El Congreso Bonaerense del Trabajo ordena una respuesta sindical y productiva al ajuste libertario
El Congreso Bonaerense del Trabajo no quedó planteado sólo como una agenda de gestión laboral. En Mar del Plata, el gobierno de Axel Kicillof reunió a sindicatos, cámaras empresarias, pymes, cooperativas, funcionarios, académicos y representantes de distintas provincias para discutir empleo, producción y nuevas formas de trabajo, pero también para ordenar una respuesta política frente al impacto del ajuste nacional sobre los trabajadores y el entramado productivo.
El encuentro, que comenzó este jueves con más de 3000 participantes, tendrá este viernes a las 15 el cierre del gobernador bonaerense en el hotel 13 de Julio. La cita aparece en un momento particular para Kicillof: mientras profundiza su perfil opositor al gobierno de Javier Milei, también busca consolidar una red de apoyos con sectores gremiales y productivos que lo acompañan en su proyección nacional.
El Congreso se realiza bajo el lema “Por una construcción federal del mundo del trabajo” y tendrá como una de sus derivaciones un documento común, elaborado a partir de las conclusiones de 26 comisiones. La apuesta, según explicaron desde el Ministerio de Trabajo bonaerense, es pensar el futuro laboral “desde la mirada real de los trabajadores” y no desde una planilla de ajuste.
El empleo como frontera política
La apertura estuvo encabezada por el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, junto a la jefa de Asesores del Gobierno provincial, Cristina Álvarez Rodríguez.
Allí quedaron marcados los dos carriles del encuentro: el debate sobre los cambios en el mundo del trabajo, como las plataformas digitales y la inteligencia artificial, y la discusión sobre el deterioro de las condiciones laborales en la Argentina de Milei.
“Hoy y mañana vamos a tener jornadas de debate, discusión y reflexión para desde este Congreso delinear el futuro del trabajo en la provincia y el país: por ejemplo, el trabajo por medio de plataformas y la inteligencia artificial. Siempre desde la mirada del trabajador y la trabajadora”, sostuvo Correa.
El ministro también destacó que la convocatoria “superó” las expectativas y le atribuyó a Kicillof la decisión de dar “un marco institucional” a debates que, según dijo, ya existen dentro de las organizaciones sindicales, las empresas, las universidades y los espacios productivos.
Álvarez Rodríguez puso el acento en el escenario nacional. “Estamos todos hermanados en esa búsqueda de un trabajo más digno, de un trabajo más justo y, en esta época de Milei, de la preservación de los puestos de trabajo y de saber que con Axel vamos a construir entre todos una alternativa a este modelo injusto que reduce nuestras posibilidades de desarrollo”, expresó.
Esa frase sintetiza el clima político del encuentro. En la mirada del gobierno bonaerense, el trabajo aparece como una frontera concreta frente al programa libertario: caída del consumo, apertura de importaciones, endeudamiento de las familias, capacidad ociosa en las fábricas y cierre de comercios. La discusión no se limita a cómo será el empleo del futuro, sino a cómo se sostiene el empleo del presente.
La foto federal y el respaldo sindical
Durante la primera jornada se realizaron 14 paneles y mesas de debate con miembros del gabinete provincial, cámaras empresarias, pymes, cooperativas, referentes de las tres centrales obreras y gremios por actividad. El cierre del día estuvo concentrado en el panel “El desafío de pensar el mundo del trabajo en clave federal”, con la participación de autoridades laborales de La Rioja, La Pampa, Chaco y Misiones.
La secretaria de Trabajo de La Rioja, Myriam Espinosa, expuso un diagnóstico crudo sobre el impacto del modelo económico nacional en las economías regionales.
“En nuestra provincia, donde la producción es eminentemente textil, en ese rubro tenemos una capacidad ociosa cercana al 70%”, señaló. Y agregó que en otros rubros la capacidad ociosa se ubica cerca del 60%, mientras que el microcentro comercial registra casi un 15% de locales cerrados.
“Estamos triplicando el porcentaje histórico. Es una catástrofe para nosotros”, afirmó Espinosa, quien vinculó ese panorama con “una política pública de deshumanización, y de no mirar de manera federal y de manera humana”.
También apuntó contra “la apertura de las importaciones” y advirtió que están cerrando empresas abiertas hace pocos años, con trabajadores que cobran indemnizaciones bajas y quedan rápidamente sin respaldo económico. “La gente está endeudada”, lamentó.
En ese panel también participaron el secretario de Trabajo y Empleo de La Pampa, Marcelo Pedehontaá; el exministro de Gobierno y Trabajo del Chaco, Juan Manuel Chapo; y la directora general del Ministerio de Trabajo de Misiones, Belén Ozuna. Todos pusieron sobre la mesa las dificultades generadas por la caída del consumo, la apertura importadora y el cierre de empresas y comercios.
La pata sindical será otro componente central del cierre. Según se informó, distintos dirigentes gremiales prevén participar de la jornada, entre ellos Héctor Daer, de Sanidad; Hugo Moyano y Octavio Argüello, de Camioneros; Andrés Rodríguez, de UPCN; Hugo Yasky, de la CTA de los Trabajadores; y Hugo “Cachorro” Godoy, de la CTA Autónoma. También viajó a Mar del Plata el vocero de la CGT, Horacio Arreceygor, quien anticipó la presencia de “muchos gremios”.
El Congreso continuará este viernes con nuevos paneles y con la primera reunión del Consejo Bonaerense del Trabajo, que reunirá a intendentes, responsables de empleo de los 135 distritos, cámaras empresarias y centrales obreras.
“Como dice nuestro gobernador Kicillof, Buenos Aires es una provincia más del interior y esto marca el criterio con que se está desarrollando el Congreso porque cuando hablamos de políticas federales de trabajo, estamos pensando en el diseño de políticas federales integrales que contemplen las problemáticas y los desafíos de todas las regiones y sus protagonistas”, remarcó Correa.