Provincia vuelva a convocarlo y presente una oferta que permita recuperar poder adquisitivo. Después de la reunión del viernes 25, el frente dejó asentado que pretende mantener abierta la mesa salarial y ampliar la negociación hacia condiciones laborales y funcionamiento del sistema educativo.
Esa estrategia tampoco implica conformidad con el escenario salarial. En Junín, dirigentes de SUTEBA señalaron que esperan una nueva convocatoria y remarcaron que la negociación continúa abierta. El reclamo por una recomposición urgente ya formaba parte de la agenda gremial antes del último encuentro y se sostiene después de una reunión en la que no hubo una cifra oficial.
Una discusión por la representación
La tensión, además, no se agota en el enfrentamiento entre la Celeste y la Multicolor. La Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires también cuestionó la estrategia de las organizaciones tradicionales y habló de una “crisis de representación” en el frente gremial. Su secretario general, Claudio Vigne, volvió a denunciar bajos salarios y anticipó nuevas medidas durante octubre si no aparece una propuesta que considere suficiente.
Ese cuestionamiento tendrá una expresión concreta el 1 de octubre. La Asociación de Maestrxs convocó a movilizarse a la Dirección General de Cultura y Educación, en La Plata, bajo la consigna “Basta de violencias en las escuelas”.
La concentración será a las 11 en Plaza San Martín y contará con cobertura gremial para afiliados y no afiliados. La organización reclamó una intervención del Estado provincial frente a los episodios de violencia en establecimientos educativos y volvió a vincular el conflicto con las condiciones de trabajo y la situación salarial.
La convocatoria amplía el problema para las conducciones mayoritarias: ya no se discute únicamente cuánto debería ofrecer la Provincia, sino quién expresa el malestar docente y mediante qué mecanismo debería canalizarse.
GRUPOLAPROVINCIA.COM ya había detallado la pérdida de poder adquisitivo, las diferencias salariales con otras jurisdicciones y la preocupación por octubre. La novedad ahora está en el efecto político que esa discusión comienza a producir puertas adentro del sindicalismo: sectores que comparten varios reclamos dejaron de coincidir sobre cómo administrarlos.
La próxima definición inmediata surgirá de las reuniones de delegados que terminan este miércoles 30. La Multicolor buscará que de esas asambleas salga un mandato de paro y General Pueyrredón ya impulsa el jueves 1 de octubre como fecha. El FUDB, mientras tanto, espera que el Gobierno bonaerense formalice una nueva convocatoria y lleve finalmente una propuesta salarial a la mesa.