Una por una, las ciudades bonaerenses que podrían pagar más caro el gas
La Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei para modificar el régimen de subsidios conocido como Zona Fría, un esquema que actualmente otorga descuentos de entre el 30% y el 50% en las tarifas de gas para millones de usuarios de regiones con bajas temperaturas.
La iniciativa fue aprobada con 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, luego de una extensa jornada atravesada por negociaciones entre La Libertad Avanza, bloques dialoguistas y gobernadores provinciales. Ahora, el texto deberá ser debatido en el Senado, donde el oficialismo enfrentará una discusión compleja por el peso político de las provincias afectadas.
El proyecto oficial propone retrotraer el esquema de subsidios al sistema previo a la ampliación sancionada en 2021 mediante la Ley 27.637. De avanzar definitivamente, el beneficio automático dejaría de aplicarse en gran parte del territorio bonaerense y también en provincias como Córdoba, Santa Fe, San Luis y Mendoza.
El régimen original alcanzaba principalmente a la Patagonia, la región de la Puna y el departamento mendocino de Malargüe. Sin embargo, hace cuatro años el Congreso amplió la cobertura utilizando criterios bioambientales y sumó a más de 3 millones de usuarios en zonas consideradas “frías” o “templado-frías”.
Con la reforma impulsada por el oficialismo, el subsidio automático volvería a limitarse únicamente a las regiones históricas. En el resto del país, los usuarios deberán acreditar condiciones de vulnerabilidad económica para conservar descuentos en las boletas de gas.
Desde el Gobierno nacional sostienen que el sistema actual subsidia indistintamente a hogares de altos y bajos ingresos. Durante el debate parlamentario, la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, aseguró que el Estado destina “500 mil millones de pesos para subsidiar a ricos y pobres” y defendió la necesidad de focalizar la asistencia.
El presidente de la Comisión de Energía de Diputados, Facundo Correa Llano, también respaldó la iniciativa. “Durante años la política energética se construyó sobre subsidios indiscriminados, privilegios y distorsiones”, afirmó el legislador libertario durante la sesión.
Las ciudades bonaerenses que podrían perder el beneficio
La modificación impactaría sobre municipios bonaerenses incorporados al régimen ampliado de 2021. Allí, millones de hogares acceden actualmente a rebajas de hasta el 50% en las facturas de gas.
Entre las ciudades alcanzadas aparecen 25 de Mayo, 9 de Julio, Adolfo Alsina, Adolfo Gonzales Chaves, Alberti, Arrecifes, Ayacucho, Azul, Bahía Blanca, Balcarce, Baradero, Benito Juárez, Bolívar, Bragado, Cañuelas, Capitán Sarmiento, Carlos Casares, Carlos Tejedor, Carmen de Areco, Castelli, Chacabuco, Chivilcoy, Colón, Coronel de Marina Leonardo Rosales, Coronel Dorrego, Coronel Pringles, Coronel Suárez, Daireaux, Dolores, Florentino Ameghino, General Alvarado, General Alvear, General Arenales, General Belgrano, General Guido, General Juan Madariaga, General La Madrid, General Lavalle, General Las Heras, General Paz, General Pinto, General Pueyrredón, General Rodríguez, General Viamonte y General Villegas.
También se suman Guaminí, Hipólito Yrigoyen, Junín, La Costa, Laprida, Las Flores, Leandro N. Alem, Lincoln, Lobería, Lobos, Maipú, Marcos Paz, Mar Chiquita, Mercedes, Monte, Monte Hermoso, Navarro, Necochea, Olavarría, Patagones, Pehuajó, Pellegrini, Pergamino, Pila, Pinamar, Puán, Rauch, Ramallo, Rivadavia, Rojas, Roque Pérez, Saavedra, Saladillo, Salliqueló, Salto, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, San Cayetano, San Nicolás, San Pedro, Suipacha, Tandil, Tapalqué, Tordillo, Tornquist, Trenque Lauquen, Tres Arroyos, Tres Lomas, Villa Gesell y Villarino.
La posibilidad de perder los descuentos encendió alarmas entre intendentes y dirigentes políticos del interior bonaerense, especialmente en medio del deterioro del poder adquisitivo y los sucesivos aumentos tarifarios registrados desde el inicio de la gestión libertaria.
El intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, pidió al Gobierno nacional que “recapacite” y advirtió sobre el impacto económico que tendría la medida en miles de familias del sur provincial.
En Pehuajó, el jefe comunal Pablo Zurro también cuestionó el proyecto y apuntó contra la Casa Rosada por avanzar con un esquema que, según sostuvo, “golpea directamente a los bonaerenses”.
Desde la Legislatura provincial, el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Matías Civale, señaló junto al bloque UCR + Cambio Federal que la eliminación del beneficio automático trasladaría costos “a familias de clase media, trabajadores y jubilados del interior bonaerense”.
La senadora bonaerense Valeria Arata, del Frente Renovador, también expresó su rechazo y remarcó que ciudades como Junín ya registran una fuerte caída del consumo por el peso creciente de las tarifas.
Según cifras oficiales de la Secretaría de Energía, volver al esquema original representaría un ahorro fiscal de $272.099 millones.
Sin embargo, desde la oposición cuestionaron la iniciativa y advirtieron que detrás del recorte existe un “tarifazo encubierto”. Durante el debate, la diputada bonaerense Marina Salzmann exhibió una factura de gas correspondiente a una jubilada de Marcos Paz.
Según explicó, la usuaria pagó $26 mil en abril y, sin subsidio, pasaría a abonar alrededor de $45.500. “El único que se beneficia es el ministro de Economía que quiere que le cierren las cuentas”, lanzó.