Reforma electoral: qué propone la oposición en Buenos Aires
Con la mira puesta en el 2027, la oposición empezó a mover fichas en la Legislatura con una batería de proyectos para implementar la Boleta Única de Papel y modificar el esquema de las PASO, en un intento por instalar definiciones antes de que acelere el calendario electoral.
Como informamos en GRUPOLAPROVINCIA.COM, el movimiento no es aislado. Se trata de una ofensiva coordinada que suma proyectos en ambas cámaras y que, además, dialoga con los cambios impulsados a nivel nacional en 2025. En ese contexto, el gobernador Axel Kicillof ya advirtió que cualquier definición dependerá, en gran medida, de lo que resuelva la Casa Rosada.
Uno de los puntos de mayor consenso entre los espacios opositores es la implementación de la Boleta Única de Papel. El radicalismo, con el senador nacional Maximiliano Abad como principal impulsor, activó una estrategia para instalar el debate en la agenda legislativa bonaerense.
“Es imperioso avanzar en esta herramienta”, sostuvo, al considerar que "no solo simplifica el acto de votar, sino que termina con prácticas obsoletas”.
En la misma línea, el diputado provincial Diego Garciarena adelantó que buscarán abrir el debate:
“Vamos a impulsar jornadas de trabajo con todos los bloques legislativos, especialistas y organizaciones de la sociedad civil para lograr una reforma sólida y con legitimidad política”.
PASO en debate: entre la eliminación y la opción voluntaria
El otro gran frente de discusión gira en torno a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En este punto, la oposición no muestra una postura única, pero sí coincide en la necesidad de modificar el sistema actual.
Desde la Coalición Cívica, el diputado Andrés De Leo propuso que las primarias pasen a ser optativas. En diálogo con GRUPOLAPROVINCIA.COM, explicó: “La iniciativa no implica la supresión del sistema de elecciones primarias sino su adecuación a criterios de razonabilidad y eficiencia institucional”.
El legislador también viene impulsando cambios más profundos en el esquema institucional bonaerense. En ese sentido, advirtió: “No resiste modificaciones aisladas, requiere una transformación profunda en línea con la realidad actual de los municipios”.
A su vez, la diputada Romina Braga reforzó la idea de que el debate recién empieza: “Creo que va a venir un año de grandes reformas políticas o, al menos, discusiones de reformas políticas. Ojalá algunas se den porque hay cuestiones que la ciudadanía va marcando y nosotros tenemos que hacer eje”, señaló también a este medio.
Desde la Coalición Cívica, el diputado Andrés De Leo propuso que las primarias pasen a ser optativas.
Legislatura trabada y disputa por el control de las comisiones
Más allá de la proliferación de proyectos, el avance concreto de la reforma electoral enfrenta un obstáculo clave: la falta de acuerdos políticos en la Legislatura bonaerense.
La Cámara de Diputados todavía no terminó de definir la integración de sus comisiones, un paso imprescindible para que las iniciativas comiencen a debatirse formalmente. Entre ellas, la comisión de Reforma Política aparece como el espacio central, donde el oficialismo buscaría retener el control. Este punto no es menor. La conducción de esas comisiones define el ritmo —y muchas veces el destino— de los proyectos.
En ese marco, frente a la avanzada opositora, el gobernador adoptó una postura cautelosa. Sin rechazar de plano la discusión, dejó en claro que el margen de maniobra provincial está condicionado por las decisiones nacionales. “Estamos de vuelta en el mismo problema”, afirmó, al referirse a la posibilidad de reformas impulsadas desde el gobierno nacional.
El mandatario fue más allá y explicó el núcleo del conflicto: “Es muy difícil plantear el calendario electoral sin saber qué va a hacer Nación”. La clave está en la normativa vigente: si el gobierno nacional mantiene las PASO, la provincia debe realizarlas en simultáneo. Esto limita la autonomía bonaerense y convierte cualquier reforma en una negociación de escala mayor.