Entrevista GLP. Aristimuño perdió por más de 40 puntos en Coronel Rosales: "Vive en una realidad paralela"
Santiago Maidana, concejal electo por La Libertad Avanza.
Rodrigo Aristimuño sufrió este domingo un nuevo revés electoral. Fuerza Patria fue ampliamente superada en Coronel Rosales, con más de 40 puntos de diferencia frente a La Libertad Avanza, consolidando un historial de derrotas que comenzó en las elecciones legislativas de septiembre. Los resultados reflejan un malestar profundo con un intendente que, según los vecinos, prioriza actos y shows mientras descuida la gestión diaria.
El descontento se evidencia en cada calle y barrio de Rosales: obras inconclusas, calles deterioradas, cloacas desbordadas y servicios básicos que no llegan a todos. "La gestión municipal abandona a los rosaleños y no hace absolutamente nada para mejorar su calidad de vida”, dijo a GRUPOLAPROVINCIA.COM, Santiago Maidana, concejal electo por La Libertad Avanza. En este sentido, cuestionó que “la ciudad está inundada de materia fecal, no se puede transitar una calle y no hay una sola gestión para mejorar un barrio”, al tiempo que ratificó que el resultado de las urnas es un mensaje contundente frente al "abandono" municipal.
-Santiago, fue un triunfo categórico de La Libertad Avanza a nivel local: 61 por ciento sobre el 20 por ciento de Fuerza Patria. ¿A qué atribuye este resultado?
Sí, fue un triunfo categórico y viene a reafirmar lo que ya se había visto en septiembre. Básicamente se debe a una retirada absoluta del kirchnerismo en el distrito y en la provincia, y también a la ratificación del rumbo que está llevando adelante el presidente Javier Milei. Hay un deseo profundo de los argentinos de volver a ser grandes otra vez. Y en la provincia de Buenos Aires, y en Coronel Rosales en particular, ese deseo también se traduce en que el kirchnerismo desaparezca y se vaya para siempre, porque le está haciendo la vida imposible a los bonaerenses.
En nuestro distrito lo vemos con claridad: 61 puntos contra 20 del kirchnerismo muestran el abandono al que han sometido a los rosaleños. A esto se suma una forma de manejarse con una soberbia sorprendente. Lo digo haciéndome cargo de mis palabras. Ayer escuché al intendente Aristimuño, después de conocerse los resultados, volver a culpar a los vecinos de Coronel Rosales, como pasó en septiembre. Es como si dijera que la gente no sabe votar. Él afirma que es respetuoso de la democracia, pero en Coronel Rosales la gente “vota mal”.
A veces pienso que Aristimuño no debe tener alguien que le diga la verdad, que lo quiera un poco y le marque que se está equivocando: gestiona mal, conduce mal el rumbo del distrito y además comunica mal.
-Entonces, ¿el intendente no tomó nota de los reclamos vecinales ni de los números de la elección de septiembre?
Evidentemente vive en una realidad paralela. Él y su espacio están desconectados de lo que pasa. Viene Axel Kicillof a Coronel Rosales y festejan. ¿Qué festejan? ¿Que la ciudad está inundada de materia fecal? ¿Que no se puede transitar una calle? ¿Que no se hace nada para mejorar la calidad de vida de los rosaleños? No hay una sola gestión orientada a mejorar una plaza o un barrio.
Siempre buscan un culpable externo: el intendente anterior, Milei, el temporal, la guerra, el COVID. Ya no saben a quién culpar. Y ahora, como no encuentran a quién más responsabilizar, culpan a los votantes.