Persianas bajas en la Provincia: la caída del consumo se extiende del Conurbano al interior
Pamela Orellana
Las persianas bajas dejaron de ser una postal aislada en los centros comerciales bonaerenses. El Observatorio de Datos Estratégicos, presidido por Pedro Perrotta, relevó al menos 3.165 cierres, ceses o bajas de establecimientos comerciales y productivos en distintos municipios de la provincia de Buenos Aires entre 2023 y septiembre de 2026.
El número funciona como un piso de casos documentados: fue construido a partir de registros municipales, información de cámaras empresarias y comunicados de las propias empresas. El mapa muestra un deterioro que atraviesa el Conurbano, grandes centros urbanos y localidades del interior.
“No estamos frente a un problema de una sola ciudad ni de un solo sector”, advirtió Perrotta al presentar el relevamiento. La caída del consumo y de las ventas aparece entre las explicaciones más repetidas, junto con el peso de alquileres, servicios, salarios y otros costos fijos, las dificultades financieras y la pérdida de rentabilidad.
De La Plata al interior, menos ventas y más locales vacíos
La Plata concentra uno de los registros comerciales más elevados. Al menos 1.000 comercios comunicaron su baja o cierre al municipio, mientras las ventas minoristas acumularon 14 trimestres consecutivos con resultados negativos y una caída interanual del 14,7%.

La situación se replica en ciudades del interior. Tandil contabilizó 521 bajas comerciales durante 2025 y otras 298 bajas provisorias de oficio hasta agosto de este año. Un relevamiento sectorial mostró, además, que el 41% de los comercios había sufrido una caída de ventas y más del 70% no proyectaba incorporar trabajadores.
En Junín se registraron 687 bajas administrativas entre 2024 y 2025. Durante el segundo trimestre de este año, el 30% de los establecimientos encuestados redujo personal y las ventas retrocedieron 16,8% interanual. También aparecen cierres o ceses de actividad en Necochea, Olavarría, Luján, Balcarce, Trenque Lauquen y otras localidades.
Los locales vacíos ofrecen otra señal. Un relevamiento sobre 4.739 establecimientos de La Plata encontró 451 cerrados definitivamente o disponibles para alquiler. En Mar del Plata fueron detectados 190 locales sin actividad sobre 2.442 relevados en diez corredores comerciales y en Necochea, 95 sobre 680.
Esos registros no equivalen necesariamente a cierres definitivos, porque pueden incluir mudanzas, inmuebles en alquiler o cambios de actividad. Pero, combinados con las bajas y la caída de las ventas, muestran la pérdida de movimiento que atraviesa distintos centros comerciales bonaerenses.

El bolsillo también explica las persianas bajas
El retroceso comercial coincide con mayores dificultades de las familias para financiar sus consumos. En julio, la mora vinculada a compras realizadas en comercios alcanzó el 55,17% en la provincia de Buenos Aires, con niveles particularmente altos en distintos distritos del interior.
El dato suma otra dimensión al problema: no sólo hay consumidores que reducen gastos, sino también familias que encuentran mayores dificultades para cumplir con compras que ya financiaron.

Las cámaras empresarias vienen trasladando ese diagnóstico a la política bonaerense. Representantes de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y de la Federación de Almaceneros de la Provincia de Buenos Aires (FABA) expusieron a fines de agosto ante la Comisión de Comercio Interior, Pequeña y Mediana Empresa y Turismo del Senado.
Allí describieron una disminución del consumo y la demanda, problemas para sostener la actividad y cierres de establecimientos, y plantearon la necesidad de recuperar el mercado interno para sostener comercios y puestos de trabajo.
Los reclamos llegan a la Legislatura
La crisis comercial comenzó así a mezclarse con otra discusión: qué herramientas puede mantener o modificar la Provincia para proteger a los pequeños negocios frente a cambios en las formas de consumo y comercialización.

Uno de los debates gira alrededor de la Ley 12.573, que regula la instalación y funcionamiento de grandes superficies comerciales. Mientras un proyecto de La Libertad Avanza propone derogarla, entidades empresarias reclamaron conservar el esquema pero actualizarlo.
En Diputados existe una propuesta para extender las reglas a cadenas de distribución, grupos económicos, centros logísticos, locales de preparación de pedidos y plataformas de comercio electrónico, manteniendo la intervención provincial previa a las habilitaciones municipales. El proyecto todavía permanece en comisión.
La discusión llega con un entramado comercial que ya muestra señales concretas de contracción. El relevamiento del Observatorio de Datos Estratégicos advierte que no existe una única explicación para los cierres y que las causas varían según cada actividad y localidad. Sin embargo, en el comercio minorista hay un factor que se repite de punta a punta del territorio bonaerense: menos consumo, menores ventas y mayores dificultades para mantener abiertos los negocios.

El consumo de carne cayó 9,5% y marcó el nivel más bajo desde 2005

Los servicios superaron la inflación: energía y transporte subieron más del 50%

Estiman que la Argentina sumó 1,7 millones de pobres en seis meses

Cuentas en rojo y obra pública en caída: la oposición alerta por el ajuste que atraviesa la Provincia

Inflación en América Latina: Argentina sigue segunda pese a la desaceleración

El dato detrás del 1,7%: la canasta que mide la pobreza subió más que la inflación

Crisis textil: seis de cada diez máquinas están paradas y cae el empleo

El salario privado registrado cayó por tercer mes consecutivo


Boca defiende una ventaja mínima en Brasil: las claves del cruce con São Paulo

Fentanilo contaminado: controles fallidos, medicamentos sin trazabilidad y 90 muertes bajo investigación




