Cuatro de cada diez máquinas paradas: la radiografía que alarma a la industria bonaerense
La imagen sintetiza buena parte del diagnóstico que hoy expone el gobierno bonaerense sobre la economía provincial: cuatro de cada diez máquinas de la industria manufacturera permanecen sin producir. El dato surge del Observatorio Económico de la Provincia de Buenos Aires, que monitorea la evolución de los principales indicadores económicos y sociales desde el cambio de administración nacional en noviembre de 2023, y vuelve a colocar a la actividad fabril en el centro del enfrentamiento entre Axel Kicillof y Javier Milei.
El informe sostiene que la provincia, donde se concentra el 38% de la población argentina y cerca del 40% de los establecimientos industriales del país, registra un deterioro superior al promedio nacional en la mayoría de las variables económicas analizadas.
En ese escenario, la industria manufacturera —que representa aproximadamente un tercio del Producto Bruto Geográfico bonaerense— continúa operando con elevados niveles de capacidad ociosa, mientras el cierre de empresas, la pérdida de empleo y la caída del consumo profundizan la preocupación sobre el entramado productivo.
El trabajo agrega que desde el inicio de la actual gestión nacional cerraron 6.211 empresas en territorio bonaerense, una cifra que incluye desde pequeños talleres y comercios hasta establecimientos industriales con décadas de trayectoria.
El deterioro también alcanza al consumo. En febrero de 2026 las ventas en supermercados del Gran Buenos Aires registraron una caída real interanual del 10,8%, el peor desempeño entre las regiones del país, otro indicador que, según el análisis provincial, refleja el debilitamiento del mercado interno.
La combinación de menor actividad, menor consumo y cierre de unidades productivas explica buena parte del escenario que describe la administración bonaerense para sostener que el impacto del ajuste nacional golpea con mayor intensidad sobre Buenos Aires por su peso dentro de la estructura productiva argentina.
Los indicadores oficiales muestran que la recuperación todavía no llega
El diagnóstico del Observatorio encuentra respaldo en los datos difundidos por el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, a partir del Indicador Sintético de la Industria Manufacturera de la Provincia de Buenos Aires (ISIM-PBA).
Según esa medición, durante el primer trimestre de 2026 la producción industrial provincial se ubicó 6,9% por debajo de los niveles registrados en igual período de 2023.
Las mayores caídas se verificaron en metales comunes (-36,5%), minerales no metálicos (-25,2%), caucho y plástico (-24,5%), papel y cartón (-20,8%) y vehículos automotores (-18,5%), sectores con fuerte incidencia sobre el empleo industrial y las cadenas de proveedores.
El desempeño energético también refleja el freno de la actividad. Durante el primer trimestre, la demanda eléctrica industrial cayó 9,5% respecto de 2023, mientras que el volumen de gas entregado a usuarios fabriles retrocedió 33,1%, uno de los descensos más pronunciados de los últimos años.
Al difundir esos datos, López sostuvo que "el modelo nacional destruye producción" y afirmó que la demanda energética "confirma el industricidio", al considerar que la caída simultánea del consumo de electricidad y gas refleja el menor nivel de actividad en las plantas fabriles.
El diagnóstico también encuentra respaldo en el sector empresario
La preocupación no proviene únicamente del Gobierno provincial. El último informe elaborado por la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) muestra un escenario similar.
Si bien durante 2025 la producción industrial registró una recuperación del 2,1% respecto del año anterior, la actividad todavía permanece 8% por debajo de los niveles de 2023.
Además, apenas tres de los once sectores industriales relevados lograron crecer, mientras que las caídas más importantes volvieron a concentrarse en vehículos automotores, metales comunes y caucho y plástico.
La entidad también advirtió sobre el deterioro del empleo industrial. Durante el tercer trimestre de 2025 el sector registró 516.424 trabajadores, unos 25.598 puestos menos que en 2023.
Aunque las exportaciones totales bonaerenses crecieron durante marzo, las manufacturas industriales mostraron una caída del 6,9%, reflejando que la recuperación todavía no alcanza al conjunto del entramado fabril.
Kicillof endureció sus críticas al Gobierno nacional
Con ese escenario de fondo, Axel Kicillof encabezó en Ituzaingó una ronda de negocios multisectorial que reunió a más de 330 empresas, cooperativas, comercios y emprendedores de distintos rubros.
Acompañado por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa; el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; y el intendente Pablo Descalzo, el gobernador volvió a cuestionar el rumbo económico impulsado por la Casa Rosada.
"Desde que asumió Milei, todos los sectores viven una catástrofe de magnitud histórica: se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo formal, cerraron 26.000 empresas y se multiplicó la cantidad de familias endeudadas", afirmó.
Luego profundizó sus críticas con una definición que volvió a marcar diferencias con el Ejecutivo nacional. "Este es el rumbo económico que eligió el Gobierno nacional: no es un error, es un plan deliberado para desindustrializar el país y arrasar con el mercado interno", sostuvo.
Durante su discurso también defendió el papel del Estado provincial para acompañar al sector privado y aseguró que las rondas de negocios forman parte de una estrategia destinada a fortalecer el entramado productivo bonaerense.
Según datos oficiales, la Provincia ya organizó 114 rondas de negocios, con la participación de más de 24.500 pymes, empresas y cooperativas, de las que surgieron más de 91.000 reuniones comerciales.
Empleo, consumo y cierre de empresas completan un escenario complejo
El panorama industrial se complementa con otros indicadores incluidos en el informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 la provincia perdió 85.299 empleos registrados, equivalente a uno de cada cuatro puestos formales destruidos en todo el país durante ese período.
La tasa de desocupación en el Gran Buenos Aires alcanzó 9,7%, por encima del promedio nacional, mientras que entre los jóvenes ronda el 15%, reflejando las dificultades para acceder al mercado laboral formal.
El estudio también advierte que el poder adquisitivo continúa resentido. A la pérdida de ingresos se sumó el fuerte incremento del costo del transporte, que acumuló un aumento del 416% desde diciembre de 2023, y la persistente caída del consumo masivo.
En ese contexto, el cierre de 6.211 empresas, la capacidad ociosa que mantiene cuatro de cada diez máquinas sin producir y la pérdida de empleo aparecen como distintas expresiones de un mismo fenómeno: el deterioro de la actividad económica en el principal distrito industrial del país.